Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Luego no pudo repetir aquel éxito que conmovió a la afición
Una sola novillada en Sevilla, hace 70 años, le sirvió a "Frasquito" para ser recordado
La grave cornada de Frasquito en Bilbao, inmortalizada por un gran fotógrafo, Claudio Orio.
El nombre del toledano Francisco Sánchez "Frasquito" siempre se asocia con el caso mas famoso en la historia del toreo de un gran éxito nunca luego repetido. Fue la tarde del 17 de abril de 1948, cuando desorejó a un novillo de Garro y Díaz Guerra. La culpa cabría achacársela, entre otras causas, a dos cornadas graves y consecutivas, una en Bilbao y otra en Córdoba, cuando acababa de deslumbrar a la afición, que lo consideraba como la repetición de "Manolete" y al que algunos definieron como "el torero que había empezado de maestro". Pero lo de Sevilla no lo volvió a repetir en ninguna otra ocasión. Pero no es pequeño mérito que con una sola tarde su nombre quedara registrado en los Anales.
Actualizado 20 abril 2018  
Redacción. Servicio de Documentación   

Francisco Sánchez (1927-1993) era un muchacho toledano, alto y discreto, que en su juventud ejerció como barman en una de las cafetería de moda en la madrileña de la Plaza de Callao. Se llamaba Fuyma y en ella eran habituales las conversaciones de toros.Escuchaba en silencio la tertulia en la barra, hasta que en un día rompió su timidez y se presentó; lo hizo como el  torero “Frasquito”.

 

Y alguno de los taurinos que frecuentaban el café le debió ver algo, porque pronto se le anunció en la Real Maestranza de Sevilla. Fue un 9 de diciembre de 1947, sólo unos meses después de la trágica muerte de “Manolete”. Se trataba de un Festival organizado por el Arma de Aviación, dentro de los actos de la fiesta de su Patrona. Un cartel de lujo: El rejoneador Pepe Anastasio, Gitanillo de Triana, Joaquín Rodríguez “Cagancho”, Pepín Martín Vázquez --que estuvo colosal--, Cagancho hijo (dos orejas)  y “Frasquito”.

 

“El novel aficionado “Frasquito” fué una revelación --escribió D.F. en la edición sevillana de ABC--. Toreó, sobre todo de muleta, con reposo extraordinario, nada común entre principiantes. agradando sobremanera su labor. A juzgar por lo que ayer hizo, se puede afirmar que tiene grandes condiciones para ejercer la arriesgada profesión tauromáquica. Los defectos propios de su condición de novel, como el de la colocación de la espada, los eliminará pronto. Frasquito cortó las dos orejas de su enemigo, dio la vuelta al ruedo y saludó desde los medios”.

 

La triunfal presentación en Sevilla

 

Causó tal impacto que, de la mano de Raimundo Blanco –editor y apoderado sevillano--, se le acarteló para una de las primeras novilladas de la temporada siguiente. “Presentación y triunfo de “Frasquito” en Sevilla”. Así tituló “El Ruedo” la crónica de esta novillada, celebrada el 17 de abril de 1948. El cronista Don Celes [firma taurina de Celestino Fernández Ortiz] añadía un sumario muy descriptivo: “El nuevo diestro cortó dos orejas. Sergio del Castillo fue cogido en su primero. Rafael Ortega mató cinco novillos”.  Se trató de una jornada que “la afición sevillana considera histórica”.

 

La crónica publicada por el celebre semanario taurino en su número 198, correspondiente al 22 de abril de 1948,  no dejaba lugar para la duda. Decía así:

 

Es Sevilla, tierra de toreros y en abril, mes los toros bravos, ha aparecido una figura del toreo. Se Ilama Francisco Sánchez, "Frasquito", nuevo astro que brilla ya con luz propia, en el firmamento taurino. Hay que  decirlo, incluso contra quienes, en alas de la admiración, se han apresurado saludarle como la sombra o el dobla de "Manolete”. "Frasquito" no es una sombra..  Es una realidad que el domingo se impuso, señera, en el albero de la Maestranza. 

Y ello contra viento y marea de dificultades y previsiones. En primer lugar, novillos de una media de 250 kilos, con poder y peligro, presentación digna de una ganadería de Sevilla: Garro y Díaz Guerra. En segundo lugar, el alternar con dos valores positivos y probados: Sergio del Castillo y Rafael Ortega. Pesé a todo, y aunque la corrida se prologó con sangre —la cogida, de Sergio de Castillo—, "Frasquito", que no se amilanó, practicó el más difícil, elegante y ajustado de los toreos. De él destacó su labor de muletero, a base naturales, en redondo y de pecho, de irreprochable ejecución, en ambas faenas --al tercero y al cuarto, éste de Sergio--, coronadas con el escalofrío de la manoletina. En las dos se conjugaron seguridad, dominio y arte. Y en las dos el público sevillano pidió las orejas antes de tirarse a matar. En el primero las consiguió, en efecto. Y en el segundo, herido en la mano por un pitonazo, no, por tenerse que retirar, después de redondear eí éxito más completo de un debutante en Sevilla. 

Los percances de Sergio y de "Frasquito" multiplicaron la responsabilidad y el trabajo de Rafael Ortega, que cumplió, siempre; reafirmó la clase de su toreo de capa, sé mostró dominador con la muleta y fué breve con el estoque, salvo en el cuarto, en que escuchó un aviso.

Sergio del Castillo, valiente y artista en el que abrió plaza, tropezó con el peor de los novillos. A pesar de ello, tras lucir su garbo con el capole, que prodigó en las quites, lo pasó bien de muleta, hasta que en un natural fué ensartado por el muslo izquierdo.

Introducción airosa de la corrida fué  la actuación de Peralta, hábil rejoneador y gran caballista, en un toro de Guardiola.

Esta fué la jornada --en resumen, un nuevo nombre para la Fiesta: "Frasquito"-- que la afición sevillana considera histórica”.

 

La cornada de Bilbao

 

Al rebufo de aquel éxito, para el domingo 18 de abril de 1949 se vio anunciado en la plaza bilbaína de Vista Alegre: novillos de Javier Moreno, para Diamante Negro, Rafael Molina “Lagartijo” y Francisco Sánchez “Frasquito”. Pero su paso por aquel ruedo fue breve y sangriento. Según detalló “Tabaco y oro” en su crónica para La Gaceta del Norte, “unos pocos lances y un muletazo por alto, ese es el balance de “Frasquito”, porque inmediatamente un borrón de sangre roja manchó la página que el diestro vino a escribir en nuestra plaza”.

 

El parte médico que firmó el Dr. San Sebastián decía: “Durante la lidia del tercer toro ha ingresado en esta enfermería el diestro Francisco Sánchez Fernández, afecto de herida por asta de toro que interesa piel y tejido celular subcutáneo y músculo pectíneo en toda su extensión, con trayectoria hacia abajo y atrás. Pronóstico grave”.

 

Tras recuperarse, mató la novillada de la feria del Corpus en Granada, con Manolo Dos Santos y Diamante Negro, con reses de José de la Cova. Y dos días después se anuncia en Córdoba y abarrota el coso de Los Tejares. Como rememoró Vicente Zabala en la necrológica que años después le dedicó en el diario ABC, “en el paseíllo, otra vez, como en Sevilla, surge el estremecimiento: cruza la arena majestuoso, la misma figura, el gesto triste, cabizbajo... Pero en cuanto pretende imponer la verticalidad, cuando nacen los primeros oles, otro cornalón”. 

 

A raíz de este percance, EMECE --entonces director de El Ruedo-- escribió: "Frasquito", hoy por hoy, con un instinto de torero "un poco aprendido en los libros", no está puesto para resistir la prueba de una corrida un Jueves en Cádiz, un viernes en Granada y un domingo en Córdoba. "Frasquito" no está en condiciones de hacer una carrera "contra el reloj". Porque no puede estarlo.Porque en eso del toreo hay un valor primarlo y unas nociones prelimlnares del toreo; porque habrá que recordar aquella frase clásica de: "Viene el toro, te quitas tú; no te quitas tú, te quita el toro". Todo esto es ponernos un poco fuera de la realidad del caso, A "Frasquito", para echar sobre él una responsabilidad tremenda, que le abruma, se le ha "pasado" de propaganda. ¡Cuidado! La propaganda es un arma dé dos filos extremadamente peligrosa”.

 

Al año siguiente, “Frasquito” volvió a Sevilla, por el 15 de agosto, para matar una novillada de Villamarta con Manolo Carmona y Manolo Abao. Puso, eso sí, el cartel de “No hay billetes”, pero la crítica fue clara: "se declaró ausente en  su primer novillo" para  añadir a continuación que  "su segundo brindaba al  torero oportunidad para mostrarse el “Frasquito” de aquella tarde que aún se recuerda".  

 

El 7 de mayo de 1950 lo anuncian Madrid. Pese a al pobre paso por los ruedos, se pagaron alto las entradas de reventa.  Alterna con Calerito y Alfonso Galera. Por entonces ya lo apoderaba el sastre de toreros Luis Álvarez. Pero “Frasquito” --de grana y oro-- ya no era la «sombra de Manolete» ni nada. Un gran fracaso, que precipitó el final de su carrera en España. Las línea que le dedicó “El Ruedo” fueron tremendas: “El Ruedo”: “Frasquito salvó su precioso terno a costa del menguado prestigio que tenía”. 

 

Como se sabe, finalmente se trasladó a México, donde el 5 de Octubre de 1955 se hizo matador de toros en Autlán de la Grana,  lidiando mano a mano con Alfredo Leal un encierro de Chofres. Aunque siguió actuando por las plazas de aquel país, se quedó a vivir, regentó durante años un establecimiento hostelero. Allí fijó su residencia hasta su muerte, el 24 de febrero de 1993. 

Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 0
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. zTe ha gustado? zQué destacarías? zQué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Retazos de Historia
1959: de aquel verano peligroso...
Las Corridas Generales, cuatro hitos para enmarcar un siglo de historia
Gallito: de la vida, el amor y la muerte
La primera celebración taurina en México y su futuro
La Monumental de Sevilla, el sueño de Joselito
San Isidro 1968: cuando Madrid tuvo dos ferias
Los Chicuelo: la memoria del toreo
Cúchares: Madrid, Sevilla, La Habana...
Cuando hace 30 años la afición sentenció: "¡Qué viene Manili!"
La corrida de Resurrección de hace 50 años en la Maestranza, con tres toros "fogueados"
PUNTO DE VISTA
Cuando pasan tres meses del nuevo Gobierno


El silencio institucional sobre la Tauromaquia no se entiende


Vivimos tiempos nuevos para la política y para la Tauromaquia, en los que entre unos y otros no acabamos de contrarrestar todo ese ruido mediático que hace que destaquen más las sombras que las luces. Sin embargo, incluso en momentos de crisis como la actual, cuánto encierra la Tauromaquia como hecho cultural y patrimonio común, sigue vivo, mantiene sus valores creativos y sigue teniendo detrás un apreciable respaldo social. Por eso, salir del impasse actual resultaría muy conveniente que se reactivaran las instancias institucionales a las que corresponden salir en su defensa y apoyar su proyección de futuro. Se diría que en tres meses poco puede pedirse a un Gobierno; pero no es menos cierto que al menos podría haberse dicho una palabra de ánimo y de respeto.


Ortega y Gasset

LA TAUROMAQUIA DE LOS GRANDES MAESTROS
Repaso histórico a través de las grandes figuras


El pase natural, la verdad siempre permanente en el Arte del Toreo


Decía Felipe Sassone que "el toreo al natural es el que se realiza con la mano izquierda, el estoque en la derecha y el corazón en medio". No es fácil matizar más con tan pocas palabras la realidad de una de las suertes fundamentales del toreo, como es el pase natural, que unión con el lance a la verónica conforman el verdadero núcleo duro del toreo de siempre. Aunque en la teoría taurina podemos remontarnos hasta Pepe-Hillo y sus continuadores, hay que reconocer que la realidad del pase natural tal como hoy lo conoceos arranca fundamentalmente de Joselito y de Belmonte, para luego ir adquiriendo una personalidad propia en el quehacer de las grandes figuras, que hicieron realidad esa definición de Sassone: además de la técnica, pusieron el corazón de por medio.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2018 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |