Domingo, 17 de noviembre de 2019
A propósito de la nueva reunión de la Comisión Consultiva
El balcón de la afición: Fe y valor, Sr. Ministro
Reunión de la Comisión Consultiva de 1998
La comparecencia del ministro de Educación, Cultura y Deportes en la Comisión de Cultura del Congreso fue acogida con un eco muy favorable entre los aficionados. El presidente de la Unión de Abonados de España, José Luis Moreno-Manzanaro, recuerda que ahora hace ya más de 13 años que la Comisión Consultiva no era convocada y que ahora lo será por decisión del ministro "desplegando con temple y valor la pañosa comprometiéndose a la puesta en valor, protección y fomento de la fiesta de los Toros; a una reglamentación básica de los aspectos fundamentales de los festejos taurinos; al reconocimiento de la fiesta como patrimonio cultural y su inserción en la UNESCO; potenciación de la Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos, etc.".
José Luis Moreno-Manzanaro Rodriguez de Tembleque

Fue un primero de junio de 1998 la última vez que un Ministro del Gobierno de la Nación, Jaime Mayor Oreja, presidió, alentando con su participación, la denostada Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos, cuyo mayor defecto fue su composición tumultuaria con presencia masiva - frecuentemente oclusiva- de la representación de las Comunidades autónomas, por si no fuera bastante el abandono por falta de “fe taurina” de ulteriores gobiernos.

Ya un año antes (28 de junio 1997) el mismo ministro hizo un meritorio acto de fe y compromiso, dando respaldo institucional a la fiesta y a nuestro Asociacionismo de Abonados y Aficionados, participando y presidiendo un Encuentro, celebrado en Córdoba con masiva participación y anunciando en dicho evento que su “principal objetivo en materia taurina [era] sin duda el colaborar en la labor conjunta y la responsabilidad común que a todos afecta, aficionados, críticos, matadores, ganaderos, poderes públicos, etc. de prestigiar nuestra fiesta nacional”, añadiendo que el Ministerio “tiene la intención, la voluntad y el deseo de realizar una buena faena”.

Con el advenimiento de los gobiernos del Sr. Rodriguez Zapatero llega el “Desastre de Cavite” para la fiesta de toros en general, pero muy especialmente para Cataluña, donde en acción conjunta y solidaria del gobierno tripartito y con la artera estrategia de consentimiento expreso o tácito de los máximos jefes socialistas, sin cuya colaboración no hubiera sido posible esta desdichada película, la fiesta es abolida con estocada pescuecera y gran derrame en el sentimiento de toda la afición española y especialmente la catalana.

Eso sí, aprovechando la torpe notoriedad de algunos, el astuto y correoso Sr. Pérez Rubalcaba desde un gobierno ya exangüe intenta congraciarse con la Fiesta dándole unos simbólicos mimitos en la mejilla (aquí no ha pasado nada) y beneficiándose de una foto regalada por un grupo minoritario de toreros a quienes les vende su generoso traspaso al Ministerio de Cultura, de los despojos de su Ministerio.

Así las cosas y transcurridos mas de trece años de “pertinaz sequía” taurina, llega “por halago de la fortuna”, -que dijera Martinez Marina al promulgarse el Código Civil-, como Ministro responsable de las competencias taurinas D. José Ignacio Wert Ortega, con segundo apellido de buen presagio, pero nada que ver con un político taurinero y sorprende gratamente al comenzar su faena con parecido acto de fe y compromiso con el que terminara su predecesor Jaime Mayor Oreja.

Lo hace el Sr. Wert con un estremecimiento inicial parecido al pase del cartucho con el que  a veces iniciaba sus faenas nuestro entrañable Pepe Luis Vázquez, Sócrates de San Bernardo, esto es, desplegando con temple y valor la pañosa  comprometiéndose a la puesta en valor, protección y fomento de la fiesta de los Toros; a una reglamentación básica de los aspectos fundamentales de los festejos taurinos; al reconocimiento de la fiesta como patrimonio cultural y su inserción en la UNESCO; potenciación de la Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos,etc.

Dejo para posteriores reflexiones, junto a otros temas a comentar, este último compromiso de gravital importancia para configurar un órgano eficaz al servicio de la política taurina, entendida ¡ojo! la política, parafraseando al Maestro Federico de Castro “como voluntad organizadora de la comunidad con arreglo a unos  ideales de vida”; en nuestro caso la Belleza y la Verdad también pilares fundamentales de la Cultura Taurina.

Es de esperar el aliento, apoyo e implicación de todos los sectores para llevar a feliz término, coco a codo con el Ministro Wert, tan comprometida como sugestiva hoja de ruta. Para ello todos debemos poner en el empeño fe, valor y generosidad. Ahora o nunca. No intentarlo, sería imperdonable.

•José Luis Moreno-Manzanaro Rodriguez de Tembleque es abogado y  Presidente de la Unión de Abonados y Aficionados Taurinos de España