Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Obituario
Carta de despedida a Jesús Solórzano
"En el poco tiempo que llevábamos de realizar tan hebdomadaria rutina de llamarnos por teléfono, o en más de alguna ocasión saludarnos en tu casa o en un café, se dejaron notar la presencia de un torero y de un caballero que hicieron de Jesús Solórzano eje, modelo y referencia para otros toreros que, como Diego Silveti, o "Morante de la Puebla", acudían a ti con frecuencia para escuchar el consejo oportuno". Así escribe el historiador José Francisco Coello Ugalde en su carta de despedida al torero Jesús Solórzano, fallecido e Ciudad de México el pasado miércoles.
Actualizado 16 marzo 2017  
José F. Coello Ugalde, historiador   

Estimado maestro:

Como cada miércoles era inminente que, a término de mediodía, recibiera tu llamada telefónica. Por eso consideré que así habría de suceder puntualmente. Han pasado de las tres y el teléfono se mantiene en silencio. He sabido de la noticia de tu partida por lo que con apresuramiento me dispongo a escribirte estas notas, de las que no tengo claro si podrán ser capaces de decir algo, al menos con ese sentido entrañable, misma razón con la cual mantuvimos hasta el último momento esa peculiar amistad.

Hoy, será imposible ya comentar las razones que un tema como los “Toritos” de Tultepec habrían generado en ti esa capacidad de asombro, la misma que causaste vestido de torero, arrancando en el olé la emoción de multitudes que te veneraron a lo largo de esa intermitente presencia tuya, milagrosa por otro lado, o al menos eso es lo que creo, pues siempre tuviste fe en el hecho de que los toreros en estado de gracia, son capaces de producir milagros, hasta el punto de convertirse en aquello de lo que fuiste particularmente un convencido al transverberarse en ti el milagro de la licuefacción de la sangre de San Genaro, o en el hecho de considerar que el torero es un hierofante, personaje que en la Grecia antigua era el sumo sacerdote de los cultos mistéricos. Y como afirmaba la escritora Rosa Montero, de quien te mencionaba que justo en uno de sus textos más recientes había logrado recuperar de ese término, lo que todo torero tendría que buscar afanosamente en su vida: ser un hierofante, es decir aquel que es capaz “de hacer aparecer lo sagrado”.

Nuestras conversaciones giraban en torno a los muchos proyectos que tenías entre manos, sobre todo por el hecho de que surgieron enormes dudas respecto al complicado ejercicio de interpretar imágenes del pasado y que, recogidas a través de películas, conservabas celosamente. Allí estaba el material filmado por tu abuelo, que daba énfasis a todos aquellos toreros que, junto a tu padre forjaron la “edad de oro del toreo en México”. Pero también surgieron nombres como los del Dr. José Hoyo Monte, Daniel Vela, Alfonso Manrique, Manuel Reynoso de cuyo legado cinematográfico teníamos pensado hacer todo un trabajo de interpretación técnica y estética de aquellos que integraron tan peculiar generación de toreros, uno de los cuales, tu padre mismo, era la pieza protagónica más destacada.

En el poco tiempo que llevábamos de realizar tan hebdomadaria rutina de llamarnos por teléfono, o en más de alguna ocasión saludarnos en tu casa o en un café, se dejaron notar la presencia de un torero y de un caballero que hicieron de Jesús Solórzano eje, modelo y referencia para otros toreros que, como Diego Silveti, o “Morante de la Puebla”, acudían a ti con frecuencia para escuchar el consejo oportuno o la anécdota sabrosa con qué condimentar largas conversaciones de las que, necesariamente tendría que salir el duende de la gracia, el sentido de la lógica, lo profundo de la reflexión.

Por eso tengo que agradecerte el privilegio de que me contaras entre tus amigos, extendiendo el capote con la notoria intención de llevar a cabo esa tarea, la que implicaba decodificar ese material de cine con visión crítica, dejando todo en su justa dimensión, a la hora de realizar ese juicio –que no sumario-, de todos esos toreros que fueron para ti paradigma y referencia. Me hablabas entusiasmado de lo que una y otra vez apreciaste en Silverio Pérez, o lo impecable de aquellas faenas de referencia de Lorenzo Garza; incluso de lo poderoso y variado que habría sido Fermín Espinosa en más de una faena. Pero por encima de todos ellos tu propio padre, a veces incomprendido, seguramente porque alcanzó estaturas que ya nadie fue capaz de comprender.

