Domingo, 9 de agosto de 2020
Si tres días no han sido suficientes, habrá que insistir
El Presidente incumple una vez más su palabra: a los profesionales del toro SÍ los ha dejado atrás
Manifestación de profesionales taurinos ante el ministerio de Trabajo
Entre los muchos dramas que ha dejado en España la pandemia, no es precisamente pequeño el que afecta a los profesionales taurinos. En paro forzoso por el cese generalizado de actividades, el Gobierno de Pedro Sánchez les deniega sistemáticamente las ayudas sociales previstas para la generalidad de los trabajadores. La absoluta inoperancia de los ministros de Cultura y de la Seguridad Social, y sobre todo al manifiesto sectarismo ideológico de la ministra de Trabajo, les cierra todos los caminos, dejándoles con serios problemas para algo elemental: que sus familias puedan comer todos los días.
Redacción

El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no se ha cansado de repetir que uno de sus objetivos principales es “que nadie se quede atrás”, en las ayudas sociales para paliar los efectos tremendos de la pandemia del Covid 19. Pero como otras muchísimas veces, habla y habla en sus largas “homilías”, pero sus palabras nunca se convierten en realidad. Un buen ejemplo: los profesionales del mundo del toro, que por sectarismo ideológico viene siendo excluidos sistemáticamente de unas ayudas a las que tienen pleno derecho.

 

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz --que a día de hoy no tiene otra militancia que la del Partido Comunista de Galicia, una vez que se marchó de IU-- ha cerrado las puertas a los toreros por puro sectarismo antitaurino. Si a eso sumamos la inoperancia del ministro de Cultura, que habla mucha y no hace nada, y la nulidad práctica el ministro encargado de la Seguridad Social, se completa un cuadro de absoluto desamparo para la gente del toro, provocando números problemas básicos y de necesidades elementales a su familias. Ellos “sí que se han quedado atrás”, pese a lo que diga el Presidente Sánchez.

 

Por eso durante tres días hemos asistido a una serie de manifestaciones convocadas por el sindicato UNPBE, que han reunido no sólo a los banderilleros y picadores, sino también a muchas figuras y aficionados. No reclaman nada excepcional, tan sólo que se cumplan las leyes, por encima de la cerrazón de este Gobierno, que incumple sus promesas y prima la ideología sobre las normas vigentes.

 

Como bien escribía la UNPBE en su carta abierta a la Ministra de Trabajo, una pura contradicción: “El pasado mayo el Ministerio de Cultura aprobó una serie de ayudas al sector cultural, entre las que estaban unas prestaciones extraordinarias por desempleo a los artistas en espectáculos públicos, categoría en la que legalmente están incluidos los profesionales taurinos. Desde el Ministerio de Cultura se nos animó desde el primer momento a solicitar esas ayudas. Pero desde el Ministerio de Trabajo se decidió que no, que la ideología primaba sobre el Derecho, sobre la consideración legal de los profesionales taurinos como artistas en espectáculos públicos, instruyéndose al Servicio Estatal de Empleo (SEPE) que rechazara todas las solicitudes de profesionales taurinos”. Y medio, el Presidente Sánchez haciendo de don Tancredo, que saltándose la previsiones constitucionales mira para otro lado.

 

Es muy duro tener que oír a los toreros frente al Ministerio de Trabajo: “Señora Yolanda, estamos pasando hambre y nos están marginando”. Uno de los miembros de UNPBE, decía en una de estas manifestaciones: “Hasta ahora los toreros hemos sido discretos, hemos resistido con admirable fortaleza agravios e insultos, pero ese acoso y derribo debe terminar”

 

Pero si tres días de manifestaciones y concentraciones no han sido suficientes para que la ministra de Trabajo se baje del burro del sectarismo, habrá que seguir insistiendo cuanto día sean necesarios. Todo antes que dejar a estos profesionales en la estacada.

 

Carta abierta a la ministra de Trabajo

 

Un documento que conviene recordar: la Unión Nacional de Picadores y Banderilleros Españoles dirigió una carta abierta a la Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en la que se dice: 

 

Estimada ministra de Trabajo

 

Ante una crisis producida por una pandemia, nade debe quedarse atrás, suscribimos sus palabras. Ante una crisis producida por una pandemia, entendemos que no hay ciudadanos de primera ni de segunda, que todos tenemos las mismas obligaciones y, por tanto, los mismos derechos. Y asumimos que nuestro Gobierno va a pelear por todos por igual.

 

Por ello, le escribimos perplejos ante la situación. No nos podíamos imaginar que una ministra cuyo grito de guerra es que no va a dejar «a nadie atrás» se esté ensañando con unas personas por un prejuicio ideológico, por el simple hecho de que no le gusta su profesión.

 

Sinceramente, no sé si dormirá bien sabiendo que hay trabajadores teniendo que acudir a comedores sociales con sus familias solo porque usted ha decidido bloquear las prestaciones a las que tienen derecho.

 

Se trata de unos pocos banderilleros y picadores, profesionales en un mundo difícil como el del toro, profesionales a los que usted ha decidido ahogar solo porque no le gusta a lo que se dedican.

 

El pasado mayo el Ministerio de Cultura aprobó una serie de ayudas al sector cultural, entre las que estaban unas prestaciones extraordinarias por desempleo a los artistas en espectáculos públicos, categoría en la que legalmente están incluidos los profesionales taurinos. Desde el Ministerio de Cultura se nos animó desde el primer momento a solicitar esas ayudas.

 

Pero desde el Ministerio de Trabajo se decidió que no, que la ideología primaba sobre el Derecho, sobre la consideración legal de los profesionales taurinos como artistas en espectáculos públicos, instruyéndose al Servicio Estatal de Empleo (SEPE) que rechazara todas las solicitudes de profesionales taurinos.

 

En el Ministerio de Cultura se sorprendieron mucho, aunque aplicaron poca energía para resolverlo. El propio ministro de Cultura nos dijo explícitamente que por supuesto que los profesionales taurinos estaban incluidos en las ayudas que él mismo había aprobado, y nos animó a recurrir todas las denegaciones, ya que estaba convencido de que la justicia nos daría la razón.

 

Dejando a un lado lo surrealista de la situación, que un ministro nos diga que recurramos legalmente en lugar de dirigirse a usted, compañera de Consejo de Ministros, para pedirle que termine su acoso a los profesionales taurinos, hay otra realidad: mucha gente no puede esperar a que la lenta justicia determine que por supuesto tienen derecho a esas prestaciones.

 

Muchas familias lo están pasando muy mal. Y usted antepone la política identitaria antitaurina de su grupo político a la justicia. Antepone su política identitaria a la más mínima empatía. Antepone sus políticas identitarias incluso, y esto ya no sorprende a nadie a estas alturas, a la protección de la clase trabajadora.

 

Es una grotesca farsa cada vez que usted dice que este Gobierno no deja a nadie atrás en esta crisis. Le propongo que me acompañe a algún comedor social donde algunos profesionales taurinos están teniendo que ir y que se lo repita, si tiene el coraje de hacerlo.

 

Sé que no lo tiene, como no lo han tenido todo este tiempo en el que ni usted ni nadie de su equipo han querido recibirnos siquiera, no han querido tener ningún contacto con el mundo taurino cuando hemos tratado por todos los medios de poder expresar nuestras razones y arreglar lo absurdo de la situación. Ni usted, ni su secretario de Estado de Empleo, ni el director general del SEPE, ninguno ha tenido el coraje suficiente para siquiera recibirnos, añadiendo cobardía a su sectarismo.

 

No queremos privilegios, no queremos un estatus especial, solo queremos lo que por derecho nos corresponde. Somos ciudadanos con las mismas obligaciones que el resto, pero también con los mismos derechos. Y no vamos a consentir que se nos trate de otra manera.