Viernes, 14 de agosto de 2020
Herido en la corrida concurso de Las Ventas
Javier Cortés inicia un tratamiento para recobrar la visión
El entorno del torero Javier Cortes, herido el pasado domingo en Las Ventas, ha informado que ha iniciado un tratamiento para colaborar en la recuperación de la visión, una vez que tras las primeras 72 horas se ha reducido la inflamación del ojo y no se han presentado infecciones. Inicialmente la intervención quirúrgica salió bien, pero los médicos que le atienden insisten en que hay que ser prudentes y esperar para saber la evolución de las lesiones sufridas del tratamiento para saber las consecuencias a futuro. El proceso de recuperación puede ser largo, aunque está en manos muy expertas como las del Hospital Gregorio Marañón.
Redacción
fjrigjwwe9r1_articulos:cuerpo

El matador de toros Javier Cortés ha iniciado un tratamiento para intentar recuperar la visión en el ojo derecho tras la terrible cornada sufrida el pasado domingo en Las Ventas y por la que le tuvieron que reconstruir el globo ocular, según informa “Diario de Sevilla” en su edición de este jueves.

 

Según su apoderado, Manolo Campuzano, quien acompaña al torero madrileño en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, “los doctores, tras varias pruebas, han dicho que la evolución es favorable, sobre todo porque no han surgido problemas infecciosos. En cuanto a la inflamación ha descendido, lo que también es otra buena noticia. Javier se encuentra bien de ánimo. De todas formas, hasta que el nervio óptico no funcione con normalidad, no podrán determinar si ha perdido la visión”. 

 

En este sentido, se da la circunstancia que Cortés tuvo un desprendimiento de retina en ese ojo “por el que tenía una visión del 40 por ciento. En agosto de 2016, tras un festejo, tuvo ese desprendimiento de retina y veía a través de una lentilla cosida a la córnea”, según explica Campuzano.

 

Javier Cortés resultó herido durante la faena de muleta a su primer toro, tercero de la Corrida concurso de ganaderías celebrada el pasado domingo en Las Ventas, de la ganadería de Marqués de Albaserrada.

 

La cornada


Como se sabe, la lesión de gravedad en el ojo derecho, tiene a todo el mundo del toro pendiente del estado y de las consecuencias que pueda tener la cornada sufrida por Javier Cortés el pasado domingo en Las Ventas.

 

Javier Cortés resultó herido de gravedad durante la faena de muleta al tercer toro del concurso de ganaderías celebrado, de la ganadería del Marqués de Albaserrada, un animal que desarrolló muchas complicaciones y que fueron a más en el último tercio.

 

En un pase de pecho, el toro se frenó y tiró un derrote seco que alcanzó de lleno la cara del torero madrileño; aunque después de ser nuevamente prendido en el suelo, llegó a recuperar la verticalidad, con el rostro totalmente ensangrentado, de inmediato cayó desmayado justo después de echarse la mano a la zona herida.

 

En la enfermería de la plaza fue examinado por el equipo del doctor Máximo García Padrós, que ante la gravedad del percance decidió trasladarlo al hospital Gregorio Marañón para ponerse en manos del servicio de oftalmología de este centro sanitario de la capital de España.

 

El parte médico emitido por el equipo médico de la Monumental madrileña señalaba que el torero había sufrido “una herida en la región maxilar derecha y grave contusión en el globo ocular, de pronóstico grave".

 

A la espera 

 

Javier Cortés fue intervenido durante tres horas por los médicos del servicio de oftalmología del hospital Gregorio Marañón de Madrid para reconstruir el globo ocular derecho. Según ha informado la agencia EFE, que, aunque la operación ha salido "bien", hay que ser "muy cautos" porque el proceso se antoja muy largo, en palabras de Antonio Molina, banderillero de la cuadrilla de Cortés.

 

"Los médicos nos han dicho que han conseguido reconstruir el globo ocular, lo cual es una buena noticia, pero han insistido que ahora hay que esperar y mantener la cautela sobre todo con el tema de las infecciones", manifestaba Molina.

 

Sobre los pormenores de la intervención y, sobre todo, si perderá o no la visión, Molina ha insistido en que todavía "es muy pronto" y que hay que aguardar a ver la evolución. "Sobre la visión no nos han dicho nada. Los médicos han trabajado sobre todo en la parte delantera del globo, que es donde tenía las mayores lesiones, y el nervio óptico está justo en la parte de atrás del ojo", añade el subalterno.

 

"Ojalá haya suerte, no queden secuelas, pero ya digo que es muy pronto, que deberán hacerle más pruebas en los próximos días y será entonces cuando sabremos más cosas", concluyó Antonio Molina, que aguardaba en una sala de espera del hospital Gregorio Marañón junto a los familiares del torero, el resto de la cuadrilla y su apoderado, Manolo Campuzano.