Miércoles, 20 de noviembre de 2019
Sevilla: Novena de feria
En un "sábado de reseca", la Maestranza despidió con respeto y reconocimiento a El Fundi
Sevilla despidió con respeto a El Fundi
Como quitaron la singularidad del lunes de la postferia, ahora parece como si se hubiera inventado el "sábado de reseca", tal como el que ayer sufrieron los aficionados que casi llenan los tendidos de la Maestranza. Después de la borrachera de arte del viernes, llegó la resaca y la sequía absoluta de la corrida sabatina, como consecuencia de una descastada y peor presentada corrida de Domingo Hernández. Con todo, Sevilla fue sensible a la clase de torero que, aunque se le haya reconocido tarde, ha sido El Fundi en ésta su última tarde en la capital del Guadalquivir. Pero no todo fue cariño sensiblero: a cargo del torero madrileño corrieron los momentos de verdadero interés que tuvo la tarde.
Tomás Villegas

SEVILLA, 21 de abril de 2012. Novena de feria. Casi lleno. Dos toros de Domingo Hernández (2º y 6º) y cuatro Garcigrande, todos con muy deficiente presencia, sin remate, faltos de raza y entrega. José Pedro Prados “El Fundi” (de azul celeste y oro), ovación y vuelta al ruedo. José Antonio Morante de la Puebla (de vainilla y azabache), pitos y pitos; Sebastián Castella (de azul noche y oro), silencio y silencio.

Como ya han quitado aquello que llegó a ser tradicional  del “lunes de resaca”, con lo bonita que solía ser la corrida de doña María Luisa Domínguez de Pérez de Vargas, en este año se ha inventado según vimos en la tarde maestrante el “sábado de reseca”. Tras la borrachera de arte que provocó José María Manzanares, hoy nos vimos afectados por lo que los médicos nos explican que es ese cuadro de malestar que se padece tras el consumo excesivo. Desde luego, al salir del tendido se sufría general pérdida de memoria, más que nada de lo que acabamos de ver; la cefalea se agudizaba, como si nos martilleara el aburrimiento y el sopor; sufríamos, en fin, una sed urgente fruto de la aguda deshidratación de bravura, raza y casta de los seis animalitos que salieron por chiquero.

Aunque nos empeñáramos en no hacerle caso, el refranero español, que es sabio,  ya nos lo había advertido: “Días de mucho, vísperas de nada”. Como estos dichos populares son como fogonazos carentes de todo matiz, no se advertía que ese nada podría ser tan poquísimo. Con lo cual, para los muy partidarios se fue la segunda tarde de Morante y, como en el viejo verso de don Miguel de Cervantes:  caló el chapeo, requirió la espada,/ miró al soslayo, fuese y no hubo nada”.  Sin embargo, una vez tomado el café doble con limón, que dicen que es buena receta casera contra la reseca, ya comenzamos a pensar que en cinco días mal contados Morante estará otra vez en la puerta de cuadrillas. Con Manzanares, además. Y se rehízo la esperanza, porque ¿qué sería de un aficionado si no alimenta la esperanza en el futuro?.

En las cocinas del taurinismo era comentario de la mañana que si ésta no era la  corrida que habría querido traer su criador.  Vaya usted a saber que hay en todos esos dimes y diretes. Lo seguro es que a estas horas de la noche no podrá estar satisfecho del juego que han dado sus toros. Nosotros, además, estamos muy a disgusto con su presentación, su carencia de casta, su falta de entrega. Por decir más simplemente: disgustados por todo con don Domingo.

Y ha sido una pena, porque al margen de los sentimientos del morantismo militante, muy digno de respeto, un torero tan horado como “El Fundi” se había ganado una mejor despedida de Sevilla. Con todo,  a su cargo estuvieron los momentos más lucidos de toda la corrida, especialmente con el cuarto, con el que cuajó varias series de muletazos con mucho sabor. Aquello en nada se compadecía con su decisión de abandonar los ruedos al finalizar la temporada; más bien se parecía al torero que busca con decisión y con cabeza abrirse camino. Los aficionados se lo reconocieron en una auténtica vuelta al ruedo a la antigua usanza, es decir: con el favor unánime de los aficionados.

Merece un respeto la autenticidad que trata de imprimir siempre Sebastián Castella. La de esta tarde, por ejemplo. Lo que ocurre es que cuando las cosas no pueden ser, resulta un poco inútil alargar las situaciones con la reiteración de los intentos. Su buena voluntad ya estaba reconocida. [Y para qué engañarnos: además había muchos con prisas por llegar al segundo tiempo del gran derby Barcelona-Real Madrid.] 

EN OTRAS PLAZAS:

PALOS DE LA FRONTERA (Huelva) Lleno. toros de Gerardo Ortega. El Cordobés, oreja y oreja. El Fandi, que reaparecía tras el percance de Córdoba, dos orejas y oreja. José Doblado, ovación y dos orejas.

TALAYUELA (Cáceres) Toros de Adolfo Martín. Javier Castaño, ovación y dos orejas. Serafín Marín, oreja y oreja. Morenito de Aranda, oreja y ovación.

TALAMANCA DEL JARAMA (Madrid) Un tercio de plaza. Novillos de Angel Luis Peña. Félix de Castro, silencio y silencio. Luis Gerpe, dos orejas y silencio.

EL BONILLO (Albacete) Novillos de Luis Frías. Noelia Mota, dos orejas y dos orejas y rabo. Manuel Manzanares, oreja y ovación. Óscar Mota, dos orejas y oreja.

PUENTE GENIL (Córdoba) Novillos de Mariano Sanz. Javier Cano, ovación y oreja. Ana Rita, vuelta al ruedo y oreja. Andrés Romero, oreja y dos orejas.

TORO (Zamora) Festival. Novillos de Fermín Bohórquez. Fermín Bohórquez, dos orejas y ovación. Diego Ventura, dos orejas y oreja. Francisco Palha, oreja y oreja.