Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Obituario
Dámaso Gómez, un torero de otra época
Este 2 de mayo, ha fallecido en Madrid a causa de un ictus el matador de toros Dámaso Gómez. Contaba 90 años. Protagonizó una larga trayectoria profesional: se vistió de luces por primera vez en Lillo (Toledo) en 1947 y se retiró definitivamente en el ruedo de Salamanca el 21 de septiembre de 1981, estoqueando astados del Conde la Corte. Tomó la alternativa en Barcelona de manos de Julio Aparicio el 25 de mayo de 1953 y la confirmó un año después en Las Ventas con Rafael Ortega como padrino. Un torero muy castigado por los toros, pero que nunca abandonó su forma de entender la tauromaquia. El escritor Antonio Fernández Casado traza aquí un atinado perfil del artista madrileño.
Actualizado 2 mayo 2020  
Antonio Fernández Casado   

Dámaso Gómez (Madrid, 1930-2020) fue un torero de un tiempo distinto al que amaneció en el panorama taurino. Alto y poderoso, en la plaza bilbaína de Vista Alegre, siempre se enfrentó a las corridas más duras. Con las ganaderías más pastueñas y cómodas su estilo poderoso, propio de lidiadores de principios del siglo XIX, no brillaba. Su forma de entender la lidia requería toros auténticos. 

 

Dámaso fue un torero que practicaba con facilidad los tres tercios de la Lidia.  Físicamente, era un atleta. Además de un torero campero, único para dirigir las faenas de tienta en el campo charro; de manera especial en la del Puerto de la Calderilla, propiedad de la familia Fraile. Aunque taurinamente, fue un torero de Madrid, en las corridas veraniegas, en los que fue el primero en descubrir los auténticos toros de Victorino Martín.

 

Su nombre siempre aparecía en carteles modestos y frente a toros fuera del circuito comercial. Casi siempre una única tarde. Seguramente le faltó la ambición necesaria, o, tal vez, le sobraba la confianza en sus posibilidades. A Dámaso no le gustaban las relaciones públicas.

 

En Bilbao, Dámaso Gómez no toreó con demasiada frecuencia: una novillada --de limpieza de corrales-- en octubre de 1952; y nueve corridas de toros, 3 de ella de Miura. Lo hizo por última vez, el mes de agosto de 1979. 

 

Personaje singular

 

Además de matador de toros, Dámaso Gómez, fue un personaje irrepetible. En los meses invernales de los años sesenta y setentas, mientras residía en Salamanca, todas las mañanas acudía a un centró deportivo, situado al inicio de la carretera que unía la capital castellana con Zamora --cerca de la plaza de toros--, en el que entrenaban numerosos profesionales y aspirantes a matadores de toros. 

 

Pues bien, allí, el espada madrileño era el rey: jugaba al frontón con todos que lo deseaban a los irremediablemente ganaba. También practicaba el balompié, aunque menos de portero, ocupaba todos los demás puestos del equipo. Con frecuencia, su equipo se medía al que formaban once “toreros” bilbaínos, que eran los únicos que conseguían completar un equipo (Chacarte, Herrerita, Astorqui, Quintana, Morales, El Bache, Monterrey…).

 

Estos años, Dámaso era el diestro que mayor numero de tentaderos dirigía en el campo salmantino. Junta a la ganaderia de los Fraile con  regularidad también tentaba la ganadería de Sánchez Cobaleda, en la que pastaban las famosas vacas cinqueñas, varias veces paridas, “terrubianas” (madres de los famosos toros “patas blancas”).

 

Estos tentaderos eran tan tremendos, que en una ocasión, en que Dámaso, dirigía la tienta, una de las vacas, tremendamente cornalona, después de tentarla, permitió que la toreasen los numerosos “capas” que querían practicar el ofició, a los cuales cogía, uno tras otro, mientras el torero madrileño, anunciaba, en medio del consiguiente regocijo: “que salga el siguiente…”.

 

Su personalidad era tremenda. Después de entrenarse, todas las mañanas acudía a una céntrica carnicería salmantina, donde nada más entrar, preguntaba a su propietario, en voz bien alta, sí ya le habían preparado el solomillo de “caballo” …que habitualmente degustaba.

 

Otra anécdota, igual de ocurrente y representativa de su personalidad, tuvo lugar un día que circulaba en su automóvil por la plaza de Atocha madrileña, donde tuvo una airada discusión verbal con otro conductor, con quien estuvo a punto de llegar a las manos; que finalizó cuando Dámaso se bajo de su automóvil y sacó un estoque del maletero de su coche.

 

La muerte de Franco (noviembre, 1975), sorprendió al torero capitalino entrenando en una conocida ganadería salmantina; cuya propietaria había sido muy partidaria del dictador; tanto que mantenía el televisor encendido, en el que solo se mostraba la imagen del ex jefe del estado, de cuerpo presente; de manera que Dámaso, cada vez que entraba en el salón, o mientras degustaba el almuerzo, de cuanto en cuando, le repetía  con sorna la misma pregunta a la ganadera: “¿Qué, ya se ha despertado…?”

 

Descanse en paz

Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 0
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. zTe ha gustado? zQué destacarías? zQué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Reportajes
Pobre de mí..., con la temporada en el aire
La Junta de Andalucía quiere abaratar la organización de festejos taurinos durante la pandemia
La Tauromaquia tiene que seguir su camino, también en años de pandemia
Sevilla: Tres años sin Feria pero... con toros
La propuesta de televisar en otoño una feria sin público
La industria del toro, bajo el nubarrón del coronavirus
La entrevista a Eugenio Noel en la que declara que el antitaurismo era su "modus vivendi"
El Rey: La tauromaquia es "expresión de un patrimonio inmaterial valorado por millones de españoles"
"Joselito" y la Esperanza Macarena, una historia repleta de hechos singulares
Pablo Aguado, el regreso a las fuentes
PUNTO DE VISTA
Es uno de los sectores olvidados


Un verdadero plan de rescate para la información taurina


Para salvar la situaciones críticas, desde la Moncloa hoy se práctica la doctrina del manguerazo de millones para salvar a algunos medios informativos, aunque sin la necesaria transparencia. Huelga decir que ahí no están ni por asomo los medios taurinos. No podía esperarse otra cosa cuando ni siquiera pagan sus obligaciones sociales y dejan en el desamparo total a muchísimos profesionales precisamente por ser taurinos; mucho menos harán esfuerzo alguno en este caso. Pero sin ventanas al mundo la Tauromaquia difícilmente sobrevivirá; el compromiso de dotar a la información taurina de un verdadero plan de rescate recae en todos aquellos que amamos la Fiesta.


Ortega y Gasset

ENSAYOS
Un elemento característico de su trayectoria


Las 20 encerronas de "Gallito", la demostración de su poderío y su conocimiento de la lidia


Dejando al margen la que protagonizó como novillero en Zaragoza –en la que se quedó sólo en el ruedo por la cogida de Gaona--, hasta en 20 ocasiones se encerró en solitario José Gómez Ortega "Joselito" con seis toros. Hubo una etapa de su carrera en la que era su fórmula para concluir cada temporada. Y todas ellas "ofrecían un magnífico escaparate para desplegar la mayor variedad posible de suertes, tanto de capa, como con banderillas y muleta. El máximo exponente de ello fue la famosa corrida de Madrid". A estudiar este apasionante tema dedica un documentado ensayo el profesor Marcos García Ortiz.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2020 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |