Jueves, 18 de julio de 2019
Con una excelente exposición
Ortega y Gasset vuelve a Las Ventas
Ha sido uno de los grandes intelectuales en la historia de España, un pensador que incorporó desde muy joven la Tauromaquia a la agenda de sus inquietudes. Aunque sus escritos taurinos publicados fueron pocos, dejó en cambio un legado importante de documentos, de trabajos a medio elaborar, que la Fundación que lleva su nombre ha sabido catalogar y estudiar. Asiduo de la plaza de Madrid, a la que como tantos llegó de la mano de su padre, ahora "ha vuelto" a Las Ventas, en forma de una exposición antológica de cuidada preparación, que bien valdría la pena que se pudiera llevar en los próximos meses a otras ciudades.
Redacción
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 ENSAYO: "Paquiro o de las corridas de toros" (Tamaño: 1,9 Mb.)













E
l Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid y el Centro de Estudios Orteguianos de la Fundación José Ortega y Gasset - Gregorio Marañón han promovido la exposición “José Ortega y Gasset y la Tauromaquia”, que se ha instalado en la Sala Antonio Bienvenida de la plaza de Las Ventas y que se podrá visitar hasta el próximo 31 de mayo.

De alguna manera puede decirse que es la vuelta de Ortega a Las Ventas, en cuya antecesora se hizo aficionado de la mano de su padre. Como ha escrito el profesor González Alcázar, “su padre, José Ortega Munilla, fue un gran aficionado, crítico taurino, pionero de la presencia de la crónica de toros en los periódicos así como de la revista taurina a través de El Chiclanero. Los Gasset también hubieron de ejercer cierta influencia, toda vez que desde las páginas de El Imparcial, fundado por su abuelo Eduardo Gasset y Artime en 1867, tratándose del diario de mayor difusión durante la Regencia, se ejerció con gran éxito la crónica taurina”.

“En aquellos años de formación y de primeras grandes impresiones, indelebles en la vida de todo ser humano, el niño Ortega podía toparse en su casa con protagonistas de la Fiesta. Su padre se convirtió en apoderado, y en huésped puesto que vivió en su casa por un tiempo, del joven diestro sevillano Manuel Mejías que llegó a apodarse el Papa Negro, y más tarde sería iniciador de la dinastía de los Bienvenida, grandes protagonistas de faenas memorables y de hondas tragedias en el pasado siglo XX”, ilustra el estudioso de los legados de Ortega.

Como es sabido, don José Ortega y Gasset mantuvo toda su vida una intensa relación con el mundo de los toros. Siendo joven, por influencia de su padre, asistía a corridas de toros y deseaba emular la vida arriesgada de los toreros. Más adelante, vivió su pasión taurina de muy diversa e intensa manera: a través de una estrecha amistad con los toreros Juan Belmonte y Domingo Ortega, organizando festivales veraniegos benéficos junto a su amigo el pintor Ignacio Zuloaga, participando en capeas, o derrochando su arte en tertulias de temática taurina, dando él mismo algunos capotazos o incluso lecciones como torero de salón.

Como pensador, la tauromaquia fue siempre una constante temática, un relevante recurso metafórico y también el propósito nunca culminado de escribir una ensayo que desde muy pronto tuvo un título: “Paquiro o de las corridas de toros”Sin embargo, como ha estudiado detalladamente el profesor González Alcázar en la prestigiosa Revista de Estudios Orteguianos, es posible aventurar cuáles son sus ideas sobre el arte taurino a través de la contundencia de algunas de sus afirmaciones sobre la evolución de las corridas de toros y sobre la necesidad de plantear su estudio filosóficamente, junto a la información que aportan hoy sus sugestivas notas de trabajo sobre la tauromaquia y la aparición de varios inéditos en la nueva edición de sus Obras completas.

La Exposición se nutre fundamentalmente del importantísimo legado de manuscritos, fotografías, obras de arte y libros que se conserva en el Archivo de la Fundación Ortega-Marañón. También se muestran piezas de otras instituciones como el Museo Taurino de Madrid y la Biblioteca José María de Cossío de la Plaza de Toros de las Ventas, y de colecciones privadas como las de Ignacio de Cossío y Emilio Santamaría, quien ha prestado un precioso capote de paseo que Domingo Ortega regaló a Ortega y Gasset.

Los comisarios de esta Exposición son Carlos Abella, director gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, y Felipe González Alcázar, profesor de Teoría de la Literatura de la Universidad Complutense de Madrid e investigador del Centro de Estudios Orteguianos de la Fundación José Ortega y Gasset - Gregorio Marañón.

Con ocasión de esta exposición, el Centro de Asuntos Taurinos ha editado un magnífico catálogo que recoge el contenido de la Exposición e incluye un texto de Felipe González Alcázar sobre “Paquiro o acerca de la pasión taurina de Ortega” y otro de Carlos Abella y José Miguel González Soriano titulado “José Ortega y Gasset y la Tauromaquia”.

La presentación hace unas semanas  corrió a cargo de Salvador Victoria, consejero de Presidencia de Presidencia, Justicia y Portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid; Carlos Abella, director gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid y José Varela Ortega, presidente de la Fundación Ortega-Marañón.