Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Hay razones permanentes no conocen de épocas, ni modas
Pepe Luís conmovió a la nueva generación, con la verdad permanente del arte del toreo
El toreo de Pepe Luís enamoró a la generación de la postmodernidad (Foto: Ideal, de Granada)
No ha dejado de llamarme la atención la imagen que encabeza esta columna de opinión: Pepe Luis Vázquez hijo a hombros de jóvenes de la generación que acaba de llegar a la afición. Ocurrió en Granada, pero pudo ser en cualquier otro lugar. Un torero que ya no está en la liza diaria de los escalafones, que conmueve a la generación nacida taurinamente casi antes de ayer, en la etapa de las arrucinas, vengan o no vengan a cuento, y además mal dadas. Un fenómeno así sólo se entiende en toda su dimensión porque las verdades permanentes del arte del toreo, que nacen de la naturalidad y de la armonía, ni pasan de moda, ni mucho menos constituyen una antigualla que sólo tienen espacio en las historietas que cuentan los abuelos.
Actualizado 17 junio 2017  
Antonio Petit Caro   
 Pepe Luís, "armonía, belleza y gloria" del Arte del Toreo
 Reivindicación de Pepe Luis
 Pepe Luis Vázquez, la historia de un hombre cabal, de un torero con el valor de lo eterno

El otro día, jóvenes aficionados de la generación nacida en la posmodernidad, se echaron al ruedo de Granada para pasear a hombros a Pepe Luis hijo, en la que se anunció como su ultima tarde vestido de luces. No había cortado ni una oreja, pero sintieron la llamada de esa verdad profunda y permanente del toreo, que la saga de los Vázquez han encarnado como pocos a lo largo de los años.

Cierto que era en Granada, una plaza amable en los festejos y en sus vísperas, cuando toca aprobar los toros a lidiar. Pero tampoco el último de los toreros de San Bernardo pretendía conquistar el mundo, ni revolucionar nada. En realidad, la suya ha sido una campaña corta y sin mayores compromisos, nacida de las añoranzas de Morante de la Puebla, al que de buen seguro le hubiera gustado reencarnar al Sócrates de San Bernardo.

Pero eso no resta un ápice de valores  de lo que se trata de exponer. El niño de Pepe Luís, que ya calza los 60 años, expuso lo que debió de aprender de su padre: que el toreo como arte auténtico es ante todo naturalidad y armonía, estética verdadera nacida para evaporarse en el minuto siguiente. Pues eso, que resulta tan básico para entender el arte del toreo, sorprendió a una generación que ni le alcanzó a conocer en su etapa más profesional y mucho menos pudo tener la dicha de admirar a su padre. Algo tendrá ese toreo para recibir tantas bendiciones de generación en generación.

Gonzalo Bienvenida, representante de esta etapa posmoderna, recién llegado a la crónica taurina, en la que ya apunta muy alto, después de verle en Granada escribió en las páginas de El Mundo que ”la tauromaquia de Pepe Luis es eterna”, porque se trata de “un concepto de otra época que está por encima de modas”.

Me llama la atención que, para nuestra fortuna, los que acaban de llegar a la Tauromaquia ya alcancen a advertir que las verdades permanentes del toreo van por otro camino muy distinto a esa plaga de arrucinas, que un buen días rescató del armario Talavante y ahora nos inundan, las más de las veces convertidas en torpes trapazos sin temple y sin gracia alguna.


El pase de pecho, en idéntica interpretación de Pepe Luis, padre e hijo

La verdad del toreo es esa otra que nace, como decía el maestro, de la sensibilidad que se esconde en la yema de los dedos, en sus mecidos movimientos para llevar al toro hasta muy atrás, sin una violencia, con la profundidad de quien está toreando tan sólo con la palma de la mano. La que acaricia con naturalidad las embestidas, sin otro propósito que dar a luz a un arte sublime. Y con unos trebejos que de suyo son sueltos de textura y breves de formato, no mantas zamoranas que además parecen almidonadas.

Resuelta innecesario recordar quién ha sido en el toreo el hijo del maestro Pepe Luís. En el fondo, podría resumirse que encarnó para el aficionados todas las sanas nostalgias de quienes tuvieron la fortuna de admirar y emocionarse con su padre. Luego, las circunstancias le colocaron en su sitio, como históricamente ha hecho siempre el toro.  Pero qué nostalgias tan bonitas y tan ciertas, tanto que después de muchas décadas aún mantiene intacta toda su vigencia, hasta tal punto que ha sido capaz de conmover a una generación recién llegada a los tendidos.

El próximo año 2018,  Pepe Luís padre recibirá el último de los honores que cabe en esta vida, cuando sus restos mortales reposen definitivamente, junto al histórico Francisco Arjona “Cuchares”, a los pies de su Cristo de la Salud, en el sevillano templo parroquial de San Bernardo. Con un año de adelanto, su hijo nos ha recordado que todas aquellas verdades que marcaron su paso por el toreo, siguen estando vigentes y, además, enamoran a los que acaban de llegar.

Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 0
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. zTe ha gustado? zQué destacarías? zQué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de La opinión
Los insondables misterios del abono de Sevilla
La vuelta a la integridad del toro bravo, condición necesaria para la regeneración de la Tauromaquia
El respetuoso sentido por la Historia
Se acabaron "los días de vinos y rosas"
La reducción del IVA taurino, largo me lo fiáis...
Málaga no cambiará el rumbo del mundo del toro
Los hombres del mañana, los aficionados que garantizarán el futuro de la Tauromaquia
Como espectáculo "en vivo, con público", el IVA cultural debe afectar a toda la Tauromaquia
Ni una esperanza de menos, ni un pesimismo de más; basta que baje el IVA cultural y se cumpla la ley
Ni todo lo bueno está por venir, ni dejamos atrás todo lo malo
PUNTO DE VISTA
Como primera plaza de la geografía taurina


Algunas lecciones que nos dejó el abono de Madrid


El desarrollo del ciclo más amplio y diverso de toda la geografía taurina, nos ha dejado algunas lecciones a tener en cuenta. Además de deshacer las interrogantes que había acerca de si Simón Casas podría o no dar una feria acorde con Madrid, la primera es una interrogante: si su dimensión actual es acorde con los tiempos y la economía que vivimos. La segunda no es menos importante: si el escalafón de toreros y ganaderos, los intereses de cada uno, da para responder a los deseos del aficionado durante tantos festejos. Y nos deja una duda de futuro: si será viable o no ofrecer un ciclo de 10 espectáculos para el abono de otoño.


Ortega y Gasset

DOCUMENTOS
Medio siglo después la conferencia sigue teniendo vigencia


Marcial Lalanda: "Cincuenta años viendo toros"


En todos sus pasajes fundamentales, la conferencia parece premonitoria de las circunstancias que hoy vivimos. Pero están dichos ahora va ya para medio siglo. Se trata de la conferencia que en marzo de 1967 pronunció Marcial Lalanda en la Peña "Los de José y Juan", bajo el título "Cincuenta años viendo toros". Traemos a nuestras páginas el texto íntegro de aquella disertación, en la que Lalanda se sincera de una forma directa, sin andarse con rodeos. Naturalmente, como corresponde a una conferencia, no estamos ante un tratado histórico; más bien habría que hablar de un relato de sus memorias, en las que no elude ningún aspecto. Llama poderosamente la atención como en aquel 1967, Marcial ya adelanta los riesgos por los que hoy atraviesa la Tauromaquia.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2017 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |