Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Frente a las actitudes delictivas en las redes sociales
Procede acudir a la vía penal; asombra el lento caminar de la fiscalía
Junto al dolor que genera la pérdida de una vida amiga, de un compañero, el mundo del toro vive en estos días doblemente dolorido: está siendo víctima de unos crueles ataques, que pueden definirse técnicamente como delictivos, que buscan deshonrar la memoria de un amigo, pero a la vez incitan a la violencia y al mal trato. Lo que viene ocurriendo en las redes sociales encaja perfectamente en distintas figuras delictivas contenidas en nuestro Código Penal vigente, que en su ultima reforma entró a legislar en estas materias. Si nos atenemos a lo que se ha hecho en otros casos, inclusos de menor entidad, causa un profundo asombro que la fiscalía no haya actuado todavía de oficio frente a los presuntos autores de los delitos.
Actualizado 12 julio 2016  
Antonio Petit Caro   

No ahora sino desde hace mucho tiempo, causa asombro el desmadre que se vive en las redes sociales, que constituyen una herramienta de enorme interés, pero a las que han instalado entre muchos en la ley de la selva, sobre la base de actuar en demasiados casos de forma anónima e irresponsable. La desgraciada cornada de Teruel, que se llevó por delante a Víctor Barrio, nos ha dolido de una manera muy especial, porque era uno de los nuestros. Pero antes ya se dieron otros casos parecidos.

Incluso desde las Fuerzas de Seguridad se han creado unidades especiales para el seguimiento los posibles delitos cometidos online, tan es así que de esos seguimientos han nacido operaciones policiales importante, por ejemplo frente a los radicalismos.

Los insultos execrables a la memoria de Víctor Barrio que algunos malnacidos han ido esparciendo en las redes sociales, van mucho más allá de eso que podríamos denominar “delitos de opinión”; por el contrario, encajan más ajustadamente en figuras delictivas que se contienen en nuestro actual Código Penal, especialmente a partir de su ultima reforma. Pero no es diferente el caso de las agresiones --que eso son-- que se dirigen contra la generalidad de la colectividad taurina, amparada como está por nuestro ordenamiento jurídico.

Una observación colateral: desde un absoluto respeto a la libertad de expresión, las empresas sobre las que se soportan las redes sociales actúan con razonable frecuencia cuando los contenidos que se vierten en ellas, cuando van más allá de la ética y de las leyes. No es la primera ni la última vez que, por ejemplo, han borrado a iniciativa propia mensajes por contener imágenes pornográficas, o por incitar a la violencia. Dicho muy burdamente: hay que evitar una señora exhiba sus pechos, pero no es necesario actuar cuando se incita a la violencia. Algún día llegará en el que tengan que autorregularse de forma más profunda y realista; o al menos, si no quisieran actuar en este campo, deberán admitir que tendrán que asumir responsabilidades jurídicas y económicas cuando en sus plataformas se incurra en  delitos contra víctimas inocentes.

Decía días atrás, si no recuerdo mal era “El Juli”, que el mundo del toro vive desamparado en situaciones como éstas. Rigurosa verdad. Por un miedo reverencial en unos casos, por rastreras conveniencias políticas en otras, la clase dirigente de este país se inhibe de forma sistemática frente a ella cuando de la Tauromaquia se trata. Por eso asistimos a situaciones verdaderamente bochornosas.

Algunos dicen que eso ocurre por la falta de una reacción proporcionada por parte del mundo del toro. Puede que sea verdad, que en este sector una mayoría no se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena, de tal forma que tiene que darse un hecho totalmente excepcional, como fue el de Teruel, para que se active unas posiciones de estricta defensa. Pero eso no quita para que quienes deben velar por la convivencia lo hagan.

Como lo que viene sucediendo en las redes sociales excede incluso al caso de una persona concreta --en este caso, Víctor Barrio--, lo que más asombro me causa es que la fiscalía no haya actuado ya de oficio, mientras unos y otros se meten en el debate de si lo que procede es la vía penal o la vía civil, de si que tiene que actuar es la familia o puede ser otro.

Lo de la vía jurisdiccional no es pequeña cuestión. Caben tanto la civil como la penal; por la naturaleza de los presuntos delitos la lógica impone que lo más adecuado es la penal. Pero mucho antes que ese debate, que al final es cosa de los expertos en leyes, lo que verdaderamente asombra es que, mientras que se pierde en matices, la fiscalía siga cruzada de brazos, sin instar a la investigación correspondientes de los presuntos delitos, para llevarlos luego ante el juez.

En cuestiones mucho más baladíes e incluso infundadas, cuando se dieron determinadas conveniencias políticas, la fiscalía actuó con una gran diligencia. Y se podría presentar una lista de casos, muchos  ellos fallidos porque lo que se trataba, en el fondo, era de tener un impacto en la opinión pública. Ahora, a lo que se ve, a la Tauromaquia y a todo su rico mundo la clase política y los dirigentes sociales la han convertido en un “patito feo”, sin advertir que lo hacen de una forma intelectualmente grosera. Y por eso, se dedican a mirar hacia otro lado, dejándonos en el absoluto desamparo.

Ahí está el lamentable papel del Tribunal Constitucional, que lleva ya seis años escondido detrás de una mata para no tener que decidir en el recurso contra la ley prohibicionistas de Cataluña. Lo hacen amparados en su estatus institucional, sin querer advertir que de su desidia nacen daños muy importantes, incluso en el orden económico, para terceros,.

En suma, esta triste y lamentable realidad no puede llevar al mundo del toro ni al desistimiento, ni menos al improductivo lamento por la soledad en el que unos y otros nos dejan a millones y millones de ciudadanos. Hay que levantarse y actuar. Los servicios jurídicos de la Fundación del Toro, que es la rama mas eficiente de esa organización, se debiera encargar de decirnos de qué forma y por qué vías hay que caminar. Pero el objetivo es tan claro como único: llevar ante el juez a quienes han delinquido de manera cruel y profundamente injusta, sin respetar ni los derechos humanos y constitucionales más básicos y elementales.

 

Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 1
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.


Guillermo Rodriguez
12/07/2016
La campana ha sonado.
Quizás la muerte de Víctor Barrio abra un capítulo para que el inapropiado uso de las redes sociales y la transgresión de las franjas rojas que jamás debe cruzar la libertad de expresión, se judicialicen. Los taurinos estamos transitando de la prudencia incauta a la beligerencia activa desde el respeto a la ley y al Derecho. No más tolerancia a estos canallas que se escudan en el anonimato para zaherirnos y ultrajar al toreo. Los despropósitos contra la viuda del torero y al toreo, inadmisibles.
 Otros artículos de La opinión
Sanfermines, un capítulo imprescindible de la Tauromaquia
Los insondables misterios del abono de Sevilla
Pepe Luís conmovió a la nueva generación, con la verdad permanente del arte del toreo
La vuelta a la integridad del toro bravo, condición necesaria para la regeneración de la Tauromaquia
El respetuoso sentido por la Historia
Se acabaron "los días de vinos y rosas"
La reducción del IVA taurino, largo me lo fiáis...
Málaga no cambiará el rumbo del mundo del toro
Los hombres del mañana, los aficionados que garantizarán el futuro de la Tauromaquia
Como espectáculo "en vivo, con público", el IVA cultural debe afectar a toda la Tauromaquia
PUNTO DE VISTA
La tarea pendiente de la Comunidad de Madrid


Realismo y transparencia sobre la remodelación de Las Ventas


Fuera de aquel voluntarismo de las autoridades autonómicas, cuando expresaron aquello de "todo se hará, pero poco a poco" para apagar el incendio provocado por el anuncio del cierre de la plaza de toros, nada se ha vuelto a saber de cómo y cuando se van a llevar acabo las obras necesarias en Las Ventas para convertirla en un recinto seguro. Después del abandono en el que dejaron al recinto durante demasiados años, ahora urge que se pongan en marcha las soluciones. Y éstas comienzan por introducir transparencia y realismo en todo ese embrollo.


Ortega y Gasset

DOCUMENTOS
Medio siglo después la conferencia sigue teniendo vigencia


Marcial Lalanda: "Cincuenta años viendo toros"


En todos sus pasajes fundamentales, la conferencia parece premonitoria de las circunstancias que hoy vivimos. Pero están dichos ahora va ya para medio siglo. Se trata de la conferencia que en marzo de 1967 pronunció Marcial Lalanda en la Peña "Los de José y Juan", bajo el título "Cincuenta años viendo toros". Traemos a nuestras páginas el texto íntegro de aquella disertación, en la que Lalanda se sincera de una forma directa, sin andarse con rodeos. Naturalmente, como corresponde a una conferencia, no estamos ante un tratado histórico; más bien habría que hablar de un relato de sus memorias, en las que no elude ningún aspecto. Llama poderosamente la atención como en aquel 1967, Marcial ya adelanta los riesgos por los que hoy atraviesa la Tauromaquia.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2017 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |