Viernes, 22 de noviembre de 2019
VALENCIA: Primera del abono de Fallas
La prometedora sorpresa del nuevo Jiménez Fortes
Jiménez Fortes, primera oreja de las Fallas
Saúl Jiménez Fortes ha roto la primera lanza de este abono de Fallas, que se concibió en el seno de la FIT, pero que al final no tiene más padre que Simón Casas, el productor de espectáculos. El malagueño ha ofrecido en Valencia una nueva versión: no sólo mucho más estética --que el toreo es arte con riesgo, no sólo riesgo--, sino sobre todo una serenidad y una cabeza que hasta ahora no se había dejado traslucir. Por eso ha sido, en su medida, el primer triunfador de este abono. La desigual corrida de Fuente Ymbro no colaboró precisamente mucho a que las cosas rodaran mejor durante toda la tarde, en la que vio a un Juan Bautista seguro y con buen oficio y a un Jesús Duque que necesita de mayor rodaje que complemente su esforzado empeño.
Redacción

VALENCIA. Primera de abono. Menos de un tercio de entrada, Toros de Fuente Ymbro,  desiguales de presentación, fuerzas  y juego; destacó sobre todos la buena clase del 2º. Juan Bautista (de nazareno y oro), ovación y silencio. Jiménez Fortes (de turquesa y oro), vuelta tras aviso y una oreja.  Jesús Duque (de marino y oro), silencio tras aviso y palmas.

No fue tarde para tirar cohetes, aunque el escenario era Valencia y por sus Fallas. El abono que nació en las manos de la FIT y que al final tiene ya un solo padre, se ha iniciado con momentos ramplones y otros algo más entonados. Pero quedando todo muy lejos de una tarde redonda, como mucho sexagonal, es decir: con puntas y aristas, como los que viajaron desde “Los Romerales”.

La corrida de Fuente Ymbro que trajo don Ricardo Gallardo fue demasiado desigual. Los hubo a los que les faltaba un “hervor” para estar rematados, como el que abrió plaza, junto a otros más ofensivos, aunque sin exageraciones. Las fuerzas les faltaban por completo a los dos primeros, que eran los más dulces para el torero, en especial el que hizo 2º con mucha clase; en cambio, le sobraba brusquedad al que cerró plaza, costó yo suyo que humillara el 5º, buscaba siempre la puerta de salida el 3º  y el 4º, que no era malo, resultó muy exigente.

Viendo el desarrollo del juego que fueron dando, se comprende que el hierro de Gallardo vaya siendo conducido hacia carteles de toreros esforzados y con no demasiada fuerza para exigir trato mejor. Cuando las figuras dicen “fu” a una ganadería, nunca es por casualidad. Lo que ocurre es que en esta valenciana no salió ese toro encastado, que se come los engaños y que en otras ocasiones ha puesto en pie a los aficionados.

Muy suelto, con un oficio cada vez mejor aprendido, puso empeño Juan Bautista por sostener de pie al toro que abría plaza y feria, que sin embargo tenía un buen tranco. Variado, sin poder meterse en mayores apreturas, el torero de Arles hizo lo mejor con la mano izquierda; después de la serie más redonda, el toro ya se vino a menos y optó por unos adornos, antes de dejar toda la espada arriba. Voluntarioso y empeñado volvió a estar ante el  4º, de poca continuidad en sus acometidas.

Supo ver Jiménez Fortes desde el primer capotazo la bondad de su primer toro, con un ramillete de lances espléndidos y de bella estampa. Cómo ha mejorado este torero en el manejo del capote, porque luego le endilgó un quite con el capote a la espalda al 5º que tuvo usía y quietud. En todo se han comprobado los muchos avances que ha experimentado el malagueño. Ya no es el torero atropellado, que todo lo basaba en quedarse muy quieto; ha ganado en serenidad y en desenvoltura delate de los toros.

Por eso, aunque ese 2º de la tarde salió renqueante de chiqueros, Fortes supo manejar sus muñecas muy templadamente para aprovechar al máximo la calidad de sus embestidas, tanto con una mano como con la otra. Una serie de naturales resultó excelente.  Volvió a entender el más feo y menos humillador 5º, sabiendo darle las distancias para aprovechar la inercia de su galopada. Y cuando el “fuenteymbro” acortó sus desplazamientos, acortó también las distancias en un sereno alarde de valor. Mató con eficacia y para Jiménez Fortes fue la única oreja de la tarde, trofeo que también se le pidió en su primero, en el que dio la vuelta al ruedo.

Completaba la terna el local Jesús Duque, muy responsabilizado con este paseíllo en su tierra, que en verdad le vino un tanto grande. Tuvo el atenuante de sortear el lote menos propicio, pero de cualquier forma se notaba demasiado que no cuenta con rodaje suficiente para este tipo de compromisos. Todo no se puede fiar a la voluntad; hacen falta mas ingredientes. Pero como se empeñó, nos tuvo toda la tarde en un ”¡ay!”, hasta que el 6º le dio un señor volteretón.  Vamos a darle tiempo al tiempo.

CASTELLÓN: Doble puerta grande

CASTELLÓN. Feria de la Magdalena. Casi lleno. Toros de Núñez del Cuvillo, de irregular juego. Juan José Padilla, oreja y oreja. Morante de la Puebla, ovación y ovación. José María Manzanares, silencio y dos orejas. Padilla y Manzanares salieron por la Puerta Grande.