Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Retazos de historia
Palomo, después de la guerrilla
Fue en el año 69 cuando Palomo y Manuel Benítez se echar la plaza al hombro y se fueron pueblo por pueblo, en respuesta a las condiciones que planteaban los grandes empresarios. Un año duró aquella guerra de guerrillas. Si hacemos caso del balance que al acabar hizo Palomo, dinero no vieron mucho --no lo podían ver--, pero ganaron en dignidad y en respeto.
Actualizado 16 noviembre 2010  
Redacción   
 Cuando "Chamaco" se acercó a su primer novillo por un pique entre escolares
 Juan García "Mondeño": "El público es lo más importante"
 Antonio Chaves Flores y la memoria de Blanquet
 Rafael Albaicín y su capote de paseo azul y plata
fjrigjwwe9r1_articulos:cuerpo
Cuando en estos días andaba uno pensando en que algo había que escribir de Sebastián Palomo Linares, se topa con unas palabras de Pablo Lozano, que de toros sabe lo que no está escrito, en la revista de la Empresa de Madrid afirmando rotundo que "Palomo fue un torero importantísimo al que no se le ha hecho justicia". No tendrá uno la osadía de contradecir a la muleta de Castilla. Si lo dice es porque hay fundamento para hacerlo.
 
Y con ese prólogo empezamos a andar para atrás, hasta pararnos en 1971, el año en el que por primera vez hablamos mano a mano. Acabada de concluir aquella aventura de los guerrilleros, que formaba con El Cordobés. "Fue una lucha con un fundamento y con un objetivo --comentaba--. Los empresarios nos querían poner a todos los toreros en fila con un número en la espalda y a hacer lo que ellos quisieran. Hombre yo creo que a un torero hay que respetarlo un poquito más. Personalmente estoy contento de aquella experiencia. Creo que hemos colaborado  a dignificar la profesión de torero y defender la independencia de los que nos ponemos delante del toro”".
 
Pero hay que reconocer aquel deambular de pueblo en pueblo con las portátiles que les había preparado en Sevilla la familia Rozalem, tampoco era muy gratificante. Pero por un año fue era su guerra. "¿Económicamente? Bien no podía salir, con plazas de 4.000 localidades y a los precios de un pueblo. Así no se puede esperar ganar un dinero. Pero tenía sus compensaciones. Por ejemplo, así nos pudo ver mucha gente que en otras circunstancias nunca habría podido hacerlo. Pero no nos rendimos a las condiciones que nos querían imponer siete señores"
 
Al final todo aquello no dejó de ser una anécdota romántica, porque a la temporada siguiente las aguas volvieron a su cauce. Pero una anécdota que como por cauces naturales vino a desembocar en la tarde del 22 de mayo de 1972, ante el toro de Atanasio Fernández al que le cortó el último rabo que se ha concedido en Madrid. Qué escandalera se formó. Hasta cesaron al Presidente del festejo. Años después, el torero seguía convencido del triunfo: "Si lo llega a cortar otro, le hacen un monumento que llega hasta la calle de Alcalá".  De hecho, nadie discute las cuatro orejas que cortó aquella tarde; la polémica, el estruendo podría decirse, venía más que nada porque se había roto una tradición.
 
Quizás lo más cierto sea que Palomo siempre estuvo en la pelea, y de rechazo en una cierta polémica. Cosas de manera la manera de ser, probablemente. Recuerdo que en aquella conversación primera salieron a relucir los mimos con los que los hermanos Lozano dirigían su carrera, desde que lo cogieron en La Oportunidad. Y lo afrontó de frente: "Todos los artistas necesitamos un lanzamiento determinado. Pero al contrario de lo que ocurre en otras profesiones, en la mía con eso no basta. Tienes que salir a una plaza y enfrentarte a un toro; eso es lo que de verdad lanza a un torero. Si las cosas salen bien, entonces esa promoción ha servido; pero si te falla el corazón, todo eso no ha servido para nada. Vamos, para gastar dinero, nada más. Es lo grande de esta profesión. La plaza y el toro es lo que hace a un torero; el resto no tiene interés".
 
Y entonces como hoy, en los ambientes taurinos se discutía de los dineros del toro: qué si estaban por las nubes, qué si nos iban a echar de los tendidos... Si no fuera porque eso mismo se puede leer a los revisteros de finales del siglo XIX, se creería uno que nos aproximábamos al final. Palomo lo tenía claro: "Los toros siempre serán una fiesta cara. Que me digan a ver en que espectáculo se matan seis animales, criados expresamente para eso durante cuatro o cinco años. Por ejemplo, ¿qué presupuestos tendría un circo si en el número de las fieras, en cada función se mataran seis leones? Estaría por las nubes.".
 
Y aunque no se quejaba, nunca consideraba suficiente lo que gana un torero. No por el propio hecho de ganarlo, sino por un principio de proporcionalidad: "En esta vida todo tiene una relación con el riesgo. Yo en la plaza lo que me juego con la muerte. ¿Qué pasa con un seguro de un coche, por ejemplo? Pues que cuantas más cosas asegures, más caro te sale. ¿Qué seguro le correspondería a un torero?". Pero en seguida apostilló: "Hay que estar en el ruedo para saber lo que cuesta ganar ese dinero. Hay tardes que darías todo el dinero que has ganado por quitarte de encima un toro".
Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 0
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. zTe ha gustado? zQué destacarías? zQué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Retazos de Historia
Los derechos de imagen: la cláusula 14 de los contratos de "Gallito"
Joselito versus Manolete
Camino de Talavera
Joselito en 1920: hasta el último día...
La triunfal tarde madrileña de "Gallito", la de "los siete toros en siete cuartos de hora"
Laurentino José Rodríguez, "Joselillo", triunfo y muerte de una joven promesa
Chicuelo, un patrimonio inmaterial de Sevilla
1919: Guajiras para Gallito
Memoria de Manuel Jiménez "Chicuelo", padre del toreo moderno
De Antonio Bienvenida a Pablo Aguado, bajo el influjo de Ordóñez
PUNTO DE VISTA
Es uno de los sectores olvidados


Un verdadero plan de rescate para la información taurina


Para salvar la situaciones críticas, desde la Moncloa hoy se práctica la doctrina del manguerazo de millones para salvar a algunos medios informativos, aunque sin la necesaria transparencia. Huelga decir que ahí no están ni por asomo los medios taurinos. No podía esperarse otra cosa cuando ni siquiera pagan sus obligaciones sociales y dejan en el desamparo total a muchísimos profesionales precisamente por ser taurinos; mucho menos harán esfuerzo alguno en este caso. Pero sin ventanas al mundo la Tauromaquia difícilmente sobrevivirá; el compromiso de dotar a la información taurina de un verdadero plan de rescate recae en todos aquellos que amamos la Fiesta.


Ortega y Gasset

ENSAYOS
Un elemento característico de su trayectoria


Las 20 encerronas de "Gallito", la demostración de su poderío y su conocimiento de la lidia


Dejando al margen la que protagonizó como novillero en Zaragoza –en la que se quedó sólo en el ruedo por la cogida de Gaona--, hasta en 20 ocasiones se encerró en solitario José Gómez Ortega "Joselito" con seis toros. Hubo una etapa de su carrera en la que era su fórmula para concluir cada temporada. Y todas ellas "ofrecían un magnífico escaparate para desplegar la mayor variedad posible de suertes, tanto de capa, como con banderillas y muleta. El máximo exponente de ello fue la famosa corrida de Madrid". A estudiar este apasionante tema dedica un documentado ensayo el profesor Marcos García Ortiz.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2020 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |