Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Lo que conviene aprender de una crisis
Toros y coronavirus
Una visión taurina de Pablo Picasso en su Tauromaquia
El covid-19 afecta a todos los sectores y el toreo no iba a ser una excepción. El problema es el cómo y el cuánto. El cómo es "de lleno". Los más afectados: como siempre, son los más débiles, los menos protagonistas. El cuánto: es "todo lo posible"; porque viendo tambalearse con la crisis a sectores robustos, ¿qué podemos esperar de un negocio cogido con alfileres? Son criterios muy oportunos, que Juan Sánchez Sánchez-Ocaña analiza con acierto en este artículo.
Actualizado 17 marzo 2020  
Juan Sánchez Sánchez-Ocaña   

Vaya por delante que, con la gente luchando por su vida, el toreo no está en un segundo plano, está del septuagésimo quinto para arriba. Aunque es algo obvio, conviene aclararlo porque siempre hay alguien detrás de la mata. Pero resulta que taurologia.com está dedicado a los toros y es de lo que a mí me gusta perpetrar estos artículos. Al lío.

 

El covid-19 afecta a todos los sectores y el toreo no iba a ser una excepción. El problema es el cómo y el cuánto.

 

El cómo es “de lleno”. Los más afectados, como siempre, son los más débiles, los menos protagonistas y, también, los que menos culpa tienen (no del virus, claro, de la medida de las consecuencias en el sector). El de las almohadillas, el portero, el de las cocacolas, el chófer, el ayuda, el torero modesto que con dos o tres corridas junta lo justo para no tener que depender de nadie para pasar el año… 

 

Los ganaderos, con toros cinqueños que se van a quedar sin lidiar, con toros a los que echar de comer sin saber cuándo van a salir. Los empresarios independientes, que alguno habrá, los apoderados sin respaldo de las casas oficiales. Las figuras también, ojo, que cada uno firma la hipoteca acorde a lo que ingresa. Las cuatro familias que manejan el cotarro. E, indirectamente, unos cuantos también. ¿Cuántos trajes se han dejado de recoger? ¿Trastos? ¿Y los fotógrafos? (Aquí algunos van a tener más suerte, los que disparan en modo ráfaga por un pase en el callejón, no van a notar diferencia). Los del canal temático casi tampoco, repeticiones pueden seguir poniendo. 

 

El cuánto es “todo lo posible”. Porque viendo tambalearse con la crisis a sectores robustos, ¿qué podemos esperar de un negocio cogido con alfileres? El desastre, con un poco de suerte. No hay colchón del que tirar, llevan años (décadas) viviendo al día. El toreo está en el alambre económicamente y el coronavirus puede ser el catalizador perfecto para que implosione (lean este artículo de Zabala y Madueño). 

 

Todo el mundo en el sector (los empresarios por delante, pero todo el mundo en mayor o menor medida) llevan rebañando más tiempo del que aconseja la prudencia, no dejando ni las migas. Cero visión de futuro, ningún trabajo por el conjunto del sector. Todo para el pueblo, pero sin el pueblo y para mí.

 

No hay ingresos atípicos (y cuando los hay ya nos encargamos los aficionados de saltar al cuello, que esa es otra…), la publicidad no puede ser más endogámica. Tanto que ahora no hay nada que publicitar. Y no hablamos de los que están deseando meterle mano a la tauromaquia y van a encontrar en este parón un gran aliado.

 

Y como único y pequeño oasis, porque tampoco somos capaces de ponernos de acuerdo en eso, la Fundación del Toro de Lidia. Con sus carencias y sus errores, pero dando la cara y tomando la iniciativa.

 

Cuando pase, que pasará, a ver qué medidas se toman, qué cintura muestran, qué apertura de miras. Si hay alguien que mire por todos y no (sólo) por sí mismo, me doy con un canto en los dientes.

 

Por cierto, con todo, escuchar que el atraso es que los toros no se pueden dar a puerta cerrada es un poco ridículo. Ni siendo el sector más fuerte del país, con mucha publicidad y la tele pegándose por retransmitir, los toros tienen ningún sentido a puerta cerrada. Si no, llevarían retrasmitiendo tentaderos desde hace años. 

Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 0
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. zTe ha gustado? zQué destacarías? zQué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Media de remate
Faenas de una y media
Surfear un tsunami
Sobran los motivos
Ali Babá en los abonos de Madrid
La revolución de la sonrisa
¿Quién manda en el toreo?
Cuatro mentiras y una verdad (en 27 palabras)
Lo que queda en el recuerdo 32 tardes después
El palco de Madrid, de pañuelo verde
Antonio Ferrera, torero total
PUNTO DE VISTA
Un empeño común para todos los sectores


Toca comenzar a trabajar desde ahora en "el día después"


Dando por perdida en una gran medida la temporada de 2020, es momento para que todos los sectores taurinos –aficionados incluidos-- nos pongamos a trabajar en el plan de reconstrucción del mundo del toro para los próximos años. Como estudió hace unos años el profesor Juan Medina, a la economía y la actividad taurinas les cuesta bastantes años volver a niveles anteriores. Solo el trabajo bien hecho, sin particularismos ni banderías, nos permitirá volver a la plena normalidad. Si queremos ser realistas, "el día después" se comienza a reconstruir hoy.


Ortega y Gasset

LA TAUROMAQUIA DE LOS GRANDES MAESTROS
Repaso histórico a través de las grandes figuras


El pase natural, la verdad siempre permanente en el Arte del Toreo


Decía Felipe Sassone que "el toreo al natural es el que se realiza con la mano izquierda, el estoque en la derecha y el corazón en medio". No es fácil matizar más con tan pocas palabras la realidad de una de las suertes fundamentales del toreo, como es el pase natural, que unión con el lance a la verónica conforman el verdadero núcleo duro del toreo de siempre. Aunque en la teoría taurina podemos remontarnos hasta Pepe-Hillo y sus continuadores, hay que reconocer que la realidad del pase natural tal como hoy lo conoceos arranca fundamentalmente de Joselito y de Belmonte, para luego ir adquiriendo una personalidad propia en el quehacer de las grandes figuras, que hicieron realidad esa definición de Sassone: además de la técnica, pusieron el corazón de por medio.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2020 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |