Lunes, 11 de noviembre de 2019
Más allá de entrar en el Patronato de la FTL
Antonio Catalán, una figura emergente en el mundo del toro
Simón Casas reconocía hace un par de meses que Antonio Catalán, el empresario hotelero "está en la intimidad de mi empresa". Incluso añadía que hablaban a diario. Pero no precisaba si estaba o no en el capital de su sociedad; tan sólo decía que lo de AC no "no ha sido una inversión económica radical, ni mucho menos". En esas se andaba cuando la Fundación del Toro nombra patrono al empresario navarro y se le recibe con todos los parabienes como el apoyo de la sociedad civil a la Tauromaquia. Todo lleva a pensar que lo de Antonio Catalán y la Tauromaquia va mucho más allá de ser padre de un torero joven que intenta abrirse paso. Y en palabras de Casas, su acercamiento al mundo del toro no es como los "de la época del ladrillo".
Redacción

De pronto se ha convertido en una figura emergente en el mundo del toro. De ser un empresario hotelero, que no ejercía prudentemente  como  padre del torero --un muchacho joven que aspira con empeño a ser alguien en este mundo--, ahora algunos le consideran como el respaldo que hacía falta de la sociedad civil a la Tauromaquia, tras su ingreso en el patronato de la Fundación del Toro de Lidia, como si los demás que trabajan ahí --ganaderos, toreros y periodistas, por cierto en número creciente-- no fueran sociedad civil.

 

Su llegada a la FTL ha sido recibida con toda clase de parabienes. Sólo ha faltado que tocara la Banda de Tejera. Y, en efecto, resulta importante que un empresario pujante se comprometa públicamente con la Tauromaquia en nuestros días. En su momento, antes de la llegada de Victorino Martín a la Presidencia, a la Fundación le llegaron sugerencias para incorporar a otros miembros de eso que llaman la sociedad civil: personalidades independientes, pero con influencia social. Al final, ha sido Antonio Catalán, no se sabe con que recorrido dentro del Patronato, porque rumores para el futuro hay de todos los colores.

 

Antonio Catalán Díaz (Corella, Navarra, 1948) es un hombre en gran medida hecho así mismo. A partir de un hotel en Pamplona, que pronto se abrió pasó, construyó la Cadena hotelera NH, que años más tarde vendió para iniciar otro proyecto: AC Hoteles, hoy asociados con la firma internacional Marriott. Pero como empresario nunca fue convencional: por ejemplo, prácticamente fue la única voz patronal que pidió al Gobierno la subida del salario mínimo y el cambio de la reforma laboral --la que hizo el PSOE y la del PP--.

 

Fuera de ser un navarro aficionado más, al mundo del toro se acercó más cuando uno de sus hijos decidió ser torero, de cuya preparación inicial se encargó la Casa Chopera. Al principio pasando casi inadvertido por las plazas, luego ya a pecho descubierto, en los callejones. La verdad es que todos los testimonios coinciden que Antonio Catalán “Toñete” tiene una afición desmedida y se ha tomado muy en serio eso de vestirse de luces; no anda por este mundo como un niño pijo al que todo se lo dan resuelto. Convertido ya en matador de toros, ahora al amparo de las gentes de Simón Casas, el año que viene se verá toda su dimensión, cuando tenga que acudir a Sevilla, Madrid o Pamplona, por ejemplo.

 

Pero con independencia del hijo, Catalán quiere ser alguien en el mundo del toro. Lo de la FTL más parece por el momento como una orla para ponerla en el despacho; en lo que de verdad se está introduciendo es en el negocio taurino. 

 

No se sabe a ciencia cierta cuál es la formula financiera y/o empresarial, pero la realidad es que está muy cerca de los negocios de Simón Casas. Lo reconoció el pasado mes de junio el responsable de Las Ventas en una jugosa entrevista de Juan Diego Madueño, publicada en elespañol.com, cuando afirmaba que AC “está en la intimidad de mi empresa a nivel de márketing, de conceptos económicos”. 

 

Y añadía luego:“Hablamos todos los días una hora, a veces cuatro o cinco horas, le planteo todos los problemas, no sólo desde mi posicionamiento empresarial, sino del mercado. Hablamos de eso, buscamos soluciones. Que un gran empresario se interese por la fiesta de los toros, por mediación de mi empresa, es bueno para la fiesta”.

 

Pero ni desmentía ni confirmaba explícitamente si Catalán había entrado a participar en el capital de su empresa. Sin embargo, entre líneas confirmaba que algo había: “No ha sido una inversión económica radical, ni mucho menos”. Incluso daba un detalle: “Antonio Catalán trabaja conmigo en eso y también en coordinación con García Garrido, que es director general de Plaza 1”. En concreto, se estaba refiriendo a la ayuda de Catalán para hacer frente a dar un nuevo “giro fundamental en los equilibrios económicos, en la relación con los políticos, en el reglamento, en replantear el arte del toreo en una sociedad que ha cambiado mucho. España no tiene que ver nada con la España de hace 15 años”.

 

Pero la llegada de AC a la empresa de Casas coincide en el tiempo con una nueva fórmula de relaciones entre los socios titulares de Plaza 1: Casas y Nautalia, representada por Rafael García Garrido. No se sabe si para bien o para mal, pero se constata que esas relaciones han cambiado mucho. Un exponente: el proyecto fallido de contratar a Morante de la Puebla en un mano a mano con Pablo Aguado para el abono de Otoño; una propuesta tan importante nació exclusivamente a iniciativa de García Garrido --con quien Matillla no se quiso reunir--, mientras que Casas se desentendía, como muy bien contó Zabala de la Serna en El Mundo, afirmando incluso que Aguado, torero de su Casa, no volvería a Las Ventas hasta el año que viene.

 

Coincide, además, con el intento de García Garrido de presentar en solitario una plica propia de Nautalia al concurso para la adjudicación de la plaza de Bilbao, algo que finalmente no se formalizó. Sin embargo, esto contrasta con el pasado inmediato: hace un par de años, cuando se anunció que Vista Alegre saldría a concurso público, tanto García Garrido como Casas fueron los primeros en declarar el interés de Plaza 1 por acudir. Luego ese interés, bien que fallido, ha sido tan sólo de Nautalia, que tenía su propio equipo de trabajo para ello.