Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Nuevo libro de Antonio Fernández Casado
Dos siglos de tradición taurina en Guipúzcoa
Los dos siglos ininterrumpidos de historia taurina en Guipúzcoa constituyen el eje vertebral del libro "Diccionario Taurino Guipuzcoano", escrito por Antonio Fernández Casado y que ha sido presentado en San Sebastián. Después de sus trabajos "Toreros de hierro", dedicado a los toreros de Vizcaya, y de la biografía de "Cocherito de Bilbao", esta es la tercera incursión del autor en la literatura taurina. Buen conocedor de la realidad taurina vasca y de su tradición, Fernández Casado reconstruye la historia a lo largo de cuatro grandes apartados: la tradición taurina vasco-navarra, las plazas de toros en Guipúzcoa, los toreros de la tierra y los empresarios taurinos. Y todo ello, bien documentado.
Actualizado 11 agosto 2013  
Redacción   

Se ha presentado en San Sebastián el libro “Diccionario Taurino Guipuzcoano (De la plaza de toros de Arrásate al torero pintor, Ignacio Zuloaga)”, nueva aportación a la literatura taurina del empresario, aficionado y escritor Antonio Fernández Casado. Se trata de un obra muy detallada en la que junto a un completo aporte biográfico de todos los toreros de la tierra rastrea todo los antecedentes históricos taurinos. “Este libro pretende –ha dicho el autor--  levantar acta de los principales protagonistas y escenarios en los que se desarrolló la Tauromaquia en Guipúzcoa.

Según ha destacado  su objetivo era “recoger de manera amplia la tradición taurina de la provincia foral de Guipúzcoa a lo largo de los dos siglos pasados. Hasta donde he podido averiguar, solo durante los días de la última Guerra Carlista, cuando en sus últimos días dieron fuego al primer coso taurino de Atotxa, y el verano de 1936 no se celebraron funciones de toros en San Sebastián”.

Según relata, ya la temporada de 1828, se celebraron corridas de toros navarros en la entonces conocida como Plaza Vieja. “Es decir, que existe una tradición de al menos 185 años de celebraciones taurinas en las distintas plazas de toros de San Sebastián de manera regular. Más exactamente, salvo el paréntesis del primer año de Guerra Civil, durante 137 años  ininterrumpidos se celebraron corridas de toros en esta ciudad”.

De acuerdo con su aportación documental,  las funciones taurinas --junto a los sokamuturras, expresión vasca de los festejos populares conocidos como el toro ensogado-- formaban parte fundamental de la programación festiva. Una tradición que llega su exponente mayor con la Semana Grande donostiarra, que según Fernández Casado “es una consecuencia de la manera que tenía Pepe Arana de promocionar las corridas de toros con el objeto de atraer visitantes forasteros a la ciudad – básicamente franceses y madrileños-  y por consiguiente al recinto taurino, en estrecha coordinación con el Casino y el Ayuntamiento donostiarras”.

A lo largo del libro, se recogen algunos los principales antecedentes históricos acerca de la Lidia en el País Vasco, en general, y en Guipúzcoa, en particular, gracias a su vecindad con Navarra, “donde parece probado --dice el autor-- permaneció una punta del primitivo ganado bravo descendiente del Uro, parte del cual aun pasta en los montes de Lastur: la raza betizu”.

Destaca Fernández Casado el papel que jugó la Sociedad Recreativa Euskal Billera, promotora de numerosos festejos taurinos de carácter benéfico a lo largo de cincuenta y cinco años consecutivos entre 1905 y 1963, con el obligado paréntesis de la Guerra Civil española, tanto en San Sebastián como en los principales pueblos forales: Azkoitia, Mutriku, Tolosa… Los beneficios así obtenidos sirvieron para financiar en parte la construcción del  hospital asilo Reina Victoria de Zorroaga, pero se destinaron también al Comité Anti Tuberculoso, a La Liga Anti Cancerosa, a la Santa Casa de Misericordia, al hospital de San Antonio Abad y de Nuestra Señora de las Mercedes. Y en alguna ocasión para mejorar la economía de los soldados lisiados en las guerras del norte de África.

Resulta de interés el capítulo dedicado a los distintos escenarios taurinos guipuzcoano, en el que además de las seis plazas con las que San Sebastián ha contado a lo largo de la historia, con otros veintidós escenarios, desde Arrásate a Zumaia,  donde se ha festejado con corridas de ganado bravo las celebraciones religiosas de San Juan, San Pedro, San Ignacio, San Marcial, San Fermín, Santiago, Santa Ana, San Roque, San Bartolomé, las vírgenes de Agosto y Septiembre, La Magdalena o Santa Anastasia. “A veces era en escenarios levantados ad hoc, y en la mayoría de las ocasiones en las principales plazas publicas de las localidades, debidamente acondicionadas al respecto. De algunos de estas celebraciones tauromáquicas levantaron acta pictórica artistas tan significativos con Ignacio Zuloaga (Toros en Éibar), Darío de Regoyos (Toros en Pasajes), o Gustave Colin (Toros en Lezo)”, puntualiza Fernández Casado.

Como se trata de un libro elaborado con gran amenidad, no faltan las anécdotas. Entre ellas una de las más curiosas la protagoniza el torero “Minuto” la tarde que se inauguró la plaza de toros de Irún --el día de san Pedro de 1910--, quien tuvo que salir al ruedo vestido de pelotari tras extraviársele sus ternos de luces en el tren en el que viajaba.

Un esfuerzo documental ha debido exigir, por el grado de detalle con el que se hace, la elaboración de la nómina de 127 lidiadores guipuzcoano, de distintas épocas y categorías. Entre los biografiados sobresale  Luis Mazzantini --que rompió todos los moldes del toreo clásico--, o el goyesco Martín Bazkaiztegui Martintxo.

Según afirma Fernández Casado, “en realidad, desde finales del siglo XIX y a nuestros días,  hasta diez matadores de toros de alternativa han nacido en Guipúzcoa: Mazzantini, Pedro Basauri “Pedrucho de Eibar”, José María Recondo, Irineo Baz “El Charro”, Manuel Cruz “Morenito de Jaén”, Oscar Díaz “El Trueno”, José Ramón Martín, Leonardo Polo, Raúl Zorita e Iker Cobo”.

No fueron menos importantes en la historia de la Tauromaquia de Guipúzcoa, los caballeros rejoneadores, Alonso de Idiakez y, el más mucho más moderno, Kinttela. Por no hablar de la afición  a los toros del boxeador Paulino Uzkudun, un adelantado en eso de ser “un “aficionado práctico”.

Entre otros casos singulares, el autor destaca el caso del debatarra Manuel Egaña, “quien no solo toreó en la mayoría de las plazas de toros guipuzcoanas y del suroeste francés, sino que vistió de luces en la mismisama Gran Place de Bruselas. Por no hablar del archi famoso  pintor, Ignacio de Zuloaga, promotor de numerosos festejos taurinos en Zumaia, con fines benéficos, y de una singular faena de selección y tienta de ganado fiero en el barrio de Astigarrabia”.

Y finalmente, Fernández Casado pasa revista a los principales empresarios de las plazas de toros Atotxa, El Txofre e Illumbe: José Arana, Sabino de Ucelayeta, Eduardo Pagés y las cuatro generaciones de la Chopera, fundado por Severiano Martínez, actualmente con dos ramas de promotores taurinos en las plazas de toros francesas, sudamericanas y españolas, entre las que sobresale la de Madrid.

En el acto de presentación, Fernández Casado ya anunció su próximo trabajo editorial: un volumen biográfico sobre los revisteros, escritores y pintores de temática taurina de esta tierra, entre los que destaca, Antonio Peña y Goñi. Dentro del cartelismo taurino, del que es una buena muestra el ejemplar que ilustra la portada del libro, se encuentra las obras de Roberto Domingo el diseño de los carteles anunciadores de las corridas de toros de la Semana Grande donostiarra durante varias décadas.

El autor
Antonio Fernández Casado
Natural de Santurce (Vizcaya), aficionado taurino desde muy joven, hoy es un reconocido empresario hotelero, siendo uno de los promotores y directivos de la cadena High Tech Hoteles. En su vertiente como articulista y escritor, ha colaborado con numerosos medios, entre ellos “Diario 16!, “El País”, la Agencia Efe y Radio Popular de Bilbao, entre otros. En el ámbito de la literatura taurina, es autor de “Toreros de hierro. Diccionario de toreros vizcaino” y de “Castor Jaureguibeitia Ibarra, Cocherito de Bilbao”.  También ha publicado “La Guía histórica de fondas, posadas, hoteles, restaurantes, tabernas y txakolis de Bilbao”.

El libro
Título: Diccionario Taurino Guipuzcoano (De la plaza de toros de Arrásate al torero pintor, Ignacio Zuloaga)
Editorial La Cátedra Taurina
294 páginas con ilustraciones
Primera edición: julio 2013
PVP: 14,50 €
Está a la venta en el portal www.Amazon.es

Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 0
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. zTe ha gustado? zQué destacarías? zQué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Literatura taurina
Toros y poesía en México
"Crónicas volcánicas", la apuesta literaria de Zabala de la Serna
Luis Carlos Peris recibe el premio de periodismo taurino "Manuel Ramírez"
La figura del Presidente, en un oportuno estudio jurídico del profesor Hurtado González
La Tauromaquia vista por un pensador: "A la luz del toreo"
Sevilla en la primavera soñada de José María Requena
"Vida y arte de Conchita Cintrón", por Paco Montero
Yo, . . . El toro de lidia
"Mañana seré libre", memoria viva de Iván Fandiño y más cosas
Enrique Ponce apoya el monumento a Iván Fandiño en Bilbao
PUNTO DE VISTA
Cuando pasan tres meses del nuevo Gobierno


El silencio institucional sobre la Tauromaquia no se entiende


Vivimos tiempos nuevos para la política y para la Tauromaquia, en los que entre unos y otros no acabamos de contrarrestar todo ese ruido mediático que hace que destaquen más las sombras que las luces. Sin embargo, incluso en momentos de crisis como la actual, cuánto encierra la Tauromaquia como hecho cultural y patrimonio común, sigue vivo, mantiene sus valores creativos y sigue teniendo detrás un apreciable respaldo social. Por eso, salir del impasse actual resultaría muy conveniente que se reactivaran las instancias institucionales a las que corresponden salir en su defensa y apoyar su proyección de futuro. Se diría que en tres meses poco puede pedirse a un Gobierno; pero no es menos cierto que al menos podría haberse dicho una palabra de ánimo y de respeto.


Ortega y Gasset

LA TAUROMAQUIA DE LOS GRANDES MAESTROS
Repaso histórico a través de las grandes figuras


El pase natural, la verdad siempre permanente en el Arte del Toreo


Decía Felipe Sassone que "el toreo al natural es el que se realiza con la mano izquierda, el estoque en la derecha y el corazón en medio". No es fácil matizar más con tan pocas palabras la realidad de una de las suertes fundamentales del toreo, como es el pase natural, que unión con el lance a la verónica conforman el verdadero núcleo duro del toreo de siempre. Aunque en la teoría taurina podemos remontarnos hasta Pepe-Hillo y sus continuadores, hay que reconocer que la realidad del pase natural tal como hoy lo conoceos arranca fundamentalmente de Joselito y de Belmonte, para luego ir adquiriendo una personalidad propia en el quehacer de las grandes figuras, que hicieron realidad esa definición de Sassone: además de la técnica, pusieron el corazón de por medio.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2018 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |