Lunes, 14 de octubre de 2019
Una corrida digna de que fuera televisada por la 1 de TVE
"El Juli" cuaja una gran tarde de toros en su "encerrona" de Cáceres
Triunfal al ruedo de El Juli, al concluir la corrida
Una tarde completa, rotunda, importante. Hay que reconocer, lisa y llanamente, que Julián López "El Juli" ha dado una gran tarde de toros en Cáceres, en la lidia de seis toros de la Casa de Domingo Hernández. Su balance fue rotundo: siete orejas y un rabo. Pero, al final, casi es lo de menos; lo importante es que en todos los toros pasaron cosas de interés y que el torero madrileño mantuvo un nivel muy alto de exigencia durante toda la función.
Redacción
 Los toros en la 1 de TVE: una media de más de 1 millón de espectadores vieron el triunfo de El Juli

CÁCERES. Casi lleno. Ultima de feria. Corrida a beneficio de la Asociación Española de Hematología y Oncología Pediátrica y de la Asociación de Padres de Niños con cáncer. Toros de Domingo Hernández , dos de ellos (2º y 6º bis) con el hiero de Garcigrande, correctos de presentación y de buen juego en líneas generales; destacó el 5º, que fue indultado. Julián López “El Juli” (de marino y plata), como único espada: una oreja, dos orejas, ovación, una oreja, dos orejas y rabo simbólico tras el indulto y  una oreja. Actuaron de sobresalientes Chapurra y Caro Gil. La corrida fue televisada en directo por  TVE 1.

Notable tarde la de El Juli en su encerrona en la plaza de Cáceres, cumpliendo ese requisito que se le suele exigir a quien emprende esta aventura: recibió a los seis toros de formas diferentes, dejó otros seis quites distintos y comenzó sus faenas de otras tantas maneras diversas. Y en medio muchos momentos de toreo del mejor calibre. Como colofón natural, salió a hombros por la Puerta Grande, llevando en el esportón siete orejas y un rabo. Son razones contundentes para que el torero se sienta satisfecho. En el lenguaje “cheli” se diría, además, que anduvo “sobrao”, algo que a nadie extraña con su capacidad técnica y su grado de afición.

En el fondo no se trató de otra cosa que de lo que tiene que ser, ahora y siempre, una corrida en solitario: mantener el ánimo y la entrega, invertir mucho en variedad en todas las suertes y no olvidarse de la calidad y el dominio en las suertes fundamentales. Todos los requisitos los cumplió puntualmente “El Juli”, de forma generosa en cantidad, además.

No resulta fácil ponerse a destacar esto sobre aquello, tratándose de una tarde tan intensa, en la que el torero no se concedió ni una sola milonga: siempre se puso de verdad.  Pero puestos a escoger recuerdos, en la memoria queda el lucido y limpio quite por faroles que le hizo a su primero, la belleza de los lances rodilla en tierra con los que recibió a su 2º, el poco usual comienzo de faena rodilla en tierra también con este 2º, la técnica que desplegó para superar la forma de acostarse por el pitón izquierdo del 3º, el emotivo final de la faena al 4º, el conjunto de su firmeza y su unidad frente al 5º y el glorioso remate de su quite al sobrero que hizo 6º.

Al éxito colaboró, sin duda, la corrida de Domingo Hernández, presentada a la medida de una plaza de segunda pero en líneas generales dignamente y tuvo luego toros notables. Unos más o otros menos, todos tuvieron algo que decir. Se hablará de ese 5º toro, de nombre “Fantasma”, que fue indultado por decisión popular; un buen toro, desde luego, con calidad, codicia y duración, aunque por las circunstancias en las que se desarrolló el primer tercio no se le pudo ver ante el caballo. Sus hermanos de hierro fueron ligeramente desiguales: noble pero andarían el 1º; bravo pero a menos el 3º y menos lucido inicialmente el 4º, pero en el último tercio el 4º. Tuvieron nobleza y clase los del hierro de Garcigrande, el primero de ellos con poquito fondo.