Jueves, 22 de agosto de 2019
BILBAO: Quinta de las Corridas Generales
La gran dimensión de José Garrido en Bilbao, la tarde en la que López Simón se "rompió"
José Garrido, épico y torerísimo en su compromiso de Bilbao
No ha sido la primera vez ni será la última que un torero se "rompe", por mor del agotamiento físico y síquico, de tanto estrés en el que viven durante la temporada. Hoy le ha tocado a López Simón en Bilbao. Y lo ocurrido lo que de verdad pone en valor es la hombría de los toreros, el esfuerzo enorme que tienen que realizar desde que llega la primavera. La otra cara, la gloriosa, se vivió con José Garrido, enorme toda la tarde, con una torería y valor desbordantes. Mostrándose, se lo reconozcan o no los taurinos, como una joven figura del toreo. De Bilbao, si queda algo de justicia, sale lanzado, como ya pasó en aquella nunca olvidada novillada de su presentación.
Redacción
 La Comisión Taurina pide disculpas a la afición: el apoderado de López Simón exigió un "primero"

BILBAO. Quinta de las Corridas Generales. Algo más de un tercio de plaza. Seis toros de Torrestrella, con más trapío los dos últimos, bajando bastante  los cuatro primeros; todos descastados, sin humillación ni recorrido. Alberto López (de Simón (de tabaco y plata), silencio y silencio; no pudo lidiar a su tercer  por una indisposición aguda. José Garrido (de nazareno y oro), ovación tras aviso, vuelta tras aviso, una oreja y palmas tras un aviso.
Durante el paseíllo una gran parte del público  exteriorizó su protesta por la solución dada por la Junta Administrativa al cartel del día, una vez confirmado que Roca Rey no podría torear.
Parte médico de López Simón: Tras la lidia del 3º, tuvo que ser atendido en la Enfermería  Alberto López Simón de una “alcalosis respiratoria con cuadro vasovagal, que necesitó de asistencia ventilatoria y ansiolítica, que le impidió continuar la lidia”. Ha sido traslado a una clínica de Bilbao para su recuperación.

Ni es la primera vez, ni será la última que ocurra. Pero el peso de una temporada muy intensa, la tensión emocional de tantos meses, el propio agotamiento físico… Y por si faltara algo, el mal ambiente que reinaba en la plaza, por la polémica del mano a mano decidido por la Junta Administrativa, tras la baja de Roca Rey. Esa suma de factores ha debido contribuir para que, concluida la lidia de su primero, López Simón se rompiera por completo, en una crisis aguda. Hundido el ánimo, sin fortaleza física que le sostuvieran de pie, en contra de toda lógica se empeñó en lidiar al 3º. Y ya se vio que eso era una barbaridad; quiso Dios que el Torrestrella no ofreciera mayor peligro, ni empuje; si no a saber lo que hubiera ocurrido. Necesitaba de asistencia médica y del tratamiento correspondiente. Por eso se lo llevaron para la Enfermería, de donde ya no volvió. Con el mejor criterio y prudencia, el Dr. Bourio certificó que no estaba en condiciones de continuar la lidia.

Para el final del desdichado cartel de los jóvenes, se trajo una corrida de Torrestrella. Mal y desparejamente presentada: impropios los cuatro primeros, que se tapaban con las caras astifinas, más serios los dos : con mas poder que sus hermanos.toro no fue bueno, sino violento. con la cara por arriba, as astifinas, mones de continuar lka últimos. Todos de muy escasa casta y bravura, saliendo siempre con la cara por arriba, con un recorrido menguante con rapidez. Llamó la atención del 5º --por la incidencia de López Simón, en realidad debía haber salido como 6º--, al que  hasta se le aplaudió en el arrastre; sin embargo, el toro no fue tan bueno, sino violento y áspero, eso sí: con más poder que sus hermanos y cuado se le obligaba mucho por abajo tomaba el engaño.

Dicho queda la crisis aguda de López Simóm. La incidencia no tiene más que una lectura lógica y real: dentro de un vestido de luces lo que va es un hombre, como cualquiera de nosotros. Y como a otro cualquiera, también se le puede romper el ánimo en una situación límite de estrés, como el que viven los toreros durante la temporada. Por ello, ningún demérito hay que adjudicarle al torero de Barajas. Tan solo desearle que se recupere bien y vuelva a ofrecer tardes de gloria, como hará. La pena es que Bilbao se ha quedado sin ver la dimensión de este torero. Tiempo habrá.

Cuando se escriben estas líneas no se conoce aún que ocurrirá con los compromisos más inmediatos de López Simón: el lunes en Colmenar Viejo –sustituyendo a Roca Rey--, pero antes, el domingo, seis toros para él solo en San Sebastián de los Reyes. Seguro que los médicos le recomendarán que primero se recupere. Pero eso es impredecible ahora mismo.

Pero si cambiamos de página, las circunstancias adversas y la mala corrida de Torrestrella permitió admirar a un José Garrido con el nivel de una primera figura, responsable hasta decir basta y con una decisión y una firmeza que resultan de todo elogio. La estadística de la tarde poco dice de la realidad de lo que ha sido este viernes José Garrido en Bilbao. Tarde para salir por la puerta grande, al menos en la mente de los aficionados, ya que las normas leguleyas de los reglamentos no lo permiten y el palco de don Matías, tan dadivoso en otras ocasiones en este 2016, estuvo hoy en su antigua versión estricta.

Ha estado Garrido lo que taurinamente se llama “hecho un tío”. Con cuatro toros por delante que no regalaban nada, salvo cabezazos por arriba. Una tarde de las que consagran definitivamente a cualquiera. Variadísimo y con mucho gusto en el manejo del capote, con los cuatro toros jerezanos se puso con la muleta con la verdad por delante, como si fueran buenos, que no lo eran precisamente. Literalmente, se vació. Hubo momentos esplendorosos, junto a otros heroicos. Y siempre, con una torería desbordante. Qué grande se ha mostrado este viernes de feria José Garrido en Bilbao.

Y este sábado, más. Le espera la corrida de Fuente Ymbro. Como un toro le meta la cara en los engaños, podrá dar toda su dimensión de torero bueno. Después de lo vista en esta tarde, si en Bilbao queda una pizca de sensibilidad, ha sido como para que este sábado al romper el paseíllo se le haga salir al tercio a saludar. Y si en el toreo queda un gramo de justicia y buen criterio, tantos problemas como ha venido teniendo para entrar en las ferias, se deberían esfumar como por encanto: Garrido pide hablarse de tu a tu con las figuras; la Fiesta en su conjunto debiera decir lo mismo.