Domingo, 25 de octubre de 2020
Tercera de la Gira de la Reconstrucción
Los toreros no van de "bolos"
Un gran pase de pecho de Álvaro Lorenzo en Úbeda. (Foto: FTL)
Interesante este tercer festejo de la reconstrucción, en un marco más ambientado que en los festejos iniciales. En Úbeda lo han hecho mejor las autoridades. Los variadamente manejables toros de Garcigrande, permitían desarrollar cuatro actos muy diferentes, por técnica y por capacidad creativa. Cuando se dan las circunstancias actuales, cuando poco anda en juego, es una buena forma de dar contenidos sólidos a una tarde de toros, sobre todo cuando se ven en La Paz de un sofá. En plena forma, "El Juli"; en su ruta de progreso Álvaro Lorenzo. Y para ambos era la cuarta vez que en este año se vestían de luces.
Redacción
 ¿Por qué no se le consulta a Jaime de Armiñán?
 ¿Por qué no se le consulta a Jaime de Armiñán?

UBEDA. (Jaén). Tercera de la Gira de la Reconstrucción. Tres toros de Garcigrande y uno de Domingo Hernández (4º), con la presentación adecuada, muy manejables pero desiguales de raza; el mejor, el 1º. Julián López “El Juli” (de nazareno y oro), ovación y ovación. Álvaro Lorenzo (de azul pastel y oro), dos orejas y ovación. Como sobresaliente se anunció David Salari.  Buena entrada,  dentro de los actuales limites de seguridad.

INCIDENCIAS: El festejo duró una hora y media. Como viene siendo habitual, al concluir el paseíllo se guardó un minuto de silencio por las victimas del Covid-19 y, con el público en pie, se interpretó el himno nacional, aplaudido de forma unánime.

 

Más ambiente en la plaza de Úbeda, por mejor organización pese a las restricciones, en esta tercera de la “Gira”, que resultó un festejo con cosa de interés. Sobre todo porque quedó claro que los toreros no van de “bolos” por la vida. En una plaza de tercera ver a una de las primeras figuras cabrearse como lo hizo “El Juli”, por no acertar con los aceros no es una simple anécdota.

 

Sin ser redonda, sin embargo se pudieron ver más que detalles. Hubo lecciones de técnica y de poder, que no pasarían desapercibidos para los aficionados. Por ejemplo, la sobrada capacidad de “El Juli” para dar lecciones de dominio. Con su primero, el de más clase del conjunto, a la hora de someterle de forma tan templada, sin un solo tirón, hasta llevar al “garcigrande” lentamente sobre ambas manos. Volvió a sacar su personalidad con el menos lucido 3º. 

 

Sigue progresando Álvaro Lorenzo, triunfador en la estadística --que es un dato marginal--. Y e lo va ganando a pulso.  Ya ilusionó como novillero, pero tras el parón que es tan habitual en los nuevos matadores, recupera terreno día a día. En Úbeda, también: variedad en el manejo de las telas, incansable delante de los toros. Se le ve muy a gusto. En el fondo, es uno de los nuevos más damnificados por esta no temporada que sufrimos.