Miércoles, 13 de noviembre de 2019
Cargar la suerte, en la concepción orteguiana del toreo
El pase de pecho, en la versión de Domingo Ortega
Sabido es que Domingo Ortega concedía la mayor importancia al hecho de cargar la suerte cuando se torea. Le daba tanta relevancia que dejo escrito que si no se así, en realidad se está "destoreando". La imagen que ilustra estas líneas es un buen ejemplo de ello: con la pierna contraria adelantada, sacando todo el toro por delante, este pase de pecho puede ser un buen ejemplo de esa concepción orteguiana del toreo.
Redacción

Recordemos aquí el pensamiento de Domingo Ortega, que era linealmente descriptivo, pero de profundo sentido en un aspecto esencial tanto de la lidia como del toreo, si es que ambos conceptos se pueden disociar.

"Los aficionados, a poco que recuerden, habrán visto muchas veces en las corridas de toros faenas de veinte, treinta, cuarenta pases y el toro cada vez más entero. ¿Cómo es posible que con esa cantidad de pases aparentemente bellos para la gran parte del publico, el toro no se halla sometido? La respuesta es muy sencilla: lo que ha ocurrido es que el torero ha estado dando pases, y dar pases no es lo mismo que torear" 

Parar, templar y mandar. A mi modo de ver, estos términos debieron completarse de esta forma: Parar, templar, CARGAR y mandar; pues posiblemente, si la palabra cargar hubiese ido unida a estas otras palabras desde el momento que nacieron las normas, no se hubiera desviado tanto el toreo. Claro que el autor de esta fórmula no pensó que fuese necesaria, porque debía saber muy bien que, sin cargar la suerte, no se puede mandar y , por tanto, en este termino van incluidos las dos.

En el toreo todo lo que no sea cargar la suerte no es torear sino destorear. Torear no es que el toro venga y usted se quede en la recta, eso es destorear; pero si usted carga, echa el cuerpo hacia delante con la pierna contraria al lado por el que viene el toro obliga a torear, si no le coge; porque es un obstáculo que usted le pone delante”         .