Domingo, 25 de agosto de 2019
BILBAO: Ultima de las Corridas Generales
La firmeza y la verdad de Diego Urdiales
No siempre las estadísticas de trofeos de una corrida, e incluso de una feria, resumen la realidad. Esta tarde ha sido una de ellas. Diego Urdiales ha sido el protagonista principal, pero se tuvo que conformar con una vuelta al ruedo. Pero en el recuerdo queda la verdad y la firmeza con la que lidió al quinto de la tarde, hasta culminar una de las faenas más sólidas de todas las vistas durante estas Corridas Generales. Luego la espada se mal cruzó en su camino y la Puerta Grande se esfumó. Pero lo hecho ahí queda. Por lo demás, Victorino Martín ha lidiado una corrida con particular interés en su conjunto, ante la que Padilla y Bolívar pelearon por justificarse.
T.Villegas

BILBAO. Octava y ultima del abono. Algo más de media entrada. Toros de Victorino Martín, de correcta presentación y juego dispar, pero siempre interesante. Juan José Padilla (de tabaco y oro), silencio y una oreja. Diego Urdiales (de fucsia y oro), silencio y vuelta tras aviso. Luis Bolívar (de verde manzana y oro), una oreja y palmas tras aviso.

Qué torero y qué hombre de una pieza estuvo hecho Diego Urdiales con el quinto de la tarde. Ya con el capote recetó los mejores y casi los únicos lances de salida que vimos en toda la tarde. El victorino, que no se entregó ante el caballo, estaba un poco en la tierra de nadie; embestía humillando, pero le costaba entregarse. Desde el primer momento el riojano le plantó cara, con una decisión y una firmeza digna de aplauso. Y le ganó la partida. Fue una faena construida con mucha verdad, con riesgo también, que por dos veces a punto estuvo que el albaserrada se lo llevara por delante. Pero volvía a la cara, presentándole la muleta plana, buscando el pitón contrario y siempre tratando de llevarlo largo. Tengo para mí que este toro iba mejor por el pitón derecho, pero Urdiales se puso por los dos y siempre sin dudas, dándole la cara y ganándole la partida. Toda la faena iba discurriendo a más, hasta concluir con unos toreros ayudados a dos manos. Se perfiló para matar, quizás un poquito de largo, y entró con la fe de quien aspira a cortarle las orejas, que las tenía ganadas a ley. ¡Qué mala suerte! La espada resbala en la divisa y el torero sufre un tarantán espectacular, del que sale con la taleguilla destrozada. Otro pinchazo y finalmente un espadazo. Todo quedó en una aplaudidísima vuelta al ruedo, aunque fuera de poco consuelo para quien podía haber abierto hoy la Puerta Grande. Pero ahí quedo su faena, una de las que han encerrado más verdad de cuantas se vieron en esta Semana Grande.

Por delante Urdiales se encontró con la alimaña de turno, como corresponde a una corrida del criador de Galapagar. Se mostró firme el torero en un digno trasteo sobre las piernas, que es lo que correspondía.

Pero si la mejor noticia la protagonizó Urdiales, la siguiente tiene que llevar el nombre de Victorino Martín. Y es que a tenor de lo visto en Bilbao, ha vuelto a remontar su crisis. De hecho, si quitamos al primero, que era el que esta en menos tipo de la casa, por su escasa raza y su sosería, y al ya citado segundo, los otros cuatro tuvieron interés.  Pelearon razonablemente bien ante el caballo, se comían los engaños y, eso sí, exigían la mayoría de edad torera. Co mucho, el mejor fue el tercero, lo cual no quiere decir que fuera fácil. Pero también el cuarto tuvo su aquel. El que cerraba tarde y feria no terminó de romper. Pero, en su conjunto, la corrida fue como para confirmar al ganadero que está en el camino acertado para dejar atrás el bache. Necesario es hoy para la Fiesta.

Juan José Padilla lidió sin muchas apreturas y menos quietud al distraídote victorino que abría plaza. Mejoró, en cambio, ante el cuarto, con una faena valiente y trabajada, que fue a mas. Un espadazo contundente puso en sus manos la oreja de su enemigo.

Meritoria la actuación de Luis Bolívar. En especial con el tercero, en el que tuvo dos momentos cumbres: cuando abrió la faena ofreciéndole desde los medios al toro la muleta con la mano izquierda y la decisión con la que se fue detrás de la espada. Entre principio y fin, supo ligar series con mérito, que aunque tuvieron ligeros altibajos, siempre predominó su capacidad para someter por abajo a su enemigo. Actuación meritoria, que luego fue premiada con una oreja de las de verdad. Con su segundo se le vio más desigual, un poco al aire del también desigual victorino.

Premios de la Semana Grande:

PREMIO A LA MEJOR CORRIDA:
Al término de la corrida, La Junta Administrativa de la Plaza ha otorgado por unanimidad de todos sus miembros dar el "Premio a la Corrida más completa y brava de las Generales del año 2011" a la ganadería de Alcurrucén, lidiada el pasado viernes. Merecido premio

Premio Club Cocherito al toro más bravo:
"Guajiro" de la ganderia de El Pilar, lidiado por Manuel Jesús "El Cid".

Premios Hotel Ercilla:
TRIUNFADOR DE LA FERIA: Morante de la Puebla
TORERO REVELACIÓN DE LA TEMPORADA: Iván Fandiño y  David Mora
NOVILLERO TRIUNFADOR DE LA TEMPORADA: Víctor Barrio
TROFEO MANOLO CHOPERA AL FOMENTO DE LA FIESTA: Aula Taurina de la Universidad de Almería 

 

Otros Premios
MEJOR PAR DE BANDERILLAS: Curro Javier de la cuadrilla de Manzanares. Premio concedido por el Club Taurino de Bilbao.
MEJOR QUITE: David Mora. Premio Concedido por la Peña Taurina Bilbaina
MEJOR PUYAZO: Ismael Alcor. De la cuadrilla de Luis Bolivar. Premio Concedido por la Federación Taurina.
MEJOR ESTOCADA: Sebastián Castella. Concedido por la Federación taurina.
TROFEO ARTE, SABER Y TOROS A LA EMOCIÓN: Morante de la Puebla