Había necesidad de ordenar aquello, generar líneas coherentes y armar faenas personalizadas con objeto luego de compartirlas entre los toreros de nuestros días, procurando así conmoverlos un poco, quitarles la idea de que el toreo no es precisamente lo que ellos piensan al respecto, sino algo que va más allá de una aparente y corta dimensión de las cosas, y porque esta época no se parece en nada a aquella otra. De esa manera, con el cambio radical de prácticas en el quehacer del mundo taurino, era necesario ese propósito de renacimiento a partir de tus tribulaciones.

Me quedo con una especie de pendiente, de tarea o propósito por materializar tus empeños hasta el punto de que sean necesarias muchas jornadas para esa nueva cruzada evangelizadora, la que requieren toreros, aficionados, integrantes de la prensa y los taurinos en su conjunto para cambiar un poco ese triste panorama con el que carga la tauromaquia mexicana de nuestros días.

Cuando haya necesidad de salir y divulgar esa doctrina, diré con satisfacción que esta es resultado de tus inquietudes con lo que se han de cumplir los más caros propósitos, preservando así tu memoria.

En fin, que por ahora me despido mientras la húmeda tarde de hoy, 15 de marzo llora lágrimas por tu partida.

Mi saludo y  mi recuerdo más entrañable, torero.

Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 0
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. zTe ha gustado? zQué destacarías? zQué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Noticias 2017
El Supremo reconoce los derechos de imagen de los afiliados a ASPROT por los festejos televisados
Entra en vigor el nuevo IVA reducido para los toros
Un comunicado ejemplar de la familia Fandiño
Las versiones de la noticia que ofrecen ABC, El País y La Razón
El Ayuntamiento y la Comunidad cierran Las Ventas: Madrid se queda sin toros
Orduña y el mundo del toro dio un multitudinario adiós a Iván Fandiño, el mejor "torero de hierro"
La FTL se pone a disposición de la familia para defender el honor de Iván Fandiño
Los médicos certifican que la cornada era mortal: texto íntegro del informe
Profunda consternación en España y en todo el mundo del toro
El toreo de nuevo está de luto: Iván Fandiño ha muerto a consecuencia de una cornada
PUNTO DE VISTA
La tarea pendiente de la Comunidad de Madrid

Realismo y transparencia sobre la remodelación de Las Ventas


Fuera de aquel voluntarismo de las autoridades autonómicas, cuando expresaron aquello de "todo se hará, pero poco a poco" para apagar el incendio provocado por el anuncio del cierre de la plaza de toros, nada se ha vuelto a saber de cómo y cuando se van a llevar acabo las obras necesarias en Las Ventas para convertirla en un recinto seguro. Después del abandono en el que dejaron al recinto durante demasiados años, ahora urge que se pongan en marcha las soluciones. Y éstas comienzan por introducir transparencia y realismo en todo ese embrollo.


Ortega y Gasset

DOCUMENTOS
Medio siglo después la conferencia sigue teniendo vigencia


Marcial Lalanda: "Cincuenta años viendo toros"


En todos sus pasajes fundamentales, la conferencia parece premonitoria de las circunstancias que hoy vivimos. Pero están dichos ahora va ya para medio siglo. Se trata de la conferencia que en marzo de 1967 pronunció Marcial Lalanda en la Peña "Los de José y Juan", bajo el título "Cincuenta años viendo toros". Traemos a nuestras páginas el texto íntegro de aquella disertación, en la que Lalanda se sincera de una forma directa, sin andarse con rodeos. Naturalmente, como corresponde a una conferencia, no estamos ante un tratado histórico; más bien habría que hablar de un relato de sus memorias, en las que no elude ningún aspecto. Llama poderosamente la atención como en aquel 1967, Marcial ya adelanta los riesgos por los que hoy atraviesa la Tauromaquia.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2017 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |