Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
En los 70 años de su muerte en Linares
Manolete: hasta el último día
El ´Monstruo´ cordobés fue corneado mortalmente en Linares el 28 de agosto de 1947, ahora ha hecho 70 años., a consecuencia de la gravísima cornada inferida por el toro "Islero" de Miura. "Manolete había llegado a Linares en la cúspide de su fama, arrastrando el peso de la púrpura, y –posiblemente– apurando los últimos capítulos de su vida profesional. Aparentaba más, muchísimos años más que los 30 que había cumplido algunas semanas antes de ese 28 de agosto. Su nombre destacaba, con letras muy grandes, en los carteles de la feria de San Agustín sobre el resto de actuantes", detalla Álvaro R. del Moral en una rememoración de aquel triste dia.
Actualizado 29 agosto 2017  
Álvaro R. del Moral   
 "Manolete de paso por Bilbao", nuevo libro de Antonio Fernández Casado
 Manuel Rodríguez "Manolete": 100 años del mito que revolucionó la tauromaquia
 Manolete: "Elegante y sereno"

Aquel plasma noruego, utilizado al final de la Segunda Guerra Mundial, ya había sido probado con escasa fortuna en la atención a los heridos de la trágica explosión del polvorín de Cádiz, de la que también se han cumplido 70 años recientemente. Y su dudosa eficacia iba a volver a ponerse de manifiesto en Linares. El doctor Luis Jiménez Guinea, con la bolsa del fatídico plasma bajo el brazo, había llegado a la ciudad minera a uña de neumático procedente de Madrid. Gitanillo de Triana, que era un habilísimo conductor y había alternado con el diestro cordobés aquella misma tarde, había tomado el propio coche de Manolete –un veloz Buick azul– para ir a buscar al prestigioso médico hasta El Escorial, volando por aquella N-IV de 1947.  El galeno llegó de madrugada al hospital de los Marqueses de Linares. Manolete, que ya había sido operado y estabilizado con éxito en la enfermería de la plaza, también había recibido sendas transfusiones de sangre –brazo a brazo– de un cabo de la Policía Armada llamado Juan Sánchez y el torero Parrao.

Pero el equipo médico ya había comprobado que difícilmente iba a aguantar ninguna más. A pesar de todo, el prestigio de Jiménez Guinea se impuso a la opinión del doctor Garrido, el médico que había dirigido la operación en la enfermería, contrario a aplicar aquel famoso plasma. «Don Luis, ¡no veo!», fueron las últimas palabras de Manolete. El funesto plasma sólo había comenzado a fluir por las arterias de aquel torero para olvidar una guerra. Murió instantáneamente antes de que despuntara el amanecer del 29 de agosto...

Manolete había llegado a Linares en la cúspide de su fama, arrastrando el peso de la púrpura, y –posiblemente– apurando los últimos capítulos de su vida profesional. Aparentaba más, muchísimos años más que los 30 que había cumplido algunas semanas antes de ese 28 de agosto. Su nombre destacaba, con letras muy grandes, en los carteles de la feria de San Agustín sobre el resto de actuantes. Gitanillo de Triana le abría cartel. El tercer espada de la jornada, Luis Miguel Dominguín, era un cachorro que mezclaba descaro e ínfulas de gran figura. Lo sería. En los corrales se había encerrado una corrida de Miura que los Balañá habían destinado a Linares después de desestimar su lidia en Murcia. La historia se escribe con casualidades.

Islero, segundo del lote de Manolete, se había enchiquerado para saltar al ruedo en quinto lugar. No fue un toro aparatoso que llamara la atención por nada en los corrales. Negro, entrepelado y bragado, tampoco destacó por su juego aunque Manolete se entregó con él más allá de lo que dictaba el sentido común. Unas ceñidas manoletinas –marca de la casa– fueron el preludio de la estocada, cobrada a cámara lenta, exponiendo todo y dejando el muslo al alcance del pitón. La cornada fue seca y certera. El asta penetró en el muslo derecho del matador, que giró sobre sí mismo antes de caer en la arena. Islero le pasó por encima y fue a morir junto a las tablas. La impresión, desde el primer momento, fue de un percance gravísimo. Guillermo, su mozo de espadas, no dudó en saltar a la arena. Se lo llevaron a puñados, sangrando a chorros por el boquete que su fiel Guillermo trató de taponar inútilmente. El Pelu, primo hermano y hombre de confianza, se aferró al otro muslo y Dominguín, estupefacto, contempló la escena aferrado a su capote de brega. Equivocaron el camino, perdiendo unos segundos preciosos. Pero el doctor Garrido, una eminencia en Linares, ya esperaba en la enfermería, una amplia y luminosa estancia que estaba bien dotada para la época.

Manolete entró muriéndose, literalmente, en aquel cuarto de curas. Pero Garrido, auxiliado por el doctor Corzo y otros facultativos de la zona, logró salvar al hombre. El Monstruo cordobés sufría severísimos destrozos vasculares pero lo peor había pasado. Una camilla de mano, cubierta por una leve tumbilla, fue el medio escogido para transportar al torero al hospital de los Marqueses de Linares. Manolete había recobrado la consciencia y hasta se fumó un cigarro que apuró Cantimplas. Camará, su apoderado de siempre, y Álvaro Domecq, amigo íntimo y albacea, se hicieron cargo de la situación. Lupe Sino, el amor de su vida, llegó de Lanjarón y se quedó esperando en una sala contigua. Sólo le dejaron entrar cuando todo era irremediable. Avanzaba la madrugada y ya no había vuelta atrás. Un buick azul había llegado de El Escorial. El resto ya está en la historia.

Los trabajos originales de Álvaro R. del Moral, cronista de “El Correo de Andalucía” , se publican en su blogs “Con la tarde colgada a un hombro”, al que se puede acceder a través de nuestra sección “8 opiniones 10” y en las direcciones electrónicas:
http://blogs.elcorreoweb.es/latardecolgadaaunhombro/
http://elcorreoweb.es/toros/

Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 0
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. zTe ha gustado? zQué destacarías? zQué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Firma invitada
¿Tiene futuro el pasado taurino en nuestro presente?
Rescoldos goyescos y pensando en San Miguel
Justas, torneos y festines…, antes y después de la conquista
El quite: ¿es "quite" o no?
Antes y después del 10 de mayo
La televisión sigue siendo la piedra de toque para los carteles de Sevilla
Morante: la penúltima sorpresa
Morante, ¿extravagante?
Morante, treinta años ya del comienzo de su misterio
Ya pasó el día de la Virgen de agosto, que ya no es lo que era
PUNTO DE VISTA
Es uno de los sectores olvidados


Un verdadero plan de rescate para la información taurina


Para salvar la situaciones críticas, desde la Moncloa hoy se práctica la doctrina del manguerazo de millones para salvar a algunos medios informativos, aunque sin la necesaria transparencia. Huelga decir que ahí no están ni por asomo los medios taurinos. No podía esperarse otra cosa cuando ni siquiera pagan sus obligaciones sociales y dejan en el desamparo total a muchísimos profesionales precisamente por ser taurinos; mucho menos harán esfuerzo alguno en este caso. Pero sin ventanas al mundo la Tauromaquia difícilmente sobrevivirá; el compromiso de dotar a la información taurina de un verdadero plan de rescate recae en todos aquellos que amamos la Fiesta.


Ortega y Gasset

ENSAYOS
Un elemento característico de su trayectoria


Las 20 encerronas de "Gallito", la demostración de su poderío y su conocimiento de la lidia


Dejando al margen la que protagonizó como novillero en Zaragoza –en la que se quedó sólo en el ruedo por la cogida de Gaona--, hasta en 20 ocasiones se encerró en solitario José Gómez Ortega "Joselito" con seis toros. Hubo una etapa de su carrera en la que era su fórmula para concluir cada temporada. Y todas ellas "ofrecían un magnífico escaparate para desplegar la mayor variedad posible de suertes, tanto de capa, como con banderillas y muleta. El máximo exponente de ello fue la famosa corrida de Madrid". A estudiar este apasionante tema dedica un documentado ensayo el profesor Marcos García Ortiz.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2020 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |