Domingo, 9 de agosto de 2020
"Es fundamental la reducción de los costes de producción"
"Perder el contacto con el público sería fatal"
Representa a una saga de ganaderos de bravo que tiene sus orígenes hace casi un siglo. En todas esas décadas ha ido a más, por el trabajo de hijos, nietos y biznietos del fundador, hasta que en estos momentos constituyan el encaste mayoritario en el campo bravo. Quién hoy se asoma a esta ventana de Taurologia con el Covid-19 de fondo es Juan Pedro Domecq Morenés, un nombre hoy indispensable en la Fiesta, con las dos ramas de su ganadería: los "juanpedros" y lo de Parladé. Sus opiniones son tan claras como concisas. Se esfuerza por ser optimista, pero trabaja con los pies sobre el suelo. Por eso, sin abusar del dramatismos, reconoce que la gravedad de la crisis que vive la Tauromaquia exige una reforma estructural profunda.
Antonio Petit Caro


PREGUNTA:
 El campo bravo es, sin duda, uno de lo sectores más afectados por la pandemia, ¿cómo están viviendo en su casa el parón provocado por coronavirus?

RESPUESTA: Esta pandemia puede ser el puntillazo que amenazaba ya a un sector cuyos sustentos económicos eran verdaderamente débiles. Las perdidas solo en valor de animales que van a tener que ser sacrificados pueden ir mas allá de los 80 millones de euros. A la ya de por si importante pérdida económica hay que unir la pérdida genética. Por ello el panorama es desolador y de tremenda preocupación.

 

“Las crisis deben ser aprovechadas para realizar las reformas estructurales que necesita la Fiesta” 

 

PY ahora que parece que lo peor de la pandemia ha pasado, y se está reabriendo la economía del país, ¿qué cree que necesita la Fiesta para recuperarse?

R: Las crisis deben ser aprovechadas para realizar las reformas estructurales que necesita cualquier sector y mas éste,  en los que su base legal esta trasnochada y pertenece al siglo pasado. La regulación del espectáculo debe ser mas flexible para que el organizador pueda adaptarse a los gustos vida y economía del consumidor de esta época. Es fundamental conseguir una mayor flexibilidad para la organización de los espectáculos, pliegos no confiscadores sino promotores y reducir los costes de producción de los espectáculos sobre toda en las plazas de tercera y cuarta categoría para acercar de nuevo la Tauromaquia al pueblo.

 

PUna diferencia con respecto a otras crisis que ha vivido la Fiesta es el empeño actual de las organizaciones profesionales por ofrecer  una voz unificada del mundo del toro. ¿Tiene confianza en que la  labor de esta Mesa de Trabajo pueda marcar la diferencia en esta crisis?

R: Es fundamental que las peticiones del sector nazcan de una voz unificada. Gracias al trabajo de la Fundación del Toro de Lidia se ha conseguido por primera vez ese mensaje unificado y la reunión del sector bajo un mismo paraguas.

 

“Perder el contacto con el púbico sería fatal”

 

"De tal palo, tal astilla", dice el refrán

P: ¿Hay que dejar pasar en blanco la temporada 2020, como defienden algunos, o habría que tratar de recuperar todo lo que se pueda?

R: Perder el contacto con el publico seria fatal para la Tauromaquia. Es fundamental que con transparencia y cumpliendo con la necesaria seguridad sanitaria, y con el apoyo y comprensión de todos los participes de que estamos ante circunstancias extraordinarias, se den el mayor numero de festejos. Es clave para que no desaparezcan todavía más ganaderías.

 

P: ¿Salvar la Feria de Otoño o la de San Miguel, o la del Pilar en Zaragoza podrían ser, al menos, un parche?

P: Dar el mayor numero de espectáculos para dar salida al mayor numero de toros y mantener la actividad, aunque sea en mínimos es por lo que hay que luchar.

 

“Somos el principal espectáculo cultural de este país”

 

P: El papel del Ministerio de Cultura ha sido muy cuestionado durante la pandemia. En ocasiones ha parecido apoyar al sector, y en otras ignorarlo por completo. Hay problemas sociales que aún no han tenido solución. ¿Cree que podemos tener esperanzas en que finalmente el mundo del toro tenga el apoyo que necesita por parte de las instituciones públicas?

R: Gracias a campañas como la de “La cultura no se censura” se ha conseguido poner a la Tauromaquia en su verdadero valor. Somos el segundo espectáculo cultural económicamente hablando, solo por detrás del cine extranjero y como su propio nombre indica este es extranjero. Somos el segundo espectáculo por asistencia de espectadores en vivo solo por detrás del futbol. Los políticos estaban obviando esta realidad y lo que pedimos es que se nos trate sin discriminación y con el respeto debido teniendo en cuenta la importancia y significado de la Tauromaquia como el primer sector que es de la Cultura Española.

 

P: Una de las cosas que se han revelado evidentes durante la pandemia es el continuo intento de ideologizar la Fiesta, por ejemplo, con las intervenciones en la Comisión de Cultura del Congreso. ¿Cómo podría salvarse este escollo?

R: Con unión y con un argumentario común y simplemente insistiendo y comunicando lo que somos: el principal espectáculo cultural de este país.

 

“Creo que estamos ante una situación critica que afecta tanto a grandes como pequeños ganaderos"

P: Como le decía antes, el campo bravo creo que es uno de los más damnificados. No solo por la situación económica que ya arrastraba el sector de antes, sino porque se trata de un sector que necesita cuatro años para rentabilizar sus inversiones. ¿No cree que sería necesario un plan específico y  urgente para salvar a la cabaña de bravo y a las dehesas?

R: Las ayudas pueden ser directas e indirectas. Las directas hacia la ganadería extensiva mantenedora de un espacio medio ambiental único como es la dehesa y ayudando como se vaya a hacer con cualquier otra ganadería con primas a cada cabeza de ganado. Indirectas permitiendo que haya el mayor numero de festejos par dar salida a los muy importantes excedentes de ganado.

Explicando al "Chicago Tribune" la situación de la ganaderia brava
P: Desde su bisabuelo, en su Casa se ha trabajado con ahínco  por mantener la pureza del toro de lidia. ¿La situación actual puede poner en serio riesgo la continuidad de la riqueza genética y medioambiental que suponen el toro bravo y las dehesas, tan características y únicas de España?

R: Creo que estamos ante una situación critica que afecta tanto a grandes como pequeños ganaderos. Puede desaparecer mas de la mitad de la cabaña brava como no se tomen las medidas necesarias y se ayude a los ganaderos cuyos costes de producción son actualmente inabordables.

 

P: Y en su hierro en concreto, ¿qué planes tienen para “aguantar el chaparrón”?

R: Creo que como cualquier actividad económica afectada hay que reinventarse. Buscar nuevas vías de ingresos como el turismo y racionalizar los costes al extremo y reducir el numero de animales para que oferta y demanda se equilibren.

 

P: Por añadir un punto de optimismo, ¿cree que se podría dar un salto de calidad en el toro en la temporada que viene? Muchos ganaderos han comentado que la pandemia obliga a deshacerse de un gran número  reses; esto puede suponer que en adelante  el nivel de selección será más exigente. ¿Cree que esto, al menos, supondrá un punto positivo para la Fiesta?

R: Los toros tienen cuatro años cuando se lidian, por lo que las decisiones son a medio plazo. Ello no quita para que se vaya a realizar un significativa labor de selección y que lleguen a los ruedos los ejemplares mas selectos.

 

“Para que haya mas espectáculos es fundamental la reducción de los costes de producción”

 

P: Más allá de la crisis generada por el Covid, la Fiesta arrastra un problema endémico desde hace años. En muchos lugares de España, ir a los toros tiene un precio de lujo y en la mayoría de los casos no resultan rentables. ¿No habría que replantear una reforma global de este asunto?

R: Para que haya mas espectáculos, sobre todo en las plazas de pueblos, es fundamental la reducción de los costes de producción. La reducción de estos costes tiene que venir por dos vías la reducción de los costes administrativos ligados a la producción, pliegos, seguridad social, etc. y la reducción de los costes de los actuantes.

 

P: Como recordará, hace unos años Martínez Erice dijo aquello de que la Fiesta estaba en quiebra. Luego, Ramón Valencia explicó que con el “no hay billetes” y tres figuras, perdía un dineral en Sevilla. Sin embargo, parece como si nadie hiciera algo para resolver este sinsentido.  ¿Puede esperarse que ahora se genere una racionalización del negocio taurino?

R: Si con una crisis como ésta no se aprovecha par reestructurar el sector, y sobre todo sus costes, la Tauromaquia tenderá a su desaparición y sobre todo por falta de materia prima, las ganaderías desparecerán porque seria totalmente inviable ser ganadero.

 

“Gracias a mi afición quiero ser optimista y trabajo  enconadamente  para intentar que las futuras generaciones sigan disfrutando de la Tauromaquia”

 

P: Un asunto en el que muchos han insistido: las televisiones, como gran medio de masas, ¿Qué papel deberían jugar para colaborar en la recuperación?
R: El papel de la televisión y de los ingresos provenientes del sector audiovisual es clave para sostener al sector que hasta ahora dependía básicamente del taquillaje como único ingreso. Se debe televisar con un modelo transparente y que los que mas demanda generen sean los que mas reciban.

P: Mirando al futuro inmediato, ¿es optimista o pesimista?

R: Gracias a mi afición quiero ser optimista y trabajo enconadamente para intentar que las futuras generaciones sigan disfrutando de la Tauromaquia y que nos sintamos orgullosos de lo que la Tauromaquia ha supuesto y contribuido a la historia de España siendo su Fiesta Nacional 

Y quiero mandar un mensaje de esperanza: las crisis son aceleradores de oportunidades y esta es única para transformar la Tauromaquia, pero para ello debemos ser todos generosos con la misma.