Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Desde el primer contrato del 16 de diciembre de 1932
Empresa Pagés: tres generaciones al frente de la Maestranza sevillana, durante 83 años
Tres generaciones de la familia Pagés al frente de la plaza de Sevilla
El caso de la permanencia ininterrumpida desde el 16 de diciembre de 1932 hasta la actualidad --va para 83 años-- de la Empresa Pagés como gestora de los espectáculos que se celebran en la Real Maestranza de Sevilla es un caso inédito en la historia taurina. La actual es la tercera generación dentro de la misma familia de un contrato de arrendamiento que los Tribunales definieron en su día como de "prórroga legal forzosa". En el último contrato firmado por Eduardo Pagés se establecía que las sucesivas prórrogas se extenderían hasta la tercera generación a partir del primer firmante. Si esta cláusula no se ha modificado –al menos, no consta en ninguna fuente que se haya hecho--, con los actuales gestores, Eduardo Canorea y Ramón Valencia , se habría llegado a esa tercera generación.
Actualizado 22 febrero 2015  
Redacción. Servicio de Documentación   

El 16 de diciembre de 1932, camino vamos de que se cumplan 83 años, la plaza de la Real Maestranza pasó a estar regentada por don Eduardo Pagés[1] , en una decisión tomada por mayoría en el seno de la corporación maestrante. Venía a sustituir Pagés al hasta entonces empresario don Francisco Abascal, que concluyó su paso por el coso del Baratillo en circunstancias de algún modo similares a las que hoy se dan. 

Según contó en su día en las páginas del ABC sevillano Juan María Vázquez, “los lectores sabrán –porque idóneos colegas nuestros han hablado, o escrito, del asunto— que D. Francisco Abascal está en los últimos días como empresario de la plaza del Batatillo. Del trato con toreros –mantenido durante una porción de años— se le pegó al hombre el afán de no exponer, y, no queriendo sin duda seguir arriesgando sus pesetas en un negocio que –no hay ningún agravio en reconocerlo así— nunca había dominado por completo  (dicen que D. Francisco hablaba de toros de buenas marcas, como si fueran aceitunas), decidió rescindir su compromiso con la Maestranza de Caballería[2]

Más adelante, Vázquez explica la contratación de Pagés en los siguientes términos: “La adjudicación fue acordada en la tarde de ayer –por los propietarios del circular inmueble, naturalmente, y por mayoría de votos-  en una cantidad que no conocemos a ciencia cierta, pero que según algunos informes es de treinta mil duros. Nos han contado también otros informes que mayor cifra ofrecía el ganadero Sr. Camacho, no obstante lo cual preponderó el nombre del Sr. Pagés, quizá recordando que había llegado a estarle virtualmente adjudicada la plaza en la licitación precedente, que que por fin triunfo el hoy abandonatario, Sr. Abascal”. Por lo demás, a este concurso de adjudicación concurrió también don Juan Soto, director técnico de la empresa de Abascal.

Aunque la adjudicación se había realizado el 6 de diciembre, su formalización mediante escritura no se materializó hasta 10 días después, actuando por parte de la Maestranza su Teniente de Hermano Mayor,  en ese momento D. Francisco Armero y Castrillo, Marqués del Nervión, Vizconde de Bernuy. En aquel primer contrato con Pagés se establecía sobre las bases de una duración de 4 años, una fianza de 100.000 pesetas y una renta anual de 150.000 pesetas.

Pero de la crónica de Juan Mª Vcon el hecho que durante la temporaxd de 1932eren el acierto en los carteles y la continuidad en las corridas" tas.ázquez hay un párrafo que parece sacado de la realidad de hoy en día. Había localizado el cronista a Pagés, que se encontraba aquel día en Madrid. Y en la entrevista telefónica el nuevo empresario de la Maestranza le declaraba: “Puede usted decir que la mayor ilusión de toda mi vida, y mi más grande satisfacción ahora, ha sido tener la plaza sevillana. A ella voy con sincero optimismo, sin que pese en mi ánimo la crisis que ahí atraviesan negocios y afición. Estoy seguro que el gusto por los toros resurgirá en la sede de la Fiesta, tan pronto como imperen el acierto en los carteles y la continuidad en las corridas”[3].

Un pleito que mantiene el carácter
“prorroga legal forzosa” en el arrendamiento

El 17 de abril de 1943 las partes acuerdan modificar el contrato para la explotación de la Maestranza y el arrendamiento pasa a ser sin límite temporal alguno. Por eso, cuando Eduardo Pagés fallece en 1945 de la empresa pasa a ser de titularidad de su hija, doña Carmen Pagés Prieto. Sin embargo, esta sucesión resultó un tanto convulsa con diversos pleitos y reclamaciones que se prolongaron hasta 1959.

Inicialmente en la gerencia de la Empresa continuó Manolo Belmonte, auxiliado por  Enrique Ruiz, colaboradores de Pagés durante su mandato. Sin embargo, la heredera pleitea para recuperar la gerencia, hasta que en 1959 se hace firme la sentencia judicial a su favor. Pero también planteó reclamación la propiedad de la plaza.

Y así, en primer término, la Real Maestranza planteó la reversión del contrato a la propiedad, mediante demanda interpuesta en el Juzgado de 1ª instancia nº 5 de Sevilla, en la que se solicitaba la resolución del contrato, que los herederos de Pagés entendían que debía seguir vigente. Y, en efecto, el 21 de mayo de 1956 el magistrado juzgador  les da la razón.

En aquel primer pleito entre la Maestranza y la Empresa Pagés, las partes litigantes era, de un lado, la Real Maestranza –cuya defensa letrada estaba encomendada a D. Manuel Lobo--, mientras en la otra parte se daban dos litigantes: Carmen Pagés Prieto –que en el juicio fue defendida por don Manuel Gordillo— y el grupo formado por Juan Belmonte, Daniel Herrera Ortiz, Rosa Pagés Cubiña –hermana de Eduardo Pagés-- y Augusto Alcaide Pagés, todos ellos defendidos por el letrado Sr. Cuellar. En su fallo en primera insstancia, el magistrado absolvió a la Real Maestranza de la reconvención planteada por Carmen Pagés Prieto sobre la calificación legal del arrendamiento y el beneficio de prórroga

Planteado por ambas partes un recurso de apelación contra esta resolución, finalmente la Audiencia Provincial dicta sentencia en mayo de 1957. En esta segunda sentencia, el falló resuelve lo contrario, en los siguientes términos:   

“Revocando la sentencia apelada que dictó el juez de Primera Instancia número 5 de esta capital, y con desestimación de la excepción de litis pendencia propuesta por los demandados y desestimación de la demanda inicial promovida por la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, debemos absolver y absolvemos de la misma a los demandados doña Carmen Pagés Prieto, don Juan Belmonte García, don Daniel Herrera Ortiz, doña Rosa Pagés Cabina y dona Augusta Alcaide Pagés, y estimando la reconvención promovida por doña Carmen Pagés Prieto, debemos declarar, y declaramos, que el contrato celebrado entre don Eduardo Pagés y la Real Maestranza de Caballería, de Sevilla, con fecha de 7 de abril de 1945, de arrendamiento de negocio de espectáculos taurinos, está sometido a la prorroga  legal forzosa; imponiendo a la parte actora y apelante las costas de esta instancia, así́ como las originadas en la primera, tanto por la demanda principal como por la reconvención, exceptuando respecto de esta última las causadas por la intervención en ella de los demandados don Daniel Herrera Ortiz, don Juan Belmonte García, doña Rosa Pagés y doña Augusta Alcaide Rojas, que han de soportar estas últimas”[4].

Al hacerse firme la sentencia a su favor,  doña Carmen Pagés nombra como nuevo gerente a su esposo, Diodoro Canorea[5], quien ya venía trabajando en la Empresa en compañía de Miguel Moreno y Pepe Belmonte. Se abre así la actual etapa en la gestión de la Maestranza, que a su muerte, en enero del año 2000, heredaron su hijo Eduardo y su yerno, Ramón Valencia.

La tercera generación

Con Eduardo Canorea se cumple la tercera generación dentro de la Empresa Pagés. Se trata de un dato relevante, toda vez que en el contrato de arrendamiento de la plaza de la Maestranza suscrito en su día con don Eduardo Pagés --que los Tribunales dictaminaron que eran de “prórroga legal forzosa”-- se estipulaba que dicho contrato se extendería hasta la tercera generación en la línea de sucesión[6].

Sin duda, las condiciones económicas han ido modificándose o actualizandose con el paso del tiempo. En la actualidad es uno de los temas que resulta polémicos, dado que en la estimación de diferentes fuentes resulta excesivamente caro para las actuales circunstancias de la Fiesta[7].

Pero a la hora de continuar al frente de la gestión del coso del Baratillo, a lo mejor pese más el hecho de que los actuales responsables constituyan esa “tercera generación” estipulada que la cuantía del el montante económico. De hecho, si denunciaran el contrato en vigor con el propósito de modificar sus cláusulas económicas, podría interrumpirse definitivamente esa “prórroga legal forzosa”.
__________________________ 

[1] D. Eduardo Pagés Cubiña, nacido en Barcelona en 1890, tenía tres cualidades fundamentales: la imaginación, la perspicacia y un gran sentido empresarial. Fue, entre otras cosas, revistero y escritor en el semanario taurino ‘El Miura’ en los inicios del siglo XX, firmando con el pseudónimo Don Verdades. Años más tarde también colaboró con el periódico ‘Arte Taurino’ de Madrid y en el taurino ‘Zig-Zag’ desde el 1918 al 1930, además de dar conferencias y escribir libros taurinos como “Joselito y Belmonte ¿Cuál de los dos?” en 1918 o la “República del Toreo” en el 1931, entre otros.
Fue también apoderado y ganadero. Su aportación más importante como apoderado fue la creación del “charlotismo español” en el espectáculo cómico-taurino con grupos como “El Empastre”, “El chispa y sus botones”, “Fatigón y su tonto” y “El bombero torero”, a los que contrató en Sevilla antes y durante su etapa de empresario. Como ganadero llegó a lidiar sus toros en la Feria de Abril de 1929 la tarde del 19 de Abril.
Ya como empresario monta su primera Feria de Abril en 1933 con cuatro corridas de toros y una novillada con picadores. Es el primero en firmar exclusivas apostando por los toreros más interesantes del momento, ofreciéndoles más que nadie y contratándolos con un apretón de manos, que era su manera de estampar una firma y cerrar un acuerdo.
Y así, en 1934, tras una periodo convulso con ganaderos y competidores, consiguió hacer reaparecer a su gran amigo Juan Belmonte, del que era un fiel partidario y al que le firmó una exclusiva de 30 corridas.
A comienzos de los años 40 prolongó su contrato de arrendamiento con la Real Maestranza, ya sin límite de tiempo. Simultáneamente fue también  empresario de plazas como Madrid, Santander, Salamanca y Murcia, entre otras, además de ser  propietario de los de San Sebastián y Valladolid. Precisamente en el ruedo murciano, Pagés organizó por primera vez en la historia una “corrida goyesca” el 15 de septiembre de 1929; aunque el festejo resultó un rotundo fracaso, la fórmula goyesca cuajó con el paso de los años.
Eduardo Pagés falleció en Sevilla, victima de una embolia, el 25 de julio de 1945.

[2] ABC, Sevilla, 6 de diciembre de 1932. Pág. 16.

[3] Esta última referencia de Eduardo Pagés  guardaba relación con el hecho que durante la temporada de 1932 el entonces empresario, Francisco Abascal, apenas había promovido funciones de toros, por lo que la temporada sevillana se desarrolló sin continuidad.

[4] ABC, Sevilla 23 de mayo de 1957, Pág. 36; El Ruedo, 30 de mayo 1957.

[5] Diodoro Canorea Arquero nació en Cabezamesada (Toledo) el 22 de noviembre de 1922. Comenzó su vida laboral en el Banco Central en Madrid, donde conoció a Carmen Pagés Prieto, con la que contrajo matrimonio.
Tras la etapa de los pleitos, pasó a ser Gerente de la Empresa Pagés, en un primer momento con Miguel Moreno y Pepe Belmonte, y a partir de 1961 en solitario, salvo en una temporada en la que estuvo asociado con Manolo Chopera.
Canorea pasó a la historia, entre otras cosas, por ser el primer empresario que paga un millón de pesetas a un torero por una sola tarde; fue a Manuel Benítez “El Cordobés”. Siempre estuvo muy unido con Curro Romero, al que desde 1959 hasta la retirada del torero de Camas  siempre contrató como uno de los atractivos de sus carteles. Fue uno de los promotores de las corridas del Arte del Rejoneo, e incluso hizo sus pinitos con la Quiniela Taurina.
Se mantuvo durante cuarenta años como empresario en la Maestranza, una dilata etapa en laque la feria de abril evolucionó en su número de festejos, hasta alcanzar la cifra máxima de 19 en la del año 1999.
Fue también empresario de como Madrid  una aventura en la que se embarcó con José Luís Martín Berrocal y que resultó muy negativa-- , El Puerto de Santa María, Córdoba, Zaragoza, Jaén, Ciudad Real, Toledo, Pozoblanco Arles en Francia o Santarem y Setúbal en Portugal, así cómo sin las plazas americanas de Valencia (Venezuela) y la de Caracas.
Falleció en Sevilla el 29 de enero del año 2000.

[6] El País, 29 de enero de 2000. Antonio Lorca: “Muere el empresario taurino Diodoro Canorea”.

[7] En reciente editorial el portal Mundotoro.com afirmaba a este respecto que “de todos los ingresos brutos (taquilla, tv, copas…) la Maestranza se queda alrededor del 25%. (No olviden que el 21% es IVA) Antes de impuestos. Es decir, no tienen un canon fijo de arrendamiento más una participación en beneficios. Pillan antes una cantidad superior a los honorarios de las figuras contratadas. Y muy superiores a los de todas las ganaderías contratadas”.

Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 0
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. zTe ha gustado? zQué destacarías? zQué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Informes
Bailleres y Chopera presentan oficialmente su plan de trabajo en la plaza de Bilbao
"El Juli" lidera el escalafón con 43 festejos, el menor número de los últimos 100 años
Los compromisos de Bailleres y Chopera con la plaza de Bilbao
Nautalia recurre el concurso de Vista Alegre: pide la suspensión cautelar del contrato con BMF
Durante 2019, Las Ventas ha registrado un total de 940.852 espectadores en los festejos mayores
¿Quién es BMF SL?
Chopera&Bailleres ya son empresarios de Bilbao
El alcalde de Bilbao firmará el lunes con BMF el contrato de arrendamiento de la plaza de toros
Los anteriores gestores llevaron a Bilbao a su mínimo histórico: menos de 60.000 espectadores
Vista Alegre inicia una nueva era: vuelve a la economía privada
PUNTO DE VISTA
Con demasiados problemas sin atender

La hora de los despachos


Metidos ya en el otoño, con la vista puesta en el circuito americano, se echa en falta que los responsables de todos los sectores taurinos aborden de una vez los problemas estructurales que atenazan a la Fiesta. El juego de cromos de quien apodera a quien, o quien gana tal o cuál concurso, a efectos de futuro no pasan de ser meros hechos episódicos. Lo relevante radica en abordar los problemas de fondo que afectan a todo cuanto se refiere a la Tauromaquia. Lo importante radica en dejar de pensar en el "que hay de lo mío", para resolver lo que todos afecta.


Ortega y Gasset

LA TAUROMAQUIA DE LOS GRANDES MAESTROS
Repaso histórico a través de las grandes figuras


El pase natural, la verdad siempre permanente en el Arte del Toreo


Decía Felipe Sassone que "el toreo al natural es el que se realiza con la mano izquierda, el estoque en la derecha y el corazón en medio". No es fácil matizar más con tan pocas palabras la realidad de una de las suertes fundamentales del toreo, como es el pase natural, que unión con el lance a la verónica conforman el verdadero núcleo duro del toreo de siempre. Aunque en la teoría taurina podemos remontarnos hasta Pepe-Hillo y sus continuadores, hay que reconocer que la realidad del pase natural tal como hoy lo conoceos arranca fundamentalmente de Joselito y de Belmonte, para luego ir adquiriendo una personalidad propia en el quehacer de las grandes figuras, que hicieron realidad esa definición de Sassone: además de la técnica, pusieron el corazón de por medio.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2019 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |