Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
MADRID: Décimo sexta del abono de San Isidro
Roca Rey viene para mandar
Roca Rey sigue su creciente andadura. (Plaza 1)
Entre el diluvio y la lluvia de segundo grado, la tarde no se terminaba de encarrilar. Y eso que era uno de los carteles estrellas, con todo el papel vendido de antemano. Cierto que la corrida de Victoriano del Río trajo mayores satisfacciones, dentro de lo que cabe, para el ganadero que para los toreros. Pero hubo toros que en mejores circunstancias podrían haber aportado algún relieve a la tarde. A la hora de la verdad, casi todo se redujo a la lidia del 6º, con el que triunfó de forma incontestable Roca Rey. Pero también Miguel A . Perera tuvo fases en sus faenas con cosas de mérito, aunque luego fuera imposible redondearlas. En blanco tuvo que dejar su último examen madrileño Talavante.
Actualizado 23 mayo 2018  
Redacción   
 Una tarde plana, pero al menos breve
 Los de Alcurrucén se quedaron lejos de lo ofrecido otras veces
 La sinceridad de Sebastián Castella, en la despedida de Juan José Padilla

MADRID. Décimo sexta del abono de San Isidro. Lleno de “No hay billetes”: 23.624 espectadores. Toros de Victoriano del Río, de correcta presentación y astifinos, de juego muy desigual; tuvieron calidad 1º y 4º, pero se apagaron muy pronto.  Miguel A. Perera (de verde botella y oro), silencio tras un aviso y silencio. Alejandro Talavante (de azul pastel y oro), silencio y silencio. Andrés Roca Rey (de verde botella y oro),  silencio y una oreja.

Diluvió durante la lidia del 2º y 3º, amainando con el 4º, y despejándose en el tramo final.

 

Roca Rey quiere el mando. Por eso acrecienta su hoja de servicio. Y no lleva dentro ninguna magia; tan sólo atornilla las zapatillas al ruedo, torea con muy buen ritmo y por abajo, pasándoselos muy cerca y se entrega con la espada. Algunos dicen que será una primera figura; en realidad ya lo es y, a diferencia de otras, llenas las plazas. Tiene ese don tan complicado de conectar de inmediato con los tendidos, precisamente porque cuanto hace rezuma verdad. Con 22 años, el bagaje que tiene y sabiendo lo que es pasar por las Enfermerías, incluso conociendo cuánto pesan Las Ventas cuando se tiene el sello de figura, cuando todo eso ocurre no resulta arriesgado afirmar que el futuro es suyo; está hecho para mandar.

 

Y es que el limeño encuentra toro en todos los terrenos. En esta ocasión, bajo el diluvio y con un toro rajado como era su primero, nunca se acomodó para esperar una mejor ocasión. Pero con  el 6º, que no era fácil, llegó la explosión que los aficionados esperaban. Resultaban casi inverosímiles sus estatuarios de esta tarde en perpendicular con los tableros, contra toda lógica taurina. Pero ni se inmutó y puso a la plaza en pie. Pero antes se había entretenido en escribir un quite por saltilleras, en las que entre toro y torero solo cabía un papel de fumar. Por eso Madrid vibró con este Rey, porque su faena al “victoriano” que cerraba la tarde, más hecho que sus hermanos, tuvo su punto de épica.

 

Pero ya no es sólo esta su segunda tarde en San Isidro. Podría comenzarse por las Fallas, por Sevilla, por Jérez… Cada vez está más asentado en el toreo fundamental, a base de apostar fuerte: no se para a medir si el toro tiene más o menos fuelle, pensará que ese es un problema del toro, no el suyo; con ambas manos los lleva desde el comienzo por abajo y largos. Y si el animal se viene a menos, que tal forma de torear cuando se hace con profundidad quebranta mucho, siempre le quedará un arrimón en el bolsillo, para llevar al toro por lugares imprevistos. 

 

En sus comienzos se decía que a lo mejor su mentor, José A. Campuzano, iba demasiado rápido con este torero a la hora asumir compromisos. Pues ha sido que no: iba al ritmo al que crecía su torero, que ha sido capaz de encaramarse en tan sólo tres años donde sólo andan los privilegiados. Y ahora que ha concluido su paso por Las Ventas, son muchos los que añoran que no esté anunciado una tarde más. 

 

Pero hay que volver a esta décimo sexta del abono. La corrida de Victoriano del Río, algunos ejemplares protestados por el sector más exigente, peleó  bien en líneas generales con los montados; con más o menos clase, pero todos apretaron con los riñones y con derechura. ¿Qué a algunos se les pegó demasiado? Pues a lo mejor. Pero tampoco resultaba tan fácil sacarlos de debajo del caballo. Y por cierto: ¿el 5º se hundió tan pronto por lo que le pegaron en varas, o porque llevaba una banderilla en el centro de un puyazo, que era como una media en las agujas?. Así como los hubo muy sueltos durante toda la lidia, también los hubo enrazados y con calidad, aunque duraran menos de lo necesario. Incluso un par de ellos blandearon en exceso. En suma, una corrida con más satisfacciones para su criador que para los toreros.

 

De hecho, casi ninguna satisfacción le provocó su lote a Alejandro Talavante, ni el más recogido 2º, ni el cinqueño de su segundo turno. Entre eso y el diluvio, prácticamente dejó en blanco su tercer examen isidril, el último que le quedaba en la cartera.

 

Algo más de suerte tuvo Miguel A. Perera, que sin posibilidad de redondear la tarde, al menos sus dos enemigos le facilitaron que dejara cuatro series sobre la mano derecha –dos a cada uno-- pletóricas de poder y de temple; las del 4º, soberbias. Pero ahí tuvo que parar la cosa: aquello nada para más, salvo para ir una y otra vez a sacar a sus toros de las tablas, que eran donde querían estar. Y ahora a esperar la Benefiicencia, para ver si hay más suerte en el sorteo.

 


Otro sí 

¿A quien se le ocurrió la idea?

 

Una de las cabezas pensantes en este de San Isidro tuvo la feliz ocurrencia de decidir que en medio de un festejo no se pondrían las bateas protectora a los burladeros del callejón. Con tardes como la del otro día y como la este miércoles, seguro que el ser pensante ha avanzado puestos en la lista de aspirantes al Nobel.

Por lo visto, aducían razones de seguridad. Es posible. Pero entre toro y toro, ¿tampoco se pueden poner esos "paraguas"? Los taurinos y la jet set que frecuenta esos lugares se pusieron como sopas. Y además, ellos que mandan en estas cosas,  incumplieron el Reglamento, porque muchos abandonaron sus localidad con el toro en el ruedo.

Pero algo similar se puede decir de la autoridad competente. Cuando comenzó la lluvia torrencial, una buena parte de los tendidos se despoblaron en busca de mejor refugio. De forma antirreglamentaria, pero comprensible. ¿No pudo esperar un poquito el Sr. Presidente a que las localidades se desalojaran, para dar la salida el siguiente toro? Se habría evitado un buen barullo. Y se habría cumplido el Reglamento.

Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 0
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. zTe ha gustado? zQué destacarías? zQué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Madrid 2018
El grandioso arte y la naturalidad de Diego Urdiales conmueven a la afición de Madrid
Diego Ventura abre la Puerta Grande
Adolfo trajo la decepción. Y fue muy grande.
Emilio de Justo cierra su buena temporada con la Puerta Grande en Madrid
Una tarde marcada por la interesante novillada de Fuente Ymbro
Pablo Aguado confirma que hay contar con él
Once toreros para el bombo de la suerte de Simón Casas en la feria de otoño
S.M. Felipe VI presidió la Corrida de la Prensa
Excepcional Diego Ventura, que corta el primer rabo que en Madrid se concede a un rejoneador
Triunfo sólido de Pepe Moral, con un gran toro de Adolfo Martín
PUNTO DE VISTA
Entre prohibiciones y tibiezas calculadas


Los políticos no deben meter sus manos en la Fiesta


Frente a los prohibicionistas, convencidos o por simples conveniencias, y a los tibios, que acaban siendo los más numerosos, nada mejor que plantearle a los políticos, de todos los colores, que saquen sus manos de la Fiesta. Si es algo tan nocivo como algunos predican sin fundamento alguno, no hay más que dejar pasar el tiempo para que desaparezca; si lo suyo es sencillamente no ayudar, aunque eso suponga infringir las leyes en vigor, con mayor motivo para que nos dejen en paz.


Ortega y Gasset

LA TAUROMAQUIA DE LOS GRANDES MAESTROS
Repaso histórico a través de las grandes figuras


El pase natural, la verdad siempre permanente en el Arte del Toreo


Decía Felipe Sassone que "el toreo al natural es el que se realiza con la mano izquierda, el estoque en la derecha y el corazón en medio". No es fácil matizar más con tan pocas palabras la realidad de una de las suertes fundamentales del toreo, como es el pase natural, que unión con el lance a la verónica conforman el verdadero núcleo duro del toreo de siempre. Aunque en la teoría taurina podemos remontarnos hasta Pepe-Hillo y sus continuadores, hay que reconocer que la realidad del pase natural tal como hoy lo conoceos arranca fundamentalmente de Joselito y de Belmonte, para luego ir adquiriendo una personalidad propia en el quehacer de las grandes figuras, que hicieron realidad esa definición de Sassone: además de la técnica, pusieron el corazón de por medio.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2018 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |