Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
En la Corrida de la Prensa de Madrid, en 1944
La histórica faena de "Manolete" con "Ratón"
Aunque han trascurrido ya 70 años desde aquello, pasa por ser una de las faenas cumbres que Manuel Rodríguez "Manolete" dejó en los ruedos. Se la hizo a un sobrero, Ratón" de nombre y con el hierro portugués de Pinto Barreiro, que pesó 470 kilos. Era la Corrida de la Prensa de 1944, en la que actuó junto a El Estudiante y Juanito Belmonte, con el "no hay billetes" en la taquilla. A ese sexto de la tarde, el torero cordobés le cortó las orejas y el rabo y tuvo que dar tres vueltas al ruedo, antes de salir a hombros por la Puerta de Alcalá.
Actualizado 12 enero 2014  
Redacción   
 "Cagancho", el gitano de los ojos verdes

“No hay billetes”… Naturalmente. ¿Cómo iba a haberlos su la Comisión organizadora sabía perfectamente lo que había que hacer para que el cartelito se pusiera en las taquillas? Y lo hizo en beneficio de la entidad… y de la afición madrileña, que este año ha sido la más beneficiada. Ocupa la Presidencia el Sr. Cartier, asesorado por Antonio Márquez”.  Así comenzaba su crónica “Giraldillo”, por entonces crítico del diario “ABC” en la que reseñaba el triunfo resonante de Manolete ante el toro “Ratón”.

Como es conocido, se celebró el 6 de julio de 1944, lidiándose cinco toros de Alipio Pérez Tabernero Sanchón y un sobrero –que hizo sexto-- de Pinto Barreiro, para El Estudiante, Juanito Belmonte y Manolete. Fue, los datos no engañan, una corrida como las que se lidiaban en la época. En concreto, los toros pesaron, según su orden de lidia, 410, 437, 470, 425, 448 y 456 kilos respectivamente. Dentro de tales limitaciones, a Manuel Rodríguez le correspondieron los dos de mayor peso.

Ni para El Estudiante --vuelta y palmas--  ni para Juanito Belmonte --palmas y protestas-- la tarde tuvo mayor historia, una ocasión que estaba predestinaba en exclusiva para la figura cordobesa.

Según el cronista, el tercero de la tarde estaba “bien encornado y gordito”, precisando luego que “de salida persigue a David, obligándole a tomar el olivo”.  Y de seguido Manolete se hace con el toro: “torea con mucha suavidad, recogiendo al toro y ciñéndose a él más y mejor en cada lance (Ovaciones). Cuatro varas por tres caídas y un caballo muerto. “Parrita” pica muy bien. El toro tiene poder. Manolete le hace un quite a la verónica, ciñéndoselo en la media como remate; El Estudiante torea con el capote a la espalda y Belmonte, por faroles. El tercio resulta muy animado y se suceden las ovaciones”.

Cerrado el segundo tercio, en el que se le tocaron las palmas a David, “Manolete comienza la faena llevando al toro del tercio para los medios y, aunque está en buen terreno para la faena, el aire la impide y tiene que buscar sitio más favorable”.

En esos nuevos terrenos transcurrió la faena: “Después de unos muletazos magistrales, en los que deja la muleta en el hocico para que el toro gire, encelándose en ella, Manolete engarza una serie de pases naturales, que se ovacionan. Pases por alto y vuelve a torear al natural. (Ensordecen las ovaciones). En cuanto el toro cuadra. Manolete, muy recto, marcando los tiempos y saliendo en limpio, cobra una estocada hasta la mano”.

La presidencia le concedió una oreja, dando el torero cordobés la vuelta al ruedo. Pero no todo eran plácemes, como señala el cronista: “hay unas protestas en contra, que encienden de nuevo las aclamaciones a Manolete, quien tiene que salir al centro para saludar”.

La faena a “Ratón”

Y los clarines anunciaron la salida del último de la tarde. El de Pérez Tabernero Sanchón era un toro “feo y flaco”. Por eso de inmediato surgieron los votos en contra. Las protestas pidiendo que el toro fuera devuelto a los corrales son unánimes. “El Presidente Sr. Cartier, saca el pañuelo verde. Creemos que en previsión de incidentes, y salta al ruedo un toro, sobrero, de Pinto Barreiro, bien presentado, de nombre “Ratón”, que sale huyendo de los capotes”.

Acabó siendo el toro de uno de los triunfos más resonantes de Manuel Rodríguez:  Manolete le sale al encuentro y le plasma una serie de formidables verónicas rematadas con media. Gran ovación. Otra media portentosa que hace que Manolete tenga que saludar montera en mano. Caen sombreros a la arena. Dos varas, pidiendo el cambio el cordobés. Quite con cuatro verónicas rematadas con media que hace que el público le ovacione”.

Tras tan sólo par y medio, surge la gran faena: “Manolete, brinda al respetable desde el centro de la plaza. Se le oye decir: “Fuera gente”. Queda solo en el ruedo. Un pase por alto muy quieto. Enseguida se echa la muleta a la mano izquierda. Seis pases naturales. Liga con el de pecho y empalma toda la faena en un mismo terreno. Ovación. La gente está en pié aclamando a Manolete. Caen sombreros a la arena. Unos pases por alto muy quieto. Tres naturales y, seguidamente, cuatro más, en perfecta ligazón. Vienen luego cuatro pases en redondo, en los que Manolete mira al público, en tanto que, con perfecto dominio, hace pasar y repasar al toro embebido en la muleta. (Entusiasmo y gritos de asombro; al ruedo caen muchas prendas de vestir). Manoletinas y pases cambiados y otro por delante, jugando suavemente con el toro. Desarme. Alejándose del toro muy toreramente. En el tendido uno se perfila y, despacio, recreándose en la suerte deja una estocada hasta la mano en todo lo alto del morrillo. Descabello a pulso”.

“El máximo premio presidencial –concluye la crónica--, de acuerdo con el dictamen del público entusiasmado. Nadie piensa en abandonar la plaza, y solamente cuando Manolete da tres vueltas al ruedo, a hombros de un grupo de entusiastas y sale en triunfo por la puerta de Madrid, la gente empieza a abandonar la plaza, comentando la corrida”.

Los recuerdos de “Pinturas”

Una figura de entre los hombres de plata como Antonio Labrador “Pinturas”, que iba desde 1942 en la cuadrilla del cordobés, recordaba mucho años después sobre “Ratón” que “yo no sé qué tiempo llevaría el animal en los corrales. A mi me tocó lidiarlo. ¿Y esto como sale?, me preguntó Manolete cuando estábamos en el burladero. Esto, bueno, le dije. ¿Qué iba a decir si no? Aunque la verdad es que yo no conocía a esta ganadería de Portugal”.

“Pinturas continuaba su relato en estos términos: “Y en esto que empieza a salir el toro de los chiqueros, pasito a pasito, lento; vamos, como si aquello no fuera con él. Y se va al centro del ruedo y empieza a sacudirse el polvo. Ya no sabía qué hacer. En esto que “Cantimplas” le llama desde el tercio y el toro se fue para el como una exhalación, con el hocico en el suelo. ¡La revolución que armó Manolete con el pintobarreiro…!”.

La ilustración que se incluye en este reportaje corresponde a los apuntes al natural realizados por Antonio Casero, para “El Ruedo”

►►En un interesante intercambio de mensajes en Twitter entre @_EntreArtes  y @zunigatoros, se da un dato poco conocido: El toro originariamente atendía por el nombre de “Centella”, pero en Madrid se lidió con el de “Ratón”.

 

Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 1
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.


José M Moreno Bermejo
13/01/2014
Los rabos en ´´Las Ventas´´.
No hubo rabo; fueron dos orejas el premio. Desde 24/05/1939, en la Corrida de la Victoria, en la que cortó Pepote Bienvenida el último rabo hasta el que cortó Palomo el 22/05/72, no se ha dado otro rabo en Madrid.
 Otros artículos de Retazos de Historia
100 años de historia en la plaza de Albacete
El espectáculo de "El Bombero Torero" se retira de los ruedos
Los Vázquez: historia de una saga
El agosto apoteósico de "Luguillano" y "El Puri"
La faena grandiosa de Belmonte a un toro de Miura, que de salida sembró el pánico
Barcelona: La corrida de 12 toros, en la que Antonio Bienvenida sufrió la cornada del pase cambiado
Elegía a la muerte de un torero desconocido
Ha muerto Gregorio Sánchez
Sidney Franklyn, una personalidad entregada a la tauromaquia
La Tauromaquia y sus vaivenes en el Uruguay
PUNTO DE VISTA
La opacidad no es buena compañera

La forma ancestral del negocio taurino


Muchas veces los aficionados se quejan de que la Fiesta de los toros se gestiona hoy con las mismas ideas y formulaciones del siglo XIX. Y es cierto que así ocurra. Las relaciones contractuales, la gestión de los pagos o las auditorías de las cuentas, por ejemplo, son elementos poco o mal conocidos en el Sector. Sin embargo, para encarar el futuro se necesita de una gestión actualizada y transparente. Es el hueso "duro de roer" que casi ninguno se atreve a resolver


Ortega y Gasset

DOCUMENTOS
Medio siglo después la conferencia sigue teniendo vigencia


Marcial Lalanda: "Cincuenta años viendo toros"


En todos sus pasajes fundamentales, la conferencia parece premonitoria de las circunstancias que hoy vivimos. Pero están dichos ahora va ya para medio siglo. Se trata de la conferencia que en marzo de 1967 pronunció Marcial Lalanda en la Peña "Los de José y Juan", bajo el título "Cincuenta años viendo toros". Traemos a nuestras páginas el texto íntegro de aquella disertación, en la que Lalanda se sincera de una forma directa, sin andarse con rodeos. Naturalmente, como corresponde a una conferencia, no estamos ante un tratado histórico; más bien habría que hablar de un relato de sus memorias, en las que no elude ningún aspecto. Llama poderosamente la atención como en aquel 1967, Marcial ya adelanta los riesgos por los que hoy atraviesa la Tauromaquia.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2017 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |