Lunes, 26 de agosto de 2019
Mesa redonda sobre la ganadería brava y la crisis
"La recuperación del interés por la Fiesta pasa por la recuperación del toro"
"En un escenario de crisis, la recuperación del interés por la Fiesta pasa por la recuperación del toro y de su casta". Esa bien puede ser la conclusión central de la Mesa redonda celebrada por la Unión de Abonados de Madrid y el Aula de Tauromaquia de la Universidad San Pablo-CEU, en la que participaron los ganaderos Adolfo Martín, José Luis Lozano y Adolfo Rodríguez Montesinos. A lo largo de la sesión, se analizó y valoró las raíces de la actual crisis y planteó la necesidad de devolver al toro su casta originaria, dentro de cada uno de los encastes respectivos.
Redacción

Tres puntos de vista ganaderos. Pero tres puntos de vistas coincidentes en lo esencial y complementarios en todo lo demás, y que además no estuvieron carentes de amenidad. Por eso resultó tan amena e ilustrativa la mesa redonda organizada por el Aula de Tauromaquia de la Universidad San Pablo-CEU y la Unión de Abonados y Aficionados de Madrid, en la que tomaron parte los criadores de bravo Adolfo Martín, José Luis Lozano y Adolfo Rodríguez Montesinos El tema general: “La ganadería brava en un escenario de crisis: situación y perspectivas”, de plena actualidad en estos momentos.

Como sobradamente se sabe, se trata de tres ganaderías que se corresponden con otros tres encastes diferentes: albaserrada, núñez y santacoloma, pero todos ellos incluidos en la nómina que interesa a los aficionados. Rafael Cabrera Bonet, director del Aula de Tauromaquia fue el encargado de prologar documentadamente la sesión, detallando los orígenes y desarrollo de cada uno de ellos. Luego, José Luis Moreno-Manzanaro, presidente de la Unión, dirigió el coloquio, con una amplia participación.

►Adolfo Martín

En su intervención, Adolfo Martín enmarcó la situación actual en un escenario real: la progresiva marginación histórica del toro a favor del toreo, que trae como consecuencia una Fiesta que no es la que quieren ni los criadores ni los aficionados.

Por eso, el criador de los “albaserradas” enfatizó que la Fiesta debe salir de la actual situación, necesariamente tiene que ser sobre la base de la recuperación del toro en toda su integridad.

Recordó el ganadero dos aspectos hoy cruciales que afectan de lleno a la crianza del toro bravo: la importante disminución del número de espectáculos y el incremento acelerado de los costes fundamentales. Como consecuencia de ellos, Adolfo Martín señaló una realidad constatable: hoy se está dando casos de camadas de utreros que, en más de su mitad, desde el campo se envía directamente al Matadero, para poder ahorrar el coste de su crianza y ante las reducidas perspectivas de una venta posterior.

Con todo, para Adolfo Martín la principal crisis que afecta a la Fiesta es la del creciente desinterés social, cuya recuperación de cara al futuro pasa por la recuperación del toro con casta. “En otro caso --vino a decir-- el futuro será muy negro”.

►José Luis Lozano

Por su parte, José Luis Lozano --que tuvo el detalle de no caerse del cartel, cuando en ese mismo día tenía en juego el concurso por la plaza de Albacete--  se centró especialmente en una interesante referencia histórica: la realidad ganadera de las primeras décadas del siglo XX, cuando incluso en términos económicos la posición del ganadero era prevalente sobre las propias figuras.

En este sentido, recordó Lozano como en aquella época, en la que al toro se le ganaba poco dinero, sus criadores demostraban una tremenda afición y un gran respeto por su oficio. “Por eso, el trabajo que entonces realizaban –comentó-- marcan la realidad ganadera hasta nuestros días, a los que llegan los encantes que entonces supieron crear. Fue su gran mérito y por eso se ganaron el respeto y la admiración de los aficionados”.

En referencia a la situación de crisis, explicó el ganadero de Alcurrucen que la Fiesta había sobrevivido antes a otras muchas crisis económicas, comenzando por la provocada por la posguerra española. Sin embargo, estableció una diferencia fundamental con la situación actual: entonces había crisis económica, incluso penuria social, pero no había crisis de aficionados; por eso, la Fiesta iba remontando todas esas situaciones de dificultades. La decadencia de la Fiesta sigue un camino paralelo a la decadencia de la afición, vino a decir.

Si a esta realidad se suman los efectos director producidos por la crisis en lo que es propiamente la crianza de bravo, los ganaderos se encuentran en una situación muy difícil, en la medida que, por ejemplo, el incremento de los costes y la reducción de las ventas se producen de forma muy acelerada en el tiempo, cuando un criador tiene que decidir hoy lo que quiere que sus toros sean dentro de cinco años. Este desfase en el tiempo resulta particularmente difícil de asumir desde una ganadería.

Por otro lado, destacó su preocupación por la paulatina desaparición de la casta en el toro de lidia, “Se le va quitando casta para sustituirla por la docilidad, un concepto que no es un sinónimo de nobleza, sino de mansedumbre, que es algo muy diferente”, dijo. Una evolución, en suma, que resta autenticidad al espectáculo.

►Adolfo Rodríguez  Montesinos

Un gran valor didáctico tuvo la intervención del ganadero, veterinario y en su día comentarista taurino Adolfo Rodríguez Montesinos, quien se refirió preferentemente a algunas realidades concretas que hoy afectan al sector ganadero.

El punto neurálgico de su intervención se centró en lo que, con acierto, denominó “la Fiesta de base”: el impacto que la actual situación de crisis está teniendo por toda la geografía española en poblaciones menores, pero que han mantenido una gran tradición taurina, que ahora se ve afectada en origen. En este sentido, llamó la atención sobre una realidad:  la muy importante morosidad de los municipios en relación con los ganaderos que sirven sus reses para esos festejos, que fuerza a no pocos criadores a abandonar la actividad. Para añadir luego que  debe tomarse conciencia que, cuando en un pueblo se suprimen los espectáculos taurinos que tradicionalmente se celebraban, difícilmente luego se van a recuperar.

Por otro lado, Rodríguez Montesinos llamó la atención sobre un hecho grave: de los 24 que actualmente se dan en la cabaña de bravo, 14 están en grave riesgo de extinción, sin que ello parezca que es tenido en cuenta.

Entrando a referirse al escenario de crisis, explicó los desajustes que se están produciendo entre la oferta y la demanda. Puso de manifiesto como, en relación con las dimensiones de las vacadas,  en otras épocas los excesos de las camadas de años con buenas parideras compensaban de forma natural con otros que había sido peores. Ahora en cambio, de forma brusca,  el ganadero sufre la reducción del número de espectáculos  casi de un día para otro, sin tiempo  posible para ir tomando sus decisiones, que siempre son a medio plazo. Se trata de una realidad que, en opinión de Rodríguez Montesinos, afecta especialmente a los ganaderos que sostienen esa “fiesta de base”.

Pero no se olvidó de referirse al impacto que en la actividad ganadera han tenido fenómenos como la “lengua azul” o los efectos directos provocados por la política común de la Unión Europea en materia agrícola y ganadera. A este respecto, insistió que muchas de las medidas que afectan a la cabaña se bravo se adoptan sin tener en cuenta la singularidad del toro de lidia  y de lo que supone en el patrimonio genético.

►PROXIMA MESA REDONDA

Para el próximo dia 1 de marzo, la Unión de Abonados y el Aula de Tauromaquia anuncian otra Mesa redonda, en este caso sobre "Las novilladas sin caballos semillero para la Fiesta", en la que tomarán parte Victor Zabala de la Serna, matador de toros y empresario; Felipe Díaz Murillo, Director de la Escuela Taurina de Madrid;  Michel Bertrand, empresario, y David Beltrán, alcalde  de Hoyo de Pinares. Se celerabrá en el Salon de Grados de la Universidad San Pablo-CEU y dará comienzo de las 19,30 horas.