Viernes, 24 de mayo de 2019
Un estudio del profesor Fernández de Gatta
Los Reglamentos de las corridas de toros en la Salamanca del siglo XIX
Plaza de toros del Hospicio-Ciudad Rodrigo. 1923
Concluida la Guerra de la Independencia, se consolida en España una nueva concepción pública en lo que se refiere a la Tauromaquia. En ese marco surgen, en un primer momento sin especial trascendencia pública, las propuestas reglamentistas sobre la fiesta de toros. A esa dinámica no podían ser ajenas las tierras salmantinas, de tanta raigambre en este campo. En este sentido, se aprobaron tres Reglamentos en 1884,1896 y 1898, que han pasado bastante desapercibidos en la historia taurina salmantina. A ese tema dedica el profesor Fernández de Gatta, de la Universidad de Salamanca, una documentado trabajo, que por su indudable interés traemos a nuestras páginas.
Redacción
 Ganaderías históricas de bravo en Salamanca y Ciudad Rodrigo
 Derecho y Tauromaquia: desde las prohibiciones históricas a su declaración como patrimonio cultural
 Las fiestas de toros en la España de la Guerra de la Independencia
 Los Reglamentos para las corridas de toros de la provincia de Salamanca de 1896 y 1898 (Tamaño: 702,5 kb.)

Como nos recuerda en este artículo, muy bien documentado, el profesor Fernández de Gatta, “las fiestas de toros se reanudaron por toda España una vez finalizada la Guerra de la Independencia, aunque hubo algún intento prohibicionista aislado (p. ej., en Vitoria, Sevilla o Madrid)”. 

 

“Las nuevas ideas reformadoras de la Administración --señala más adelante el autor-- que puso en marcha Javier de Burgos en los años treinta del siglo XIX , junto a la consolidación de la fiesta de los toros (a pesar de las prohibiciones,…nunca cumplidas), explican la nueva política pública de tolerancia en relación con las mismas (quizás porque no había otro remedio, dada la afición generalizada a las mismas en toda España), con una intervención administrativa autorizándolas o no, o poniendo trabas, dada la consideración oficial del espectáculo”

 

Pues bien ese contexto, referenciándolo al estudio “Reglamentación de las Corridas de Toros”, de Tomás Ramón Fernández Rodríguez, el autor explica que “surge una regulación “de tapadillo”, con protagonismo de los futuros Gobernadores Civiles, ausencia de normas nacionales, ambigüedad y silencios de la legislación general, y reforzamiento de la justificación de la cláusula de protección del orden público para reafirmar la intervención administrativa, de tal forma que la Administración no ignora la prohibición nunca derogada formalmente, pero se mantiene al margen, debido a la consolidación práctica de las fiestas taurinas. De acuerdo con la legislación de la época, y por primera vez en Málaga en 1843, comienzan a aprobarse reglamentos para las funciones de toros a celebrar en las plazas de muchas ciudades”

 

Con toda lógica, siendo una tierra taurina de referencia, con importantes ganaderías y toreros, “Salamanca no podía quedar al margen de la reglamentación taurina de la época, aprobándose tres reglamentos en 1884,1896 y 1898, que han pasado totalmente desapercibidos en la historia taurina salmantina”. 

 

✔✔A estudiar esos tres Reglamentos dedica el profesor Fernández de Gatta este interesante artículo, que el lector puede consultar en el adjunto archivo en formato PDF.