Sábado, 21 de septiembre de 2019
La ausencia de criterios homogéneos
El palco de Madrid, de pañuelo verde
Ante iniciarse la isidrada, se advertía en el editorial de Taurologia.com, que una de las cuestiones importantes a tener en cuenta radicaba, precisamente, en la coordinación o no de los criterios de los cinco diferentes equipos presidenciales. Como muy bien pone de manifiesto Juan J. Sánchez en su artículo, tal coordinación de criterios está brillando por su ausencia: cada equipo aplica los propios, de forma que lo que hoy se valora de una manera, mañana se hará de otra. "Una falta de criterio cuyo principales problemas son el descrédito de Las Ventas y la injusticia que se comete al tratar de manera diferente situaciones muy similares", como escribe el autor.
Juan J. Sánchez

Cuando comienza la última semana de San Isidro, y aún con motivos por delante para pensar que triunfador, toro y ganadería de la feria aún están por decidirse, hay algo que ya podemos analizar con pocas posibilidades para el error: el palco de Madrid es un desastre.

El palco, como un ente, compuesto por 5 presidentes que tienen en común la pertenencia a los cuerpos de seguridad del Estado y el error. Hemos visto de todo y por su orden, o por su desorden en este caso. Para que se devuelva un primer toro de la tarde hace falta mucho empeño de los que bregan con ellos, como el que puso Chacón con el del Puerto de San Lorenzo. Si no, no hay manera, por mucho que después se echen al corral compañeros de camada en similares condiciones. Hemos visto mantener toros manifiestamente inválidos durante el tercio de varas para acabar en los corrales con dos pares de banderillas puestos y sin haber perdido las manos durante el segundo tercio.

Hemos visto como el presidente le negaba un cuarto par a El Fandi, después de una pasada en falso mientras otro obligaba a pasar una tercera vez ante un toro imposible, lo que pudo costar un disgusto serio.

Y en el tema de los trofeos, quizá el que más repercusión tenga, hemos visto de todo. Fue indignante el atraco a mano armada, con media a la cabeza incluida, a un novillero, Colombo. Si, por lógica, ante la duda habría que ayudar a los que empiezan, cuando no existe la más mínima duda de la petición mayoritaria, no darle el premio ganado es miserable. Luego se han dado orejas con peticiones dudosas, si no claramente insuficientes.

El problema, en fin, es la absoluta falta de criterio en la plaza más importante del mundo, con la responsabilidad que conlleva. Una falta de criterio cuyo principales problemas son el descrédito de Las Ventas y la injusticia que se comete al tratar de manera diferente situaciones muy similares. Y lo peor es que no se le ve remedio. Queda una semana, nos quedan aún cosas por ver, seguro.

PD: justo lo que más se ha criticado a los presidentes es en lo que no se han equivocado. Se han dado orejas de talanqueras y hemos visto una puerta grande, la de Ponce, que se hubiera protestado hasta en Trujillo, que es el pueblo más grande y mejor, pero no es precisamente la voz de la exigencia en temas taurinos. Pero no es culpa de los presidentes, petición había más que de sobra.