Miércoles, 11 de diciembre de 2019
En unas semanas, cambiarán su estructura y su financiación
Empresarios y toreros refundan la Mesa del Toro
Reunión en el Wellington, en la que se fraguó la refundación Reunión en el Wellington, en la que se fraguó la refundación
En una reunión celebrada el pasado jueves, día 4, empresarios y toreros acordaron con los actuales rectores de la Mesa del Toro la modificación de su estructura organizativa y de su sistema de financiación, para dar paso a un organismo mas unitario y representativo, que sea el encargado de llevar adelante el programa de trabajo en defensa de la Fiesta. Si se llevan a cabo estos acuerdos, en realidad se estaría asistiendo a una refundación de la Mesa.
Redacción
 Serias dudas sobre la realidad de la última reunión empresarios-toreros
 El objetivo de una plataforma común en defensa de la Fiesta, cada vez más cerca
 La realidad de la reunión empresarios-toreros
 ¿Quién debe representar a la Fiesta?: Los lectores optan entre los toreros y una plataforma unitaria
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Tras la foto de la concordia y de la unión entre empresarios y el grupo de las figuras, ya se empiezan a visualizar los cambios en la estructura de representación  de la Fiesta. Una comisión de los entonces reunidos ha mantenido una sesión de trabajo con los actuales responsables de la Mesa del Toro para preparar la nueva estructura de esa organización --que tiene la forma de Federación-- y de su planteamiento financiero.
 
Comienza por llamar la atención que asistiendo tan sólo dos toreros a esta reunión --El Juli y Cayetano Rivera-- hasta cinco fueron  los empresarios que quisieron estar presentes: Óscar Chopera, Manuel Martínez Erice, Eduardo Canorea, Enrique Patón y Antonio Matilla. La propia composición de esta representación ya es todo un aviso: prácticamente el 90% del poder económico de la Fiesta presente.
 
Si nos atenemos a las informaciones oficiales que salen de la reunión, el acuerdo preliminar alcanzado se refiere a "una adecuación de la estructura operativa de la Federación"  y a que "se establezca definitivamente un sistema de financiación estable y permanente", asuntos ambos de enorme importancia y que dentro de unas semanas se volverán a abordar en una nueva reunión.
 
Estos dos elementos ya dicen todo de la trascendencia de cara al futuro que tiene esta reunión a tres. Si la parte fundamental de la Fiesta quiere cambios de organización en la Federación  y si además propugna que se modifique el sistema de financiación, quiere decir que a la Mesa del Toro tal como la conocemos en la actualidad le quedan 10 minutos, como suelen decir en el argot taurino.
 
En el mundo económico, esta figura se suele denominar una OPA --hostil o amistosa, según vayan las cosas--  por el cien por cien del capital. Desde luego, en la vida civil --nada digamos de la política-- cuando se llega a una institución cambiando su organización y sus finanzas,  lo que se está diciendo es que se lleva a cabo un cambio radical. En puertas de ellos se quedaron el miércoles, y en quince días se plasmaran los detalles.
 
Este giro radical en la Mesa del Toro se veía venir. De hecho, ya quedó preanunciado en la reunión del Hotel Wellington, que taurología.com tituló: "El objetivo de una plataforma común en defensa de la Fiesta, cada vez más cerca".
 
Y en esa cumbre, además de felicitarse mutuamente por los logros alcanzados por el grupo de las figuras --que han sido notorios--,  se decidió unificar todos los esfuerzos a través de la Mesa del Toro, de la que hasta la fecha habían sido críticos la gran mayoría de ellos.
 
Pero a raíz de esa misma reunión, quedó entonces por aclarar si esta nueva posición con respecto a la Mesa, en el sentido de si conllevaría cambios en su estructura y funcionamiento. Pues bien, eso es lo que ahora ha quedado claro tras la reunión de este jueves.
 
Si se consolida este giro que ahora se ha dado,  la entidad resultante --la Mesa refundada-- podrá ya ejercer como plataforma unitaria, un factor que todos --taurinos y no taurinos-- consideran esencial en este momento de dificultades que atraviesa la Fiesta.
 
Pero para ser unitaria de verdad se hace necesario que participen manera activa --no sólo que coticen-- todos los demás estamentos, que no tiene la capacidad de poder de estos grandes, pero que constituyen elementos esenciales para la propia Fiesta. Es el caso de los pequeños empresarios, los ganaderos --que no todos se siente representados hoy en la Mesa, aunque abunden los criadores entre sus cargos directivos--,  del conjunto del escalafón de matadores y novilleros y de los banderilleros y picadores, como también de la propia Asociación Nacional de Presidentes de Plazas de Toros, cada uno de los cuales tienen su propia importancia en cada una de sus respectivas áreas.
 
Y no estaría demás que se estudiara la fórmula de incardinar también en ese organismo unitario a las organizaciones taurinas, que en su amplísima diversidad de orientaciones tienen un elemento común: estructuran alrededor de la Fiesta a los aficionados.
 
Sin embargo, no se oculta que estos organismos tan diversos si están mal estructurados acaban simplemente en barullo, desde el momento en el que la capacidad de decisión y participación queda muy desigualmente distribuida, cuando no se corre el riesgo de acabar en un asamblearismo ineficaz. Ni una ni otra opción son las que ahora se necesitan para propiciar la salida del túnel.