Lunes, 21 de octubre de 2019
A propósito del próximo abono de Sevilla
Por pedir que no quede
"Es tiempo de soluciones urgentes que revitalicen el espectáculo, Es tiempo de reivindicar los valores propios que siempre tuvo la Tauromaquia. No es admisible que en una corrida de toros, y por desgracia ocurre en la mayoría, se eche en falta el elemento principal que es el toro". Así escribe Diego Martínez González, presidente de la Unión Taurina de Abonados de Sevilla, en un artículo en el que a continuación enumera una serie de reivindicaciones muy lógica, que forman el denominador común de muchos aficionados.
Diego Martínez González, Presidente de la Unión de Abonados de Sevilla

En estas fechas se comienza a perfilar lo que se adivina como una díficil y complicada temporada taurina 2013. Para eso todo el mundo cuenta con la tan manida crisis económica, que no cabe duda, está ahí y afecta a todos los sectores, y por ello ya se anuncia a troche y moche reducciones drásticas de número de festejos en todas las combinaciones feriales.     

Esta situación muy puntual no puede  en modo alguno suponer un argumento único para justificar la actual decadencia de la Fiesta. Quienes así lo hacen, o son poco objetivos, o sus análisis son tan superficiales que olvidan la actual degradación del espectáculo en sí. Con ello participan en no resolver el problema. Se ponen del lado de quienes prefieren continuar repartiéndose las penúltimas ganancias del previsible naufragio y continúan      haciendo el caldo gordo a los responsables de todo el problema, que no son otros que los mismos taurinos que lo han generado.

Es tiempo de soluciones urgentes que revitalicen el espectáculo, Es tiempo de reivindicar los valores propios que siempre tuvo la Tauromaquia. No es admisible que en una corrida de toros, y por desgracia ocurre en la mayoría, se eche en falta el elemento principal que es el toro. Quienes tienen la obligación de tirar del carro que son las presuntas máximas figuras del escalafón no pueden seguir demandando la lidia del medio toro, porque en el pecado llevaran la penitencia y que a nadie engatusen con “gestas” descafeinadas o corridas previsibles donde no predomine la emoción, y el riesgo sea tan controlado que se reduce a lo mínimo. Para estética, posturas y toreo ventajista, que organicen otro tipo de evento y así lo anuncien.

Aquí en Sevilla ya se vislubran en el horizonte los parametros de la Feria de Abril y conocidas extraoficialmente los hierros a lidiar, la “gesta” de Manzanares y la reducción de festejos, seguimos comparando la postura de la empresa con la ingesta de lentejas “el que quiera las toma y quien no las deja”.

Este atracón de lentejas de temporadas anteriores donde le falta a la legumbre la  vitamina de la emoción, el riesgo y la presentación de las reses, aparte de la presidencia que toma posturas alejadas de los aficionados, supondrá que estos sigan alejandose aún más de los tendidos completamente decepcionados con una política empresarial que en vez de buscar y exigir a las figuras competencia entre ellos buscando retos ante el toro encastado, prefiere nadar y guardar la ropa y mantener en los carteles ganado podrido que aunque en temporadas anteriores decepciona, claudica ante las figuras y a lidiarlo en la mayoría de las tardes.

¿Es mucho pedir que las figuras se anuncien con Cuadri, Victorino, Torrestrella o Fuente Ymbro, o que el monoencaste Domecq solamente aparezca con aquellos hierros que aún conserven algo de casta?.

¿Es demasiado pedir que la lidia vuelva a ser completa sin varas simuladas y con toros que se muevan para ofrecer buen toreo de capote, quites y emoción en banderillas?.

¿Es demasiado pedir que Manzanares o cualquier otra figura demanden ese ganado encastado que se reserva para toreros de segunda o tercera fila?.

¿Es demasiado pedir que la empresa tenga altura de miras y no solamente anuncie a Juli o Tomás, sino que estos toreros salten al ruedo con ganado encastado?.

¿Es demasiado pedir que las figuras acepten competencias con los mal llamados toreros emergentes que vienen pidiendo sitio en lo más alto?.

¿Es demasiado pedir que la empresa ajuste precios de forma proporcional a la reducción de festejos y que tenga en cuenta igualmente la actual crisis económica?.

Esta peticiones y otras muchas se escuchan todos los días en boca de los aficionados.