Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
BILBAO: 4ª de las Corridas Generales y 6ª del abono
Julián López "El Juli" hace historia en Bilbao
Grandiosa tarde de "El Juli" en Bilbao. (Foto: Teseo)
Una tarde verdaderamente grande la que en Bilbao ofreció este jueves Julián López "El Juli", que se mereció salir a hombros por la Puerta Grande, aunque semejante honor le fuera indebida y arbitrariamente negado. Con el que hacía 5º, el torero madrileño realizó una faena colosal, que conmovió a los tendidos. Desde principio a fin, tocando todos los palos del toreo, desde los más fundamentales hasta los más adjetivos, el madrileño culminó una de las mejores faena que se le recuerdan. Sin duda, lo más redondo que hasta ahora se ha visto en esta Semana Grande. También Enrique Ponce cuajó con una gran dimensión plástica al toro que abría la corrida. Sin suerte alguna en el sorteo Miguel Ángel Perera. Los toros de Garcigrande muy desiguales en todo.
Actualizado 27 agosto 2015  
Redacción   
 Manzanares salvó el "siniestro total" de los toros de Juan Pedro Domecq
 Una noble corrida de Jandilla, una terna con entrega
 Una descolorida tarde en tonos grises
 Roca Rey abre la puerta grande de Vista Alegre
 REVISTA DE PRENSA: La faena de "El Juli" vista por los distintos cronistas (Tamano: 592,7 kb.)

BILBAO. Cuarta de las Corridas Generales y sexta del abono. Tres cuartos de plaza. Toros de Garcigrande --el 1º con el hierro de Domingo Hernández--, desiguales de presentación y de juego. Enrique Ponce (de azul cobalto y oro), una oreja y ovación. Julián López “El Juli” (de rioja y oro), una oreja y una oreja con petición unánime de la segunda y dos vueltas al ruedo. Miguel Ángel Perera  (de malva y oro), ovación y ovación.

En tarde tan intensa una cosa aparece como segura e incontestable: ¡Cómo ha toreado al  5º Julián López “El Juli”! Ha sido el temple, ha sido la garra, ha sido la firmeza, ha sido el poderío, ha sido ese construir todo en un palmo de terreno --el que el torero ha querido--, ha sido, en fin, una faena como las que se ven pocas, en las que una primera figura se ha vaciado por completo, mientras al personal se le alteraban los pulsos. Pocas veces Vista Alegre ha vibrado con tanta intensidad como en estos once minutos largos de un 27 de agosto. Frente a esta realidad las sandeces en las que incurra el Palco no es que sean pecata minuta, es que resultan irrelevantes totales.

De salida nadie daba un duro por el ejemplar de Garcigrande, ni en el primero ni el segundo tercio. Tan pronto y ya parecía agarrado al piso. Pero algo debió entreverle “El Juli” porque en cuanto cogió la espada y la muleta se fue a los terrenos del toro, a esos que el animal se quiere guardar para sí sólo. A partir de ahí, no se sabe bien si recitó una sinfonía o una marcha triunfal, o las dos cosas a la vez. No dejó de tocar ni un solo palo de los posibles, desde los naturales largos y a cámara lenta hasta los muletazos encadenados sin mover las zapatillas del final. Desde luego, fue algo grande. Vamos, como para que le den el Premio Paquiro de esta temporada.

Toreando muy de verdad, jugándose sin cuento los muslos, sometió al toro de una forma rotunda. Y además, plena de la mejor torería. Un faenón monumental que  puso a todo el mundo en vilo. ¡Qué diferencia con los olés de otras ocasiones! Llamaba la atención hasta del menos ilustrado la capacidad del torero para someter al “garcigrande"; pero más llamaba la atención que a estas alturas de su carrera se fajara de semejante forma con este toro.

La espada luego cayó donde suele ser habitual, con la forma que tiene el madrileño de ejecutar la suerte suprema: un poquito trasera y un pelín caída. A ese clavo ardiendo se debió agarrar el señor del Palco para su despropósito. A esta feria le habría venido bien la Puerta Grande, porque una apoteosis de este porte siempre anima la taquilla en días sucesivos. Pero a efectos de la historia, que es lo que de verdad cuenta,  resulta irrelevante lo que pueda hacer y deshacer el señor del Palco; lo cierto y verdad es que contemplamos una grandiosa faena, recitada de forma contundente y magistral. Todo lo que no sea eso, pelillos a la mar, que nos dice el lenguaje popular frente a las pequeñeces de la vida y de los hombres.

También a su primero le había cortado “El Juli” una oreja. El “garcigrande” tenía una molesta cabezadita siempre al salir del muletazo; mejor por el pitón por el derecho que por el izquierdo, siempre apuntó su poquito de genio, pero cuanto se le sometía iba largo. El torero presentó su credencial pronto: lo recibió con una serie de muletazos cambiados por la espalda en el centro del ruedo. Y a partir de ahí construyó una más que aceptable faena, sobre ambas manos, en la que fue soberbia la ultima serie sobre la mano izquierda. Un entera en su lugar habitual prologó a la concesión del trofeo.

Había abierto la tarde Enrique Ponce con una faena de delicatesen a un blando toro de Domingo Hernández. Un trasteo todo pulcritud y estética, en la que el torero se sentía y el público con él. Qué suavidad y qué empaque desplegó el torero de Chivas. ¿Faltó algo? Un punto de más pujanza en su enemigo, para que además de una faena tan relajada hubiera sido más vibrante. Pero objeción al margen, la faena la redondeó como su magisterio. Qué difícil debe ser torear de forma tan natural, con tantísima plasticidad, como el que no hace ningún esfuerzo. Para semejante faena fue a parar la primera oreja de esta tarde.

En su segundo turno le correspondió a Ponce uno de los que peor juego dieron de todo el lote; mal presentado y tapando sus vergüenzas con la cara, iba el de Garcigrande siempre con la cara alta y reservón. El torero sacó su veta poderosa y lo supo someter, aunque en esta ocasión hubiera menos lugar para la estética.

Un día más la suerte le estuvo negada a Miguel A. Perera en el sorteo.  Ni con el recortado y manso 3º, ni con el que cerraba plaza, que se vino a menos casi al comenzar, tuvo mayores posibilidades el extremeño, que a mayor abundamiento no tuvo una tarde afortunada con las espadas.

Para la ocasión se había elegido una corrida de la Casa Hernández, con los dos hierros que utiliza, que bajó una barbaridad con respecto a la de 2014. Nada que ver. Ni en hechuras ni en comportamiento. Mal presentada por su disparidad y por tres toros de porte tan anovillado, impropios de Bilbao. El que abrió plaza, un grandullón bastote, luego aportó nobleza al último tercio; el 2º resultó ser una vulgaridad; el 3º, un manso que se desentendía de cuanto le rodeaba; el 4º no paraba de escarbar, acobardado y a la defensiva; el 5º, tan desagradecido en sus comienzos, luego “El Juli” le hizo romper a bueno y acabó entregándose; el que cerró la tarde, sin clase alguna. Si lo de Hernández no salió peor parado en esta ocasión ha sido porque la terna se encargó de tapar muchas de sus carencias y defectos; pero, en cualquier caso, no deben andar tocando palmas sus criadores.

Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 0
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. zTe ha gustado? zQué destacarías? zQué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Temporada 2015
La Fundación del Toro de Lidia nombra a su equipo de gestión: Borja Cardelús, Director General
Bruselas confirma que la enmienda ecologista no será aplicable a la ganadería de lidia
La Escuela de Tauromaquia de Madrid "Marcial Lalanda", Premio Nacional de Tauromaquia 2015
Objetivo: mantener el "toro de Bilbao", dar paso a nuevos valores y modernizar la gestión
Paquirri: "Un torero debe despedirse quitándose el traje de luces, no el pijama del hospital"
Francia se vuelve a adelantar: sentencia condenatoria por injurias contra un animalista
Paco Ureña desborda Madrid al natural
El hambre y el valor de Caballero
Soy verdad
Un espejismo
PUNTO DE VISTA
Con la disputa Casas-Bautista, al fondo

La absoluta falta de transparencia del negocio taurino


La dura polémica que ahora enfrenta a los empresarios Simón Casas y Juan Bautista, en el fondo conduce a un tema recurrente: la total falta de transparencia en la que se mueven os gestores taurinos. No se conoce el caso de una empresa de este sector que hay dado publicidad a sus cuentas oficiales; tan sólo algún comentario marginal con éste o con aquel dato. Sin embargo, mientras que el negocio taurino esté inmerso en esta opacidad, su credibilidad se mantendrá bajo mínimos.


Ortega y Gasset

LA TAUROMAQUIA DE LOS GRANDES MAESTROS
Repaso histórico a través de las grandes figuras


El pase natural, la verdad siempre permanente en el Arte del Toreo


Decía Felipe Sassone que "el toreo al natural es el que se realiza con la mano izquierda, el estoque en la derecha y el corazón en medio". No es fácil matizar más con tan pocas palabras la realidad de una de las suertes fundamentales del toreo, como es el pase natural, que unión con el lance a la verónica conforman el verdadero núcleo duro del toreo de siempre. Aunque en la teoría taurina podemos remontarnos hasta Pepe-Hillo y sus continuadores, hay que reconocer que la realidad del pase natural tal como hoy lo conoceos arranca fundamentalmente de Joselito y de Belmonte, para luego ir adquiriendo una personalidad propia en el quehacer de las grandes figuras, que hicieron realidad esa definición de Sassone: además de la técnica, pusieron el corazón de por medio.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2019 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